Congreso de Economía Social y Solidaria de Bilbao. Crónica de Gustavo  Martínez Osorio.

Congreso de Economía Social y Solidaria de Bilbao. Crónica de Gustavo  Martínez Osorio.

Los pasados días 10, 11, y 12 de noviembre se celebró el II congreso de la Economía Social y Solidaria (ESS) que reunió a empresas, administraciones, asociaciones, y consumidores bajo el lema “El despliegue de la Economía Solidaria. ¡Es la hora de transformar la economía!”.

El evento tuvo lugar en el Bizkaia Aretoa  -edificio situado a pocos metros de la Ría y el Museo Guggenheim- el paraninfo de la Universidad del País Vasco. Éste fue testigo del fortalecimiento y de la creación de nuevas redes por una economía social y solidaria, donde, seis fueron los ejes temáticos y transversales:

  1. Economía inclusiva y democrática.
  2. La Economía será solidaria si es feminista.
  3. Desbordando potencias y límites. Creación, desarrollo y transformación del tejido productivo de la Economía Social y Solidaria.
  4. Bienes Comunes y Economía Social y Solidaria.
  5. Agregación ciudadana y Economía Solidaria: estructuras cooperativas amplias en la construcción de la ESS.
  6. Transiciones hacia unas nuevas economías en un mundo sostenible.

 

Como asistente os cuento mi experiencia, los temas más relevantes que se trataron, y  las ideas que me llevo.

El jueves 10 el congreso hace su estreno con el seminario sobre políticas públicas locales: “Transformar los territorios desde la Economía Solidaria” con las ponencias de la economista feminista Magdalena León Trujillo, de la REMTE (Red de Mujeres Transformando la Economía) de Ecuador, y del profesor del CNAM (Conservatorio Nacional de Artes y Oficios) de París, Jean Louis Laville.

Magdalena comenzaba su intervención planteando que las políticas actuales o son sociales o son económicas, y que la economía social y solidaria no debe desenvolverse por separado de la política económica “las políticas públicas no tienen herramientas para atender a lo diverso” “Tenemos que pensar una estrategia de transversalización de la ESS y las políticas desde una composición por la vida”.

 Jean Louis, nos habló de cómo enfrentarse al neoliberalismo desde el contexto europeo y de cuál es el papel de la ESS en este contexto histórico “en una sociedad de diversidad es necesaria una política económica también diversa y es por ello que la inclusión de la ESS en la política económica es muy importante”.

REAS Euskadi aprovechó para presentar: “La guía de REAS Euskadi: Transformando los territorios desde la economía solidaria. Herramientas para el impulso de políticas públicas locales”. En ella, se busca dar visibilidad a las acciones que viene realizando REAS para provocar una transformación económica y sociopolítica hacía una economía solidaria que promuevan una gestión de las instituciones bajo el principio del Bien Común, una nueva economía para el desarrollo alternativo y estrategias que promuevan la sostenibilidad de la vida.

Para cerrar el seminario, representantes de cuatro ayuntamientos nos contaron qué contribución pueden hacer estos a la construcción de una economía social y solidaria, y aunque a ratos sonó a mitin, pudimos escuchar algunas acciones muy interesantes que se están llevando a cabo en este ámbito como el fomento a la compra y la contratación pública responsable así como el consumo directo y de cercanía en Hernani,  el fomento de espacios de economía no monetarizados para jóvenes y mayores y la facilitación de espacios para que puedan ser autogestionados por los vecinos en Zaragoza, o el trabajo realizado en la Escuela de Participación Ciudadana basados en los principios del Bien Común de Vitoria-Gasteiz

Por la tarde dio comienzo oficialmente el II congreso de la Economía Social y Solidaria (ESS), con  la ponencia de César Rendueles (Universidad Complutense de Madrid): “De la economía solidaria al postcapitalismo: posibilidades, desafíos y falsas promesas”.  Con una gran dialéctica Cesar nos contó como los gobiernos de los últimos treinta años propiciaron principalmente la mercantilización del trabajo, los riesgos financieros como estrategia de lucha de clases, y  cómo las crisis financieras no debilitan el neoliberalismo sino que lo refuerzan. Además, habló sobre renta básica y de cómo ésta no plantea un cambio en la producción y el consumo sino un cambio en la redistribución. En relación con la situación económico-social actual, Cesar habló sobre el riesgo de pobreza, de cómo este dato ha pasado  de un 17% antes de la crisis a un 22% actualmente: “Los que peor padecen esta crisis son aquellas personas que ya estaban en ese 17%, que no han salido del umbral. El resto no ha sufrido grandes diferencias”.  También incidió en el ámbito de las relaciones de parejas compuestas por un hombre y una mujer, y en cómo han evolucionado éstas en las últimas décadas. Haciendo hincapié en aquellas parejas que se tratan como iguales, Cesar destacó cómo en los últimos años los hombres son los que han perdido privilegios si se mira desde lo individual.

El eje temático en el que participé fue el EJE 6. Transiciones hacia unas nuevas economías en un mundo sostenible.

En este eje se abordó el ahorro y el uso eficiente de la energía, el urbanismo bioclimático y bioconstruido en el que se fomenta la producción industrial bajo un planteamiento circular en la gestión de recursos. La adaptación a través de estrategias resilientes de una parte de la ciudadanía consciente de la problemática ambiental actual, de su adaptación a ésta, y del cuidado del resto de los seres que habitan este mundo. Todo esto a través de los ejemplos de  ecoaldeas, de cooperativas de viviendas “Cohousing”, de grupos de consumo y de movimientos de soberanía alimentaria, energética o educativa.

Sobre los impactos energéticos en la alimentación aprendimos que, el hecho de que se produzcan más alimentos no significa tan solo que se utilice más energía en su producción sino que además, hemos de tener en cuenta la energía que consumen los equipos de trabajo para distribuir y comercializar esos alimentos.

Desde el año 2003 se utiliza el consumo de energía de los países para medir el desarrollo sostenible, siendo curiosamente Cuba el único país que respeta un criterio sostenible de desarrollo energético, aunque no por voluntad propia de los cubanos. Con lo que consumimos de energía actualmente a nivel global no seguimos un patrón basado en el desarrollo sostenible, más bien, deberíamos bajar nuestro nivel de consumo de energía hacia niveles de 1700. Esto se debe a que hay países que consumen mucho más que otros y por tanto son éstos los que deben bajar los niveles de consumo energético. También se debería poner límites (social, ambiental, y de salud) de consumo energético, y un nuevo modelo para bajar los niveles de carbono, utilizando el reproductivismo (lo contrario al productivismo).

Haciendo un balance general de este eje y sus propuestas vemos como da un poco la sensación de que a pesar de los datos contrastados que plantean que existe una situación de crisis medioambiental derivada del mal uso o sobrexplotación de los recursos para producir energía, esta cuestión, el cuidado del planeta, la naturaleza y sus seres, no es, hoy por hoy, una prioridad.

A pesar de ello, y como pudimos apreciar en este eje, existe un sector de la sociedad a nivel mundial que plantea alternativas que dan la sensación, de ser un cambio de paradigma frente a un estilo de vida egoísta llevado a cabo a través del neoliberalismo en los últimos años. Estas alternativas fomentan la vuelta al campo, a la naturaleza, a aprender oficios que nos permitan subsistir preservando el medio ambiente y en general a modos de vida más acordes con el respeto al equilibrio fundamental del planeta. La ESS es una opción, pero no la única. Hay distintas alternativas de modelos o sistemas que podrían y deberían ser utilizadas conjuntamente  para crear una “Nueva riqueza económica” basada en el cuidado de las personas y la naturaleza.

A partir de lo aprendido en este eje veo la necesidad de adquirir más conocimientos  sobre otros modelos económicos alternativos distintos a la ESS, a la economía circular, a la economía ecológica, y a la de cuidados. Otros modelos y teorías en los que debo profundizar más  e intentar ver cómo podrían éstos trabajar conjuntamente.

El tercer y último día comenzó con 6 espacios simultáneos de experiencias sobre temáticas que no se incluían en los ejes, pero que bien son significativas para las redes de ESS o bien son interesantes por su actualidad. Luego se expusieron una serie de experiencias relacionadas con la ESS que por su carácter innovador, por considerarse una buena práctica replicable o porque representan la idea central de despliegue, se presentaron en el plenario para todos y todas las asistentes. Entre  estas experiencias descubrimos las propuestas de: la Arquitectura del cuidado, Desatando Ideas, Aboa, Saretuz Sarea, o la Asociación Fiare Castilla León. De estas experiencias la que más me llamó personalmente la atención fue la de Desatando Ideas, una asociación onubense que trabaja la ESS a través la promoción de proyectos de cooperación internacional al desarrollo, sensibilización y comunicación social, talleres formativos, o participación en redes de economía alternativa entre otras.

Para finalizar y haciendo balance de este congreso podría destacar como aspecto positivo la calidad de los ponentes, que se haya  intentado dar lugar a todas las voces y crear siempre un espacio para el debate que muchas veces llega a ser más enriquecedor que la propia ponencia en cuestión. También creo que hay cosas que se pueden mejorar de cara a otro encuentro de la ESS, y es la presencia de la juventud y acciones destinadas a que las nuevas generaciones conozcan, aprendan, y fomenten una economía diferente que vele por todas y todos.

Querría dar las gracias a Economistas Sin Fronteras por su beca para asistir a este congreso, sobre todo a las integrantes del área de economía social y solidaria.

 

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