Emprendizaje en IDEARIA: Le damos perspectiva de género.

Los días 28 y 29 de abril de 2017 se celebró la 13ª edición de IDEARIA en Córdoba, encuentro de economía alternativa donde, desde diferentes entidades, se estuvo dialogando sobre cooperativismo, ecología, finanzas éticas, feminismo, etc. con la intención conjunta de poner la vida en el centro de la economía siendo éste el único camino hacia la dignidad de todas las personas y el respeto de los derechos humanos y ambientales.

El último de los 6 ejes tratados en IDEARIA se centró en el emprendizaje desde la sostenibilidad de la vida. No se trata únicamente de emprendizaje social, sino que además se observa una necesidad por tener en cuenta factores personales, sociales y de género en la creación de las nuevas empresas sociales.

En la situación actual en la que nos hemos visto inmersos, tras la crisis capitalista y el expolio de los servicios públicos básicos, muchas personas se han visto en la necesidad de emprender y empezar un negocio propio; tarea nada fácil en nuestro país y dentro de este sistema. Es por esto, y en respuesta, que desde la ESS se están impulsando emprendizajes colectivos y microemprendimientos de mujeres, entre otros.

Empezamos con breves ponencias de 3 profesionales excelentes: Alicia Rius Buitrago, Doctora en Economía Aplicada y perspectiva feminista por la UCM, fundadora de la Red de Economía Feminista y miembra del Instituto Mujeres y Cooperación que nos habló del emprendimiento feminista y de la necesidad de cooperación de todas las personas para alcanzar una verdadera igualdad; Eva Calavia Aguinagalde, socia de la cooperativa Dabne e investigadora en microemprendimientos de mujeres en la ciudad de Madrid a través de los Login: micro-investigaciones que constan de entrevistas informales a mujeres emprendedoras buscando sus debilidades y dudas; y Cristina Sánchez Herrando trabajadora en el Centro de Recursos para la ESS de REAS Aragón acompañando proyectos de emprendizaje que compartió con nosotros las ventajas del emprendizaje colaborativo. Dedicadas al seguimiento de mujeres a lo largo de su emprendizaje nos dejaron estas tres ideas que me atrevo a destacar y que nos ayudaron a todas las participantes a colocarnos las gafas violeta y así poder abordar el siguiente taller en el que íbamos a ser nosotras las que hiciéramos aportaciones para conjugar neuronas en pos de la creación de conocimientos comunes que ayuden a presentes y futuros emprendizajes a incluir la perspectiva de género como uno de los pilares organizativos de forma transversal:

-Feminismo de clase: sólo soy si somos todas

-Una ciudad, dos mundos: investigar para mejorar

-Emprendimiento colectivo

 

El taller fue desarrollado por Elena Novillo y Juan Marín desde el área de Economía Social y Solidaria de Economistas sin Fronteras y María Atienza desde REAS Madrid. La idea fue que en grupos de unas 5 personas (los asistentes fueron más numerosos de lo esperado y se crearon 4 o 5 grupos) se repasasen uno a uno por todos los puntos del CANVAS, herramienta para emprendedores que utilizan en EsF para la creación de entidades ESS, incorporando aquellos aspectos que, desde una perspectiva feminista e inclusiva, se considere pueden generar que una entidad de ESS emergente tenga como valor añadido la sostenibilidad de la vida con perspectiva de género.

 


 

 

Con un dinamizador por cada grupo se llevó a cabo esta tarea utilizando la técnica del torbellino de ideas de manera que todo el mundo se sintiera libre de aportar todo aquello que considerara que pudiera aportar un valor y pudiera generar un impacto, siendo al final cuando el dinamizador junto con un portavoz por cada grupo llevaron a cabo una síntesis de cada punto aportando aquella idea que considerara más principal y entregando el resto al equipo promotor del taller para su posterior análisis y evaluación. Este proceso fue bastante rápido por lo que, aunque algún equipo no pudo terminar, otros trabajaron de forma muy eficiente y todos pudieron participar en la posterior puesta en común.

A modo de conclusión considero importante aglutinar lo más brevemente posible las principales áreas y aspectos que contempla el CANVAS junto con las principales aportaciones (en forma de cuestiones que las entidades se deben preguntar y responder de manera: impacto positivo/impacto negativo) que se han podido extraer de esta sesión de pensamiento colaborativo con mirada feminista:

Para el ¿QUÉ? de la entidad (misión, visión, concepto, impacto previsto): potencialidad de lo colectivo fomentando el empoderamiento grupal, ya que genera autonomía. Cuestiones necesarias: ¿Contribuye nuestro producto o servicio a la vida? ¿Ayuda a conciliar la vida familiar? ¿Incorpora la dimensión del cuidado nuestro servicio o producto? ¿Mantiene estereotipos de género asignados? ¿Perpetua prácticas/actividades del heteropatriarcado? ¿Genera barreras para la diversidad?  

¿PARA QUIÉN? (destinatarios, comunicación interna y externa): ¿El producto o servicio colabora en la conciliación de la vida? ¿Es un espacio abierto a todas las personas y transgeneracional? ¿Responde a necesidades específicas de las mujeres o genera nuevas necesidades no tan necesarias? ¿Se utiliza un lenguaje no sexista? ¿Se tiene en cuenta la brecha tecnológica? ¿Se visibiliza el trabajo realizado? ¿Se ofrece una atención (dentro y fuera) desde los cuidados? ¿Los intermediarios cumplen con la equidad de género?

¿CÓMO NOS ORGANIZAMOS? (relación interna, con proveedores, con clientes, alianzas, etc…): ¿Se reparten las tareas de forma equitativa? ¿Existe una rotación en las tareas que permita empatizar desde la práctica? ¿Se deconstruyen los roles preestablecidos? ¿Se tienen relaciones horizontales? ¿Cómo se gestionan los conflictos relacionados con el género? ¿Existe un procedimiento de control y reflexión por si se reproducen las relaciones desiguales/jerárquicas de poder? ¿Se co-crean relaciones asamblearias? ¿Igualdad de oportunidades en los RR.HH? ¿Priorizamos alianzas donde las mujeres tengan puestos de responsabilidad? ¿Se relaciona a largo plazo (fidelidad/cuidados)? ¿Existe transparencia en la relación con los/as aliados/as? ¿Se establecen relaciones horizontales y de cooperación? ¿Apoyamos la creación de empresas con este mismo enfoque feminista? ¿Qué tienes que hacer que nadie te paga para que alguien te pague por lo que haces? ¿Colaboramos o trabajamos con empresas de la ESS o del Mercado Social?
¿CUÁNTO CUESTA? (estructura de costes, fuentes de ingresos): ¿Existe igualdad en la remuneración? ¿Salarios equitativos? ¿Son las redes feministas fuentes de financiación? ¿Se contemplan ingresos no monetarizados? ¿se usan finanzas éticas?

 

Tras este trabajo de reflexión, que no es tarea fácil pero supone un gran avance de derechos humanos, una entidad de la ESS estará preparada para valorar cuan feminista es y, por tanto, cuánto es capaz de responder a las necesidades de las mujeres en el mundo actual. De esta manera se abre el debate para la toma de decisiones en pos de una mejora de nuestras entidades para la sostenibilidad de la vida.

 

 

Crónicas de Alba Mendoza y Juan Buitrago, voluntarios de EsF Madrid

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