EsF organiza un taller de Emprendimiento en Femenino en Bilbao

Por Sara Cabrera Vázquez

El edificio de Bolunta se convirtió, por una tarde, en lugar de reunión para una quincena de mujeres con un destino común

Emprendimiento, empoderamiento, feminismo… Todos estos conceptos y todas estas claves surgieron en una misma tarde durante el taller de Emprendimiento en Femenino que tuvo lugar el pasado 7 de febrero en el edificio de Bolunta, en Bilbao, y al que se acercó una quincena de mujeres dispuestas a desgranar el origen, las causas y las posibles soluciones de las diferencias entre hombres y mujeres a la hora de emprender. Para ello, contaron con la ayuda de dos representantes de Andere Nahia.

La jornada comenzó tranquila, cuando cada una de ellas tuvo que presentar a la compañera que tenía a su lado y que acababa de conocer. En tan solo cinco minutos, todas ellas supieron describir los sentimientos, inquietudes y aspiraciones de quienes, en apenas un rato, se habían convertido en compañeras de camino.

Dos representantes de Andere Nahia (el Colectivo de Acompañamiento de Mujeres Emprendedoras), explicaron que en su asociación, lo que hacen es compartir y ayudar a emprender. Uno de sus eslóganes, “Andere Nahia; una mujer, una vida, una empresa”, así lo atestigua.

Durante el taller, se les hizo varias preguntas a las participantes, que no dudaron en levantar la mano y dar su punto de vista y contar vivencias personales.

Para darle un significado a la palabra emprendimiento, cada una explicó su concepción del término. Unas hablaban de la posibilidad de emprender un negocio sin que nadie ponga trabas, otras de hacer lo que una quiere e innovar, y otras de llevar a cabo un proyecto.

Muy ligado a esto, desde Andere Nahia se les preguntó por las características que tiene que tener una persona emprendedora para, posteriormente, clasificarlas entre hombres y mujeres. Muchas se dieron cuenta, entonces, de lo ligadas que están las aptitudes de las personas al sexo –al menos, según la estructura social establecida-; las mujeres, por un lado –soñadoras y dispuestas a poner el corazón en cada actividad- y los hombres, por otro –con los pies en la tierra y seguridad para llevar a cabo cualquier tarea-.

Una de las mayores incertidumbres y uno de los mayores temores que mostraron todas ellas fue la financiación. Desde Andere Nahia explicaron que “cuando los trabajos se feminizan, pierden poder económico”. Y es que, además de clasificar las aptitudes por sexo, esta sociedad también clasifica los tipos de trabajo: el sector servicios, los cuidados, etc.  para ellas, y la ciencia y la tecnología para ellos.

Asimismo, desde Andere Nahia informaron de diferentes iniciativas que existen en Francia para ayudar a las mujeres y a la gente joven a emprender, para que puedan hacerlo con capital propio. Es el caso de RACINES CLEFE. También hablaron de la existencia del FGIF (Fondo de Garantía Iniciativa de las Mujeres).

Cuando en la conversación surgió la palabra empoderamiento –un término que en francés no existe, y que en euskera se denomina ahalduntzea– algunas hablaron de no depender de nadie, de sentirse seguras y dirigir sus vidas o de no sentir que se tiene poder, sino ejercerlo.

Para poner el broche final a una jornada de lo más enriquecedora, y tras hablar de la inestimable labor que Andere Nahia lleva a cabo, concluyeron con una frase inspiradora: “Nosotras hemos podido. ¿Por qué tú no?”

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