La tracción de los ‘millennials’ en las inversiones de impacto

Por Valeria Mason

Artículo publicado en Diario Responsable, 13 Diciembre 2017

La generación millennial (o generación Y), compuesta por los nativos digitales post-80, valora no sólo los productos y servicios que utiliza y las marcas de calidad, sino que de manera cada vez más evidente se preocupa por los criterios de responsabilidad en el abordaje del impacto social y la huella medioambiental que dejarán en el planeta a través de sus elecciones [i]

Desafíos y oportunidades

Resulta por ello interesante analizar este comportamiento generacional asociado a la posible evolución de las ISR (Inversiones Socialmente Responsables), considerando que no sólo heredarán a la llamada generación de los Boomers y la generación X, sino que serán los detentores de las decisiones financieras en el futuro próximo (cuando se produzca el traspaso de manos intergeneracional de la riqueza), existiendo ya algunos fondos de inversión a su medida que intentan entender sus prioridades y preocupaciones ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) a la hora de definir cómo moverán sus capitales [ii].

En este punto cabe aclarar que se entienden a las inversiones socialmente responsables como aquellos instrumentos financieros que no toman exclusivamente en cuenta los criterios de rentabilidad y riesgos de las inversiones tradicionales, sino que incorporan criterios ASG e incluso éticos a la hora de decidir el direccionamiento de las inversiones. Entre éstas, las inversiones de impacto representan un formato avanzado, ya que se entienden como “aquellas que de forma directa tratan de incidir redirigiendo el dinero hacia proyectos con mayor impacto social o ambiental”[iii].

Según un estudio de base principalmente cualitativa y específica sobre los “Millennials y las inversiones de impacto” de Toniic [iv], las inversiones de impacto crecen entre los millennials (el 74% de los entrevistados se consideran inversores de impacto), quienes invierten rigurosamente y con ambición, siendo una tipología de inversión que se alinea a sus valores y conforman la generación que más apuesta a la misma tomando los riesgos necesarios en la búsqueda de los objetivos que persiguen, siendo reacios a poner por delante las ambiciones de altas rentabilidades financieras si para ello es necesario invertir en empresas que generan impactos negativos en el planeta.

Los sectores o temas que aparecen en el mencionado estudio como los más destacados para inversiones entre los millennials son principalmente la energía, la agricultura y el medioambiente, seguidos por la seguridad alimentaria y el agua. Asimismo, destaca que, si bien actualmente algo menos del 50% del porfolio de inversión de los millennials analizados está conformado por inversiones de impacto, el 72% tiene como objetivo mover sus inversiones en los próximos 5 años a dicha tipología.

La inversión de impacto como una de las estrategias de ISR en Europa

Según el Estudio Global de la Inversión Sostenible 2016 [v] (Global Sustainable Investment Review), el ritmo de crecimiento en el mercado europeo de la estrategia que considera las inversiones de impacto fue del 385% entre 2014 y 2016, superando ampliamente al de otras estrategias como las evaluaciones excluyentes (dominante, con crecimiento del 48% respecto al informe 2014), evaluaciones normativas, integradoras de factores ESG, etc. Las inversiones de impacto representan 107.200 millones de dólares de los 12,04 billones de dólares que conforman las carteras de activos sostenibles europeos en 2016, pero con un ritmo de crecimiento como el señalado, prende una luz de atención sobre dicha estrategia para los años venideros.

En el ámbito español, y tomando como base una aproximación a la estrategia de inversión de impacto como aquella que pretende que la inversión genere, además de rentabilidad financiera, un impacto intencional y positivo en la sociedad o el medioambiente (bonos verdes o sociales, bonos o fondos de impacto social, crowdfunding, capital riesgo social, etc.), es posible observar que, si bien actualmente ostentan un ínfimo volumen dentro del universo de ISR (€267 millones vs un volumen global de gestión de €169.359 millones según el Estudio Spainsif 2016 [vi]) han sido las que más han crecido en el período analizado (75% según la tasa CAGR). Sería posible pensar que, a medida que se puedan ajustar y estandarizar las mediciones de dicho impacto, el crecimiento de esta estrategia podría obtener un atractivo prioritario para inversores que, de manera deliberada y positiva, quieran influir con sus activos dejando una huella social y medioambiental sostenible y palpable.

Hoy siguen siendo las estrategias basadas en exclusiones las que lideran la composición de inversiones ISR en España, abarcando el 74,6% del total de activos que las componen (siendo la media europea de esta estrategia del 33%) [vii] y aquí encontramos el enorme camino por recorrer que tienen las estrategias que, siendo más avanzadas, recorrerán seguramente en un futuro próximo al compás de la evolución de las carteras ISR.

Los desafíos europeos y la nueva generación

El reporte previo del Grupo de Expertos de Alto Nivel de Finanzas Sostenibles de la UE de julio 2017[viii] aborda cuestiones sobre el rol positivo que pueden jugar en el futuro las instituciones y el sistema financiero, favoreciendo un modelo estable y de desarrollo en el cual se pueda contemplar la versión más amplia de las finanzas sostenibles. Así, poder pasar de una concepción de integración de factores ASG en las decisiones financieras, por una de las finanzas que promuevan el desarrollo de una economía, sociedad y medioambiente sostenible, hasta llegar a la definición amplia en la cual el sistema financiero sea estable y haga frente a los desafíos de largo plazo en relación a la educación, la economía, la sociedad y el medioambiente, incluyendo la sostenibilidad del empleo, la financiación de las pensiones, la innovación tecnológica, la infraestructura y la mitigación del cambio climático.

En este contexto, las inversiones de impacto parecieran tener un futuro promisorio como vehículos de las preocupaciones financieras de la UE, aunque exista un largo camino para poder amoldar tanto los instrumentos como las políticas públicas nacionales o europeas en este sentido.

Por su parte, y retomando las perspectivas analizadas en relación a la llamada generación millennial, el rol de los intermediarios y gestoras para ofrecer productos a su medida, y el desarrollo de información cualitativa específica y colaborativa que se ajuste a conectar los activos financieros con los valores de esta generación (que reconoce la realidad que deberán enfrentar a futuro en relación al calentamiento global, los conflictos del terrorismo, los desastres ecológicos, la escasez alimentaria de países subdesarrollados, los efectos de la falta de transparencia en las crisis financieras, etc.) ofrecen un camino de oportunidades a desarrollar, pudiendo combinar en dicho tránsito el destino que pueda tomar la riqueza en su cambio natural intergeneracional con la huella de impacto positivo que pueda dejar la relocalización de dichos activos en forma de inversiones en el planeta, al contemplar en sus decisiones las cuestiones sociales y medioambientales.

El rol de tracción generacional hacia las inversiones de impacto pareciera vislumbrarse en el horizonte de las inversiones socialmente responsables, en donde si bien hoy aún no han llegado a ostentar una porción significativa en el total de las ISR, su ritmo de crecimiento observado (tanto a nivel global como europeo y español) pareciera indicarlo.

 

Notas:

[i] Según el estudio realizado por Nielsen: “The sustainability imperative – New insights on consumer expectations”, octubre 2015, los Millennials continúan siendo quienes están más dispuestos a pagar más por ofertas sostenibles (casi 3 de cada 4 encuestados, frente a los 2 de 4 que arrojaban los estudios similares anteriores). http://www.nielsen.com/content/dam/nielsenglobal/dk/docs/global-sustainability-report-oct-2015.pdf, p. 9.

Según el estudio realizado por The Boston Consulting Group “The Millennial Consumer – Debunking Stereotypes”, abril 2012, los millennials expresan como tendencia la voluntad de ser buenos con el planeta y creyentes de las acciones colectivas que hagan diferencia. Esperan, asimismo, que las empresas se preocupen por los asuntos sociales y premian a aquellas que se asocian a buenas causas. https://www.bcg.com/documents/file103894.pdf, p. 9

[ii] “Tomorrow’s world is being shaped by millennials”, dice Athymis Gestion CEO, Investment Europe, 31 julio 2017, http://www.investmenteurope.net/regions/france/tomorrows-world-shaped-millennials-says-athymis-gestion-ceo/

[iii] "La inversión de impacto", Dossieres EsF Nro. 27, otoño 2017, p. 4, http://ecosfron.org/la-inversion-de-impacto-nuevo-dossier-de-esf/

[iv] http://www.toniic.com/millennials-and-impact-investment/

[v] 2016 Global Sustainable Investment Review, GSIA (Global Sustainable Investment Alliance) http://www.gsi-alliance.org/wp-content/uploads/2017/03/GSIR_Review2016.F.pdf

[vi] Estudio Spainsif 2016 – La inversión socialmente responsable en España, Spainsif, http://www.spainsif.es/wp-content/uploads/dlm_uploads/2017/01/estudio-spainsif-2016.pdf

[vii] Estudio Spainsif 2016, p. 15.

[viii] “Financing a sustainable european economy”, Interim Report, July 2017 by the High Level Expert Group on Sustainable Finance, https://ec.europa.eu/info/sites/info/files/170713-sustainable-finance-report_en.pdf

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