Tejiendo ochos

La feminización de la pobreza es un hecho. La falta de oportunidades de empleo acordes con la formación, otro. El acoso y, cuando cabe, la violencia, otro más. Todo ello para un colectivo cuyo único defecto visible parece ser el no haber tenido la previsión de nacer con otro sexo.” Amelia Valcárcel Entretenida en esta costumbre del pensar, daba vueltas en mi mente el ocho de marzo. Así empecé a imaginar ochos, como aquellos de lanas de colores que tejía mi abuela en las solapas de las chaquetas. Ella, como tantas otras mujeres, repitió una y otra vez el dibujo de esta fecha, sin saber lo mucho que podía llegar a significar. Al hilo del 8 de marzo, reflexiono sobre la fuerte manipulación que ejercen las grandes marcas en los patrones de consumo habituales. Patrones sexistas que contribuyen a crear una cultura, que no debería pasarnos desapercibida por las consecuencias que tiene para ambos sexos. Por ello te propongo que te pongas “las gafas” conmigo, a ver qué observamos al enfocar el consumo desde una perspectiva de género. Por empezar con lo relativo a la infancia, si echamos un vistazo a las tiendas de ropa para bebés…, ¿qué colores encontramos principalmente?: rosa para las niñas y azul para los niños. Y si estuviésemos en la sección de material escolar de un supermercado, ¿qué veríamos?: todo tipo de accesorios y mochilas de superhéroes para ellos y de princesas para las niñas (con el acumulado del azul y el rosa, por supuesto). Y mientras en esa infancia se va fraguando la personalidad de quienes serán la ciudadanía adulta del futuro, entre estereotipos sexistas difíciles de borrar van memorizando libros de texto (esos que son editados por empresas que también deberían ponerse las gafas de la equidad), donde los referentes principales en la Historia, las Artes, las Ciencias o la Literatura, son hombres. ¿Recuerdas una pintora conocida del Barroco?, ¿o una poetisa del siglo XIX?, ¿o una bióloga del siglo XX? Y es que parece que nuestra cultura está escrita y vivida sólo por hombres; siendo entonces cuando me pregunto cómo se puede llegar a la Universidad sin haber estudiado a Olimpia de Gouges, Simone de Beauvoir o Mary Wollstonecraft y cómo influye esto en nuestra manera de entender el mundo. barbie rings doorbell of dreamhouseVivimos en una sociedad en la que todo gira en torno al consumo; ahora bien, ¿somos conscientes de cómo ejercemos nuestras decisiones respecto al mismo? Campañas de publicidad sexista, donde las curvas de las mujeres se transforman en el reclamo de venta de un automóvil; escaparates que incitan a que la belleza se convierta en una forma más de esclavitud; o tipos impositivos que gravan de manera discriminatoria los productos de higiene femenina, son ejemplos de cómo algunas empresas ven en la mujer una oportunidad más para aumentar la cuenta de resultados. Por ello, para evitar que estos patrones sigan repitiéndose, propongo cinco prácticas sencillas que pueden acercarnos a un consumo consciente y bajo una perspectiva de género:   PRÁCTICAS SENCILLAS PARA UN CONSUMO CONSCIENTE BAJO UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO   [accordion] [acc_item title=”Fijémonos en lo que consumimos, para no alimentar la tendencia sexista con nuestra compra particular”]¿Qué pasaría si miles de personas cambiaran su manera de consumir?[/acc_item] [acc_item title=”Eliminemos argumentos como “es cultural”, “es lo natural” o “es la tradición””]¿Qué vas a responder cuando esa sea la justificación a que haya colores y juguetes diferentes para niños y para niñas?[/acc_item] [acc_item title=”Eduquemos en un consumo con perspectiva de género”]¿Sabías que hay cuentos no sexistas que pueden ayudarte a educar desde la igualdad?[/acc_item] [acc_item title=”Seamos conscientes del mercado creado en torno a esta diferenciación de sexos”]¿Te has parado a observar las campañas publicitarias bajo este prisma? ¿Qué roles establece el mercado para los hombres?, ¿y para las mujeres?[/acc_item] [acc_item title=”Hagamos pequeños cambios en las compras cotidianas, con los que expresemos nuestra capacidad de decisión a través de las mismas”]¿Qué acciones concretas se te ocurren para empezar con pequeños cambios?[/acc_item] [/accordion] Si después de leer estas líneas se te ocurren maneras de contribuir a un consumo no sexista, puedes compartirlo en redes sociales indicando #tejiendo8s y nos ayudaremos a tomar conciencia y diseñar maneras prácticas de cambiar lo cotidiano. Gloria González      

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