Un 15 de marzo ConSuma Consciencia

EqQMdn9D por Ana de la Cruz e Isabel Prieto Vicente, voluntarias del Grupo Territorial de Madrid de Economistas sin Fronteras Un 15 de Marzo de hace ya más de cincuenta años, el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy convocó el Día Mundial del Consumidor. Sin embargo, no comenzó a celebrarse hasta pasados alrededor de veinte años, cuando la ONU proclamó dicho día en conmemoración al discurso del mencionado jefe de estado. Después de la Segunda Guerra Mundial, se implantó el llamado Estado de Bienestar, relegando el consumo  casi exclusivamente a la fabricación de productos y su posterior consumo. Lo que en un principio parecía una mejora global de toda la ciudadanía donde los bienes podrían ser accesibles a toda la sociedad y la vida de las personas se bañaría de comodidad; resultó ser algo ilusorio y , destapó una gran injusticia social y un exceso de producción, ambientalmente insostenible . Para el fomento del consumo, apareció la publicidad y la disminución en la calidad de los productos, todo ello  fomentado/exacerbado por el desarrollo de la tecnología. Por otro lado, brotó un gran desinterés por el crecimiento espiritual e intelectual de las personas, por no hablar del cambio en los valores sociales, reduciendo la realización individual a la capacidad de adquisición de artículos de consumo. Apoyado en la idea de: “Tanto tienes, tanto vales”, que se extendió como un mantra social. En el transcurso de este crecimiento del consumismo, se obviaron los derechos de las y los consumidores (al igual que los derechos laborales). Como bien dijo Kennedy en el discurso de 1962, “ser consumidor, por definición, nos incluye a todos. Somos el grupo económico más grande en el mercado, que afecta y es afectado por casi todas las decisiones económicas públicas… Pero es el único grupo importante cuyos puntos de vista a menudo no son escuchados”. Estas palabras fueron una semilla que generó cierta conciencia sobre los derechos de las y los consumidores. No obstante, a lo largo de la historia, el Día Internacional del Consumo ha ido adquiriendo matices más ajustados a la realidad de nuestros días,  tomando en consideración la responsabilidad personal y social como consumidores. Pero no hay que olvidar que todo derecho conlleva una obligación. Por ello, y a pesar de que el Día Mundial del Consumidor se sigue celebrando como una forma de conmemorar lo que nos pertenece como consumidores; es un día que inevitablemente debe llamar a la reflexión. Reconocer la defensa del colectivo social más grande a nivel mundial, debe incidir también en la necesidad de  un papel activo en las acciones personales por las que se  defiende el rol como consumidores,  y por tanto, acompañarlo de comportamientos de compra responsable y un consumo consciente y sostenible.

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