Nace el repositorio de materiales de economía para profesorado de IES

Desde EsF llevamos mucho tiempo trabajando con profesorado de IES y FP y hemos decidido lanzar un repositorio de materiales de economía y empresa para que los/las docentes tengan a su disposición materiales que puedan emplear en el aula promoviendo una economía que ponga la vida en el centro.

Los materiales han sido elaborados por Economistas sin Fronteras y Finanzas Éticas. Estad atentos/as porque en los próximos meses subiremos más contenidos. ¡Esperamos los materiales sirvan para ir #DesafiandoLaCrisis desde los IES!

Si eres profesor/a y quieres mantenerte informado sobre las actividades que realizamos desde IES apúntate a nuestro boletín y si quieres enviarnos comentarios o propuestas para el aula lo puedes hacer aquí.

 


Actividad organizada por Fundación Finanzas Éticas y Economistas sin Fronteras, financiada por el Ayuntamiento de Madrid  en el marco del proyecto “Desafiando la crisis desde los IES de Madrid: por una respuesta a la pandemia alineada con la Agenda 2030 y los ODS».

 

 

A vueltas con los Bancos Centrales

Por Juan A. Gimeno

Artículo publicado en eldiario.es, 23 de noviembre de 2022

Tras el impacto de la COVID-19, las instituciones económicas supranacionales emitieron señales esperanzadoras. Parecía que los hombres de negro, ya fueran del Banco Mundial o del FMI, de los bancos centrales o de la Comisión Europea, habían aprendido de los errores pasados y que las respuestas iban a ser diferentes.

Pero se dispara la inflación y los bancos centrales, tras años de una política de bajos o nulos tipos de interés, comienzan de nuevo una escalada acelerada al alza. Se recupera una visión supuestamente ortodoxa que insiste en atacar la demanda para bajar la inflación. 

Se supone que el objetivo es de pura imagen con la que se quieren cortar las expectativas alcistas mostrando una intervención activa coherente con su gran objetivo de contener la inflación.

La creencia de que son las expectativas las que marcan la futura inflación goza de más seguidores teóricos que de evidencia empírica. Pero resulta especialmente irrelevante en las circunstancias actuales. 

Es unánime la percepción de que la actual inflación no tiene su causa en presión de la demanda sino en factores de oferta: por los disparados costes de la energía y los cuellos de botella del comercio global, agravado todo ello por la estructura crecientemente oligopolista de los mercados.

Desde el mismo Banco Central Europeo (BCE) se constata que “la inflación subió a 9,9% en septiembre, reflejando nuevos aumentos en todos los componentes. La inflación de los precios de la energía, del 40,7 %, siguió siendo el principal impulsor de la inflación general, con una contribución cada vez mayor de los precios del gas y la electricidad. La inflación de los precios de los alimentos también aumentó aún más, al 11,8%, ya que los altos costos de los insumos encarecieron la producción de alimentos. Los cuellos de botella en la oferta se están suavizando gradualmente, aunque su impacto rezagado sigue contribuyendo a la inflación. El Banco de España cifró en su último informe anual que el 73% de la inflación de la eurozona y el 89% en España se explican por la energía y los alimentos.

Con esos datos, es evidente que una política de control de la inflación a través de la demanda promete ser poco eficaz. Tan evidente, que la propia presidenta del BCE, Christine Lagarde, reconoce públicamente que “nuestras previsiones contemplan la posibilidad de una recesión suave en la eurozona, pero no creemos que esa recesión sea suficiente para domar la inflación… El riesgo de recesión ha aumentado pero la evidencia histórica sugiere que no deberíamos esperar que la desaceleración del crecimiento haga mella significativa en la inflación, al menos no en el corto plazo”, según hemos leído en prensa.

Es decir, que la institución que debe velar por el control de la inflación impone una política generadora de recesión y paro, de dificultades para buen número de empresas, aun a sabiendas de que los efectos sobre la inflación son muy reducidos.

La lógica parece aconsejar atacar las causas reales y evitar sus más perniciosos efectos. Medidas como el tope al gas, apostar por energías limpias, o descuentos al transporte público y para los hogares más vulnerables casan mejor con las circunstancias. De hecho, están demostrando una relativa eficacia para moderar la inflación y aliviar los efectos sociales negativos.

Pero los Bancos Centrales hacen caso omiso de la evidencia y siguen defendiendo que hay que seguir subiendo los tipos de interés como si la inflación fuese de demanda.

Simultáneamente, se reconoce que buen número de empresas, incluidas las bancarias, están gozando de beneficios más o menos caídos del cielo gracias al entorno económico global… pero que lo que hay que vigilar especialmente es que los salarios no provoquen una peligrosa espiral de nuevos incrementos de precios.

Podemos admitir la necesidad de un gran pacto de rentas, pero resulta una vez más llamativo que algunos entiendan que solo afecta a los sueldos y salarios.

No resulta así sorprendente que el BCE haya emitido un informe crítico con el proyectado impuesto español sobre los beneficios extraordinarios de la banca. 

Son muchos los aspectos que sorprenden en su dictamen. Resulta especialmente llamativo el cinismo implícito en el argumento de que el nuevo impuesto puede impactar en la concesión de crédito de las entidades financieras… cuando la política monetaria de subida de tipos está precisamente dirigida a reducir la concesión de préstamos de los bancos. ¡En vez de criticar, el BCE debería alegrarse de que este impuesto pudiera colaborar con su política!

Choca también que se obligue al Gobierno a detallar los mecanismos que empleará para verificar que la banca no acabe trasladando el coste del tributo a los clientes pero que defienda con firmeza que sean estos quienes finalmente lo soporten.

La impresión resultante de todo lo que precede es que el BCE es consciente de que sus medidas van a implicar algunos costes sociales pero que está dispuesto a actuar como defensor del sector bancario para que no sufra su cuenta de beneficios. Quizás no choque tanto observando de dónde proceden varios de sus principales responsables, en unas evidentes puertas giratorias con la banca privada.

Considerando que el Estado español da por perdidos en ayudas a la banca más de 70.000 millones de euros y que los beneficios de nuestros grandes bancos podrían llegar este ejercicio a los 10.000 millones, no parece desequilibrante pedir que aporten 3.000 millones en dos años. 

Más bien, estos impuestos sobre beneficios extraordinarios han de verse como un componente necesario del nuevo pacto social con que afrontar las presentes dificultades.

En cualquier caso, resulta doloroso comprobar la insensibilidad social de nuestros Bancos Centrales. Quizás derivada de la falta de control democrático que implica su sacrosanta independencia. Pero ese es otro debate.

La violencia económica contra las mujeres

Por Txaro Goñi

Artículo publicado en elsaltodiario.com, 24 de noviembre, 2022

 

El 25 de noviembre se celebra el día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Una de las diversas violencias que sufrimos las mujeres es la violencia económica. Es cierto que otros colectivos, como jóvenes o personas con edad avanzada, sufren también este tipo de violencia, pero como en otros muchos ámbitos, el hecho de ser mujer agrava y crea violencias específicas. Hay que tener en cuenta que la violencia contra la mujer es una derivada del sistema patriarcal que subordina de forma estructural a la mujer y que presenta multitud de dimensiones, siendo la económica una de ellas.

Dentro del ámbito de la pareja, por ejemplo, aparecen violencias relacionadas con el hecho de controlar los gastos y la gestión financiera de las mujeres, usurpación de su identidad, limitación del acceso a la información de las finanzas familiares o control de su desarrollo profesional. Esta violencia se produce también cuando se esconden los bienes patrimoniales o se utiliza el dinero para obligar a la mujer a mantener la relación con su maltratador. Este tipo de violencias pueden seguir después de la ruptura con el agresor, mediante el impago de la pensión de alimentos a los hijos e hijas o la dilatación de los procesos judiciales.

La acreditación de esta violencia económica es difícil ya que no existe, como ante una violencia física o psicológica, un certificado médico o un dictamen pericial que la certifique. Sin embargo, es más frecuente y con unas consecuencias más graves de lo que parece. Compromete la dignidad de la mujer. En sentencia del año pasado ya se fundamentaba de forma razonada la necesidad de modificación del Código Penal en materia de violencia económica, pidiendo la tipificación de la violencia económica como un tipo de violencia machista de acuerdo al Convenio de Estambul.

Evidenciar y señalar las distintas violencias contra la mujer es un punto de partida, pero si no se trabaja y se regulan soluciones, no se puede avanzar en la consecución de una sociedad igualitaria y justa para todos sus miembros. Es necesaria una protección real. Se necesitan plazas de acogimiento urgente y alojamiento temporal que permitan un mejor acompañamiento psicológico de estas mujeres, personal especializado que ayude con temas administrativos y su inserción en el mercado laboral. La educación y sensibilización a profesionales de la judicatura, colegios de notarios, bancos, empresarios, es un trabajo básico para avanzar. Su compromiso para actuar con sensibilidad ante estas violencias, en aspectos tan sencillos como el pago de salarios o dinero procedente de venta de inmuebles en la cuenta personal de las mujeres que sufren estas violencias o permitir la adopción de medidas de protección financiera para ellas, es imprescindible. También la Administración tiene su papel. Recordar que la primera sentencia en el Estado español en la que se obliga a la impartición de justicia con perspectiva de género, es una resolución relativa a una víctima de violencia de género a la que se le había denegado la pensión de viudedad. Se puede hablar también de una violencia institucional contra la mujer.

Pero la violencia económica no sólo se percibe en el ámbito de la pareja, se extiende a otras esferas de la sociedad. En el ámbito laboral, la discriminación salarial constituye una agresión continua a la vida de las mujeres y a su economía. Se distingue una discriminación salarial a priori, por la existencia de factores que condicionan el acceso al mercado laboral en las mismas condiciones que los hombres y una discirimación salarial a posteriori, cuando la mujer ya ha accedido a ese mercado laboral. Se infravalora el trabajo realizado por las mujeres tanto económica como socialmente. Baste sólo con un ejemplo de los muchos que se pueden referir; con datos del INE para 2019 el salario medio bruto era de 21.682,02.-€ para una mujer frente a los 26.934,38.-€ para un hombre. Otra vez aquí se compromete la dignidad de la mujer. La discriminación salarial es una realidad dificil de solucionar y que interpela a todos los sujetos sociales a una auténtica actitud de cambio. Bajo la apariencia de neutralidad, se producen perjuicios en las percepciones salariales de las trabajadoras cuyas consecuencias se dan tanto a lo largo de la vida activa como al alcanzarla jubilación.

Es cierto que la discriminación directa ha quedado superada. Está ampliamente aceptado que a mismo trabajo, mismo salario. Sin embargo, la discriminación indirecta no se ha vencido. Cuando los trabajos son diferentes pero tienen el mismo valor, la retribución de quienes los desempeñen debe ser la misma, sin considerar las diferencias de género. Pero en la valoración de los puestos de trabajo persisten los prejuicios a la hora de decidir y valorar los factores a tomar en consideración. El registro obligatorio de salarios y auditorías salariales, así como los criterios a valorar en los sistemas de clasificación de los puestos de trabajo, que vienen regulados desde el año 2021, son una herramienta  disuasoria de esta descriminación retributiva.

La sociedad capitalista no sólo infravalora el trabajo remunerado que realiza la mujer, todo el trabajo de cuidados y reproductivo parece tener valor cero en nuestra sociedad. Este trabajo, impuesto a las mujeres, ha sido invisibilizado en el estudio de la realidad de tal manera que ni tan siquiera tenemos claro cómo podríamos incorporar su valor en el PIB nacional.

El diagnóstico de la realidad es un primer paso, pero desde nuestras organizaciones nos preguntamos muchas veces si es posible ir más allá. Podemos caer en el fatalismo. Parece que exista una fuerza superior que conecta unos problemas con otros haciéndolos irresolubles. No podemos dar solución a un problema sin que aparezca otro que hay que solucionar antes. Sin embargo, ese desaliento, esa frustración, no es buena para la transformación social.

Nuestra realidad es compleja, enredada en múltiples crisis que se superponen unas a otras, pero si no anteponemos la vida a la lógica heteropatriarcal, capitalista y colonial que rige en la actualidad, no podremos avanzar en el desarrollo de una sociedad más próspera para todos y todas. No basta con denunciar y hacer visibles estas violencias, tenemos que propiciar espacios y procesos participativos de hombres y mujeres, donde se fomente el diálogo positivo para lograr resolver las desigualdades. Educar para la transformación social, para transitar a otro modelo menos violento, es una forma de generar los cambios que buscamos.

Economistas sin Fronteras enseña el corazón

 

Economistas sin Fronteras, como organización de la Economía Social y Solidaria y miembro de REAS Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria, ha vuelto a realizar este año 2022 su balance-auditoría social, con datos de 2021, y sus resultados han sido validados por la Red.

Las empresas y organizaciones de la Economía Social y Solidaria somos referentes en transparencia y compromiso social y medioambiental. Esto es posible gracias a nuestras buenas prácticas, y al desarrollo de una herramienta de Auditoría/Balance Social, que evalúa nuestra actividad conforme a los Principios de la Economía Solidaria.

Al hacer públicos los resultados de las campañas de Balance Social estamos trabajando para:

• Presentar ante la sociedad los valores y principios de la Economía Social y Solidaria
Poner en valor la gestión coherente de las empresas de la Economía Social y Solidaria
• Incidir en la transformación social a través de esta otra forma de hacer economía
• Potenciar y fomentar las prácticas de consumo consciente y responsable, visibilizar el impacto del Mercado Social.

Por todo ello, hacemos públicos nuestros resultados, tanto de la Auditoría Social 2022 de la Delegación de Euskadi como del Balance Social 2022 de la oficina de Madrid.

Ver Resultados de la Auditoría Social 2022 EsF Delegación de Euskadi

Ver Resultados del Balance Social 2022 EsF Madrid

Resultados agregados de la auditoria social 2022 de REAS Red de Redes:

A continuación puedes ver el video realizado por REAS, en el que se presentan los resultados agregados de la auditoria social 2022:

Informes completos e infografías de REAS:

La Economía Social y Solidaria enseña el corazón. Informe de Auditoría/Balance Social 2022

Infografía

La Economía Social y Solidaria enseña el corazón. Informe con perspectiva feminista de la Auditoría/Balance Social 2022

Infografía

INFORME DE MERCADO SOCIAL. Análisis de la oferta, consumo interno e intercooperación en la Economía Social y Solidaria. Auditoría/Balance Social 2022

Infografía

XII ZINE FOROA: BESTE ERREALITATEA «LES MISÉRABLES» XII Cine-foro: La otra actualidad

(Más abajo en euskera)

Fecha: 13 de diciembre, 19:45

Lugar: CineClub FAS (Salón El Carmen, Plaza Indautxu, Bilbao)

Con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, 10 de diciembre, el martes 13 de diciembre tendrá lugar en el CineClub FAS (Salón El Carmen, Plaza Indautxu, Bilbao) la proyección de la película «Les Misérables». 

La película trata de denunciar la realidad social de los barrios de la periferia de París, con sus problemas de integración de la población inmigrante, pero puede extenderse a otras situaciones en otras partes del mundo.

La proyección tendrá lugar a las 19:45 y después se realizará un coloquio con José Ramón Mariño, miembro de la asociación ATTAC Bizkaia.  ATTAC es un movimiento internacional nacido para denunciar la especulación financiera, que desde hace más de dos décadas trabaja con la ciudadanía para buscar las alternativas sociales, ecológicas y democráticas que permitan construir un mundo más justo, denunciado la falta de control y regulación de los movimientos de capitales, las políticas impositivas que favorecen a las grandes fortunas y fomentan la sobreexplotación de los recursos naturales.

Para inscripciones manda un e-mail a ecosfron.euskadi@ecosfron.org

Esta sesión está organizada por Economistas sin Fronteras, el Colegio Vasco de Economistas y CineClub Fas. Colaboran el Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación Foral de Bizkaia.

Data: abenduak 13, 19:45

Tokia: CineClub FAS (El Carmen aretoa, Indautxu plaza, Bilbo)

Giza Eskubideen Nazioarteko Eguna dela eta, abenduaren 10a, «Nuevo Orden» filma proiektatuko da abenduaren 13ean, asteartea, CineClub FASean (Karmen Aretoa, Indautxu Plaza, Bilbo). 

Emanaldia arratsaldeko 19:45tan hasiko da eta ondoren Jose Ramon Mariño-rekin ATTAC Bizkaia elkarteko kidearekin solasaldia izango dugu.

ATTAC nazioarteko mugimendua da, finantza-espekulazioa salatzeko sortua. Bi hamarkada baino gehiago daramatza herritarrekin lanean, bidezko mundu bat eraikitzea ahalbidetuko duten alternatiba sozial, ekologiko eta demokratikoak bilatzeko, kapital-mugimenduen kontrolik eta erregulaziorik eza salatzeko, eta aberastasun handiei mesede egiten dieten eta baliabide naturalen gehiegizko ustiapena sustatzen duten politika inposatzaileak salatzeko.

Izen-emateak: bidali mezu bat ecosfron.euskadi@ecosfron.org helbidera.

Saio hau Mugarik gabeko Ekonomialariek, Ekonomisten Euskal Elkargoak eta CineClub Fasek antolatu dute. Bilboko Udala eta Bizkaiko Foru Aldundiko babesa izanez.