Crónica del Cine-Foro, Cine Club Fas «Sorry we missed you». 15 de diciembre de 2020

Con la sala llena del Cine club Fas (cumpliendo protocolos COVID19) se inicia la sesión del 15 de diciembre en colaboración con el Colegio Vasco de Economistas y Economistas sin Fronteras. La película que se visiona y que será objeto del debate posterior es “Sorry We Missed You” de Ken Loach. Moderará el debate José Ramón Mariño.

Tras la película el moderador toma la palabra y empieza haciendo referencia a Manuel Sacristán al comentar que “todo pensamiento decente tiene que estar siempre en crisis” para animar a los/as asistentes, personas que aprecian el debate, a enriquecerse intelectualmente con ideas nuevas y distintas que surjan entre todos/as.

El moderador empieza contextualizando, haciendo referencia a esta nuestra época en la que la hegemonía intelectual y política es del llamado neoliberalismo defensor de un capitalismo global y ausente de regulaciones, y una cierta ausencia de alternativas para reparar los estragos en derechos, libertades y programas sociales provocados por la reacción neoconservadora.

Establece el moderador una comparación entre el mundo sólido y liquido (siguiendo a Bauman), del compromiso y pacto social a la huida y falta de compromiso, de ciudadanos/as públicos/as  y cooperativos/as a individualismo, privatización e individuos solitarios, de largo plazo a corto plazo, de carácter lento, territorial, impuestos directos a digital, global, nómada e impuestos indirectos, de capital local concreto, control de accionistas a capital global, sin dueño conocido, misterioso y de ejecutivos cambiantes, de trabajo digno, estable a trabajo precario, eventual y economía sumergida.

La falta de compromiso, el individualismo a ultranza, el nomadismo, la deslocalización, el trabajo indigno, la alta balcanización social (las fronteras invisibles en las ciudades), las megaciudades de miseria, el cosmopolitismo de las élites, etc. son indicios de un medievo redivivo (como ya apuntó Mumford hace años).

“Serás el dueño de tu propio destino” le dicen al falso autónomo que cree que para comprar una casa, pagar deudas, enviar a la universidad a sus hijos/as, vacaciones en el sur, etc. debe de trabajar 14 horas para ganar 100 libras si no comete ningún fallo (fallos que si se cometen siempre se encargan de que repercutan en la propia persona trabajadora). Loach retrata las condiciones de vida y laborales de sus protagonistas, si bien en sus otras películas había un empresario al que culpar, una administración ineficiente, etc. Ahora las personas obreras, que no se consideran como tal, compiten unos con otros por las miserias del sistema, mientras el poder económico sigue estando en las mismas manos. Ahora digamos que el “enemigo” no es el dueño/a del negocio, ahora reside dentro de la propia clase trabajadora, mientras que aquel descansa tranquilo fuera de foco.

La clase obrera ha pasado a creer ser clase media, la ideología ha desaparecido y parece que sin libre mercado, desregulación del mercado laboral y buenas cifras macro no cabe esperar sanidad, educación y asistencia social de calidad.  En definitiva, sin que los ricos sean cada vez mas ricos no cabe pensar en redistribución. Han conseguido la cuadratura perfecta.

No se pasa por alto, al margen de las previsibles caídas cada vez mas profundas en la desesperación, el endeudamiento y la frustración, el reflejo de como este trabajo afecta a las relaciones familiares (a su deterioro evidente). Es llamativo que nuestro protagonista no expresa quejas por sus condiciones laborales y en cambio si se contraría por los problemas familiares crecientes (a resaltar el conflicto con su hijo y como el quitarle el teléfono -su vida está en él- origina el gran conflicto; a reflexionar mucho sobre este papel de la tecnología). Y al moderador le sorprende que ante la falta de soluciones, el refugio sea la familia, que desde la tradición filosófica de izquierda es una institución eminentemente conservadora como marco ideal para la reproducción y mantenimiento de los sistemas transmitidos desde el poder.

Se hace referencia, considerando el apoyo de Loach a Corbyn, si nuestro protagonista apoyó a los conservadores de Johnson (aristócrata educado en colegios elitistas privados que se jactó de no conocer el precio del pan y si el del champán). Podría verse como una alegoría sobre el conformismo y autodestrucción del precariado donde los dirigentes no encuentran oposición, quizás por falta de alternativas y el votante abraza mensajes populistas centrados en banderas e inmigración.

Se habla extensamente de modelos como Amazon, Uber, Airnborn y el moderador hace referencia también, como todos los años, a un libro a leer: “País Nómada” de Jessica Bruder que refleja la realidad de personas trabajadoras ancianas americanas que se desplazan en coches y caravanas para hacer trabajos precarios, sin derechos, etc.

Y apurando el horario al máximo termina la sesión con la despedida del moderador que antepone la distopía actual a la utopía de Galdeano.

 

 

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