El pasado 15 de septiembre nos encontramos online para presentar Economistas sin Fronteras Andalucía. Pero, sobre todo, nos encontramos para hacernos una pregunta: ¿Qué Andalucía queremos construir desde las economías transformadoras?
Andalucía es muchas cosas a la vez. Son barrios y pueblos, campo y ciudad, aulas, comercios, cooperativas, asociaciones, movimientos sociales y redes de cuidados. Es también un territorio atravesado por desigualdades, precariedad, turistificación, problemas de acceso a la vivienda y una fuerte dependencia de determinados modelos productivos.
Frente a esta realidad, desde Economistas sin Fronteras Andalucía queremos abrir un espacio para pensar y hacer economía de otra manera. Un espacio que conecte la Economía Social y Solidaria (ESS), la Educación para la Transformación Social y la incidencia, y que lo haga desde el territorio y junto a quienes ya están trabajando por una Andalucía más justa.
Por eso, el encuentro del 15 de septiembre no fue únicamente una presentación. Fue un primer intento de empezar a construir colectivamente este espacio.
Una economía que ponga la vida en el centro
Durante el encuentro compartimos qué es EsF, qué hacemos y qué herramientas ponemos a disposición de quienes quieren participar. Pero pronto pasamos de hablar de EsF a hablar de algo mucho más importante: qué necesitamos en Andalucía y qué podemos hacer juntas.
En los grupos de trabajo apareció una idea de fondo: necesitamos avanzar hacia una economía que permita recuperar capacidad de decisión sobre aquello que resulta esencial para nuestras vidas.
Hablamos de soberanía sobre sectores estratégicos, como la alimentación, la movilidad o los cuidados. De fortalecer la economía local y el pequeño comercio frente a modelos de consumo que están transformando nuestros barrios. De recuperar espacios comunitarios y combatir la pérdida de identidad de nuestros territorios.
También hablamos de vivienda. De la necesidad de hacer efectivo el acceso a una vivienda digna y de explorar mecanismos que permitan conectar las viviendas vacías con las personas que las necesitan. Y hablamos de turismo. De sus impactos sobre los barrios, sobre el acceso a la vivienda y sobre las propias formas de vida de quienes habitan los territorios.
Todo ello nos llevó a otra cuestión fundamental: ¿qué modelo productivo queremos para Andalucía? Una Andalucía con mayor diversidad económica, que no dependa exclusivamente del turismo, que permita fijar población en el medio rural y que avance hacia una mayor protección del medioambiente.
Otra economía también se construye consumiendo, aprendiendo y participando
Las transformaciones económicas no ocurren únicamente en los espacios donde se toman las grandes decisiones. También pasan por nuestras formas de consumir, organizarnos y relacionarnos.
Durante la conversación aparecieron propuestas como los grupos de consumo, las compras colectivas, la compra pública responsable o la creación de una red andaluza que conecte iniciativas de Economía Social y Solidaria. Pero también apareció una necesidad previa: construir conciencia crítica.
Hablar de economía con más gente. Explicar para qué sirven los impuestos, cómo se utilizan los recursos públicos y por qué las decisiones económicas afectan directamente a nuestras vidas. Incorporar otras formas de medir el bienestar, que tengan en cuenta los cuidados, la sostenibilidad y las condiciones de vida y no únicamente los indicadores económicos tradicionales.
Y hacerlo también desde las aulas. La educación apareció como uno de los espacios fundamentales para avanzar hacia esa transformación: IES, FP, Universidad, asociaciones vecinales y organizaciones sociales pueden ser lugares desde los que abrir conversaciones sobre economía, consumo, desigualdades y alternativas. Porque si queremos transformar la economía, necesitamos también transformar nuestra manera de entenderla.
De la reflexión a la incidencia
Otra de las cuestiones que atravesó el encuentro fue la necesidad de que estas propuestas entren en la agenda pública.
No basta con construir alternativas mientras las reglas del juego permanecen intactas. Necesitamos generar capacidad de incidencia, abrir debates con las administraciones públicas y reclamar políticas que favorezcan otras formas de producir, consumir y organizar la economía.
La transparencia y el control ciudadano de los recursos públicos, la fiscalidad, la contratación pública responsable, el apoyo a la ESS o la cooperación internacional pública fueron algunas de las cuestiones que aparecieron durante la conversación.
Queremos que EsF Andalucía pueda contribuir a ese debate desde aquello que sabemos hacer: poner la economía al servicio de las personas, generar conocimiento crítico, conectar actores y construir herramientas para la transformación social.
No queremos hacerlo solas
Quizá una de las ideas más claras que nos llevamos del encuentro es que no partimos de cero. En Andalucía ya existen cooperativas, asociaciones, movimientos sociales, iniciativas de consumo responsable, proyectos educativos, redes vecinales y muchas otras experiencias que están construyendo alternativas.
La cuestión es cómo nos encontramos, cómo compartimos lo que sabemos y cómo generamos alianzas capaces de ir más allá de nuestras propias organizaciones. Por eso queremos que la delegación de EsF Andalucía sea, ante todo, un espacio de encuentro.
Un espacio para conectar a quienes trabajan en las aulas con quienes lo hacen en los barrios; a las iniciativas de Economía Social y Solidaria con los movimientos sociales; al conocimiento académico con las experiencias que nacen en los territorios. Un espacio desde el que pensar, aprender, hacer y también organizarnos.
Y ahora, ¿cómo seguimos?
El encuentro terminó con una pregunta que queremos mantener abierta: ¿Qué podemos construir juntas?
Para no perder la energía de este primer encuentro, queremos seguir conectadas. Abrir canales para compartir recursos, noticias, iniciativas y convocatorias. Seguir sumando personas y organizaciones. Y, poco a poco, construir un espacio de activistas de EsF Andalucía. También queremos volver a encontrarnos, esta vez presencialmente.
Nos vemos en Granada
Una de nuestras primeras actividades presenciales, organizada por el grupo de Granada, es una charla – debate con Fernando López Castallano, profesor de la Universidad de Granada en el Grado de Economía y en el Máster de cooperación al desarrollo.
Con él podremos conversar sobre las interpretaciones que se han hecho de la obra de Adam Smith aprovechando que se celebra el 250 aniversario de su publicación y cómo desde las corrientes de la economía neoliberal se ha ido adaptando y apropiando los postulados publicados en La riqueza de las naciones para justificar sus discursos.

📍 [LUGAR] IES Padre Suárez (Calle Gran Vía de Colón 61)
📅 [FECHA] Miércoles 14 de octubre
🕐 [HORA] 18:30
Si te interesa participar en este proceso, puedes hacerte activista de EsF, suscribirte a nuestro boletín, seguirnos en redes sociales o hacerte socia/o de Economistas sin Fronteras.
La delegación Andalucía acaba de empezar. Y queremos construirla contigo4



