Si algo tenemos claro en Economistas sin Fronteras es que la educación es una de las herramientas más potentes para cambiar el mundo. Y si queremos un futuro más justo y sostenible, necesitamos docentes que inspiren y motiven a sus estudiantes a pensar críticamente sobre los retos sociales y económicos que nos rodean.

Por eso, cuando surgió la oportunidad de participar en el Máster de Profesorado de la UPV en Donosti, no lo dudamos ni un segundo. Diseñamos una serie de tres sesiones formativas con un objetivo claro: dotar a los/as futuros/as docentes de herramientas para abordar problemáticas sociales y económicas en sus clases de una manera participativa y transformadora.
Objetivo: Trabajar un reto complejo mediante metodologías participativas
No se trataba solo de soltarles un clase solamente teórica sobre la Economía Social y Solidaria (ESS) o la Agenda 2030. Queríamos que fueran protagonistas de su propio aprendizaje y que, al final del proceso, se llevaran una dinámica concreta que pudieran aplicar en sus futuras aulas.
Así que les propusimos un reto:
- Identificar un problema social o económico relevante en la actualidad.
- Diseñar una actividad educativa para trabajar ese problema en clase.
- Incorporar metodologías participativas para que el aprendizaje fuera activo y significativo.
Las tres sesiones: de la teoría a la práctica
Para conseguirlo, organizamos el proceso en tres sesiones:
1) Introducción a la Economía Social y Solidaria
Arrancamos con una visión general del sistema económico actual y su impacto social y ambiental. Hablamos de conceptos clave como la desigualdad, la interdependencia global y las alternativas económicas que propone la ESS. Pero no nos quedamos en la teoría: reflexionamos sobre cómo se pueden llevar estos temas al aula y lanzamos el primer reto: identificar una problemática social o económica que les interesara abordar con sus futuros/as alumnos/as.
2) Metodologías participativas y el Escape Box
En la segunda sesión, pasamos a la acción. Presentamos diversas herramientas de aprendizaje activo, como el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje cooperativo o los estudios de caso. Como ejemplo práctico, jugamos con el Escape Box de finanzas éticas: un juego de escape box en el que las participantes resuelven acertijos sobre banca ética, crisis financieras y el uso responsable del dinero.
Este enfoque lúdico demostró que es posible enseñar economía de una manera dinámica y entretenida. Al final de la sesión, los estudiantes empezaron a diseñar sus propias actividades basadas en los problemas que identificaron en la primera sesión.
3) Presentación de los retos y propuestas educativas
El gran día llegó con la tercera sesión: cada grupo presentó su trabajo, en el que habían identificado un problema social o económico y diseñado una actividad educativa para abordarlo en clase.
Algunas de las propuestas fueron realmente inspiradoras:
- Residuo de alimentos en los comedores escolares: Los/as alumnos/as de secundaria investigarían cuánta comida se tira en su centro y reflexionarían sobre su impacto ambiental y económico, proponiendo soluciones de reciclaje de los residuos.
- Inserción laboral de los/las jóvenes: Diseñaron una serie de actividades de sensibilización en la que los y las estudiantes entenderían mejor la cuestión laboral de hoy en día y reflexionar sobre la precariedad y las alternativas dentro de la ESS.
- Acceso a la vivienda y calidad de vida: Se llevaría a cabo una dinámica en la que los estudiantes deben enfrentar una serie de responsabilidades cotidianas, como encontrar una casa o piso, gestionar sus estudios, comprar alimentos y organizar su tiempo libre. El objetivo de esta actividad es que los estudiantes puedan experimentar y reflexionar sobre el nivel de vida que podrían tener, teniendo en cuenta los recursos y las decisiones que deben tomar en cada una de estas áreas.
¿Y cuál fue el resultado?
La participación fue muy activa, y se notó que los alumnos/as del Máster de Profesorado estaban especialmente interesados/as en aplicar estos conocimientos en su futura labor docente. Las encuestas de valoración mostraron una gran satisfacción con la formación y la aplicabilidad de los contenidos en el aula.
¿Próximos pasos? Seguir con el reto
Dado el éxito de la experiencia, queremos seguir acompañando a docentes interesados en incorporar estos enfoques en sus clases.
Porque si queremos un futuro mejor, necesitamos personas educadoras comprometidas, creativas y con ganas de transformar el mundo. Y nosotras estaremos encantadas de seguir acompañándolos en este reto complejo, pero emocionante.
¡Nos vemos en el aula!



