La calle no es nuestra: eres machista y no lo sabes

Por Iker García Verdes

El poder en todas sus formas, político, económico o mediático, ha pertenecido históricamente a las figuras masculinas de la sociedad. Ello queda demostrado en el video “La calle no es nuestra: eres machista y no lo sabes” en el que mediante diferentes ejemplos, se escenifican los diferentes abusos de poder ejercidos por figuras masculinas sobres las figuras femeninas. Las violencias representadas en este video son la violencia machista, la estructural y la simbólica, en el que mediante diferentes ejemplos se muestra la incomodidad de todas las mujeres frente a una variedad de situaciones que son más cotidianas de lo que pensamos.

La conceptualización de las diferentes violencias ejercidas por la sociedad y el sistema, son perfectamente reflejadas en el video mencionado. 

La violencia machista refleja toda aquella violencia que va dirigida directamente contra las mujeres, y que también tiene como expresiones la homofobia, la transfobia y la violencia intragénero. Esta incluye también toda forma de violencia estructural impuesta por las normas binarias del sistema patriarcal. La violencia machista ayuda por lo tanto a mantener el orden social imperante, mediante el alzamiento del hombre sobre la mujer. 

En segundo lugar tenemos la violencia estructural, tenemos que tener en cuenta que este tipo de violencia traspasa todo tipo de capas sociales y culturales del mundo. La violencia estructural pone el acento en las situaciones de discriminación a causa de la organización social, está arraigada a las normas y valores socioculturales en todas las formas de vida, expresados principalmente en 3 estructuras: la familia, la comunidad y el Estado. Es un problema derivado desde tiempos muy lejanos en los que se normalizan actos que, analizados con una visión crítica, deberíamos tenerlos superados. Ejemplo claro es el que se nos muestra en el video (0:47), en el que una mujer camina por las calles de Manhattan durante horas y sufre comentarios subidos de tono y denigrantes, así como acoso mediante acercamientos indeseados. Este ejemplo es un claro exponente de que la sociedad como comunidad normaliza actos de intimidación que se ejerce por hombres contra las mujeres. 

Acerca de la violencia simbólica, Victoria Sentón plantea lo siguiente: “La dominación se ejerce a través de una serie de comportamientos que, cuando pasan a ser asumidos como naturales por el imaginario, se convierte en dominación simbólica”. Es decir, la asimilación de que ciertos comportamientos son normales porque sí. Una vez aclarado que no se trata de una violencia física o psicológica, nos referimos a determinados gestos, actitudes, signos… que perpetúan la dominación masculina sobre las mujeres. Como menciona Sentón, la violencia simbólica es el principal método de reproducción social de la violencia. En el video se expresan de forma muy visible las diversas formas de violencia simbólica ejercida, como he mencionado en la introducción, principalmente por figuras de poder de distintos ámbitos. Claro es el ejemplo mostrado al principio del video, el que fuera Presidente del Consejo de Ministros Italiano Silvio Berlusconi ejerce un comportamiento repugnante sobre diferentes mujeres utilizando así su poder político como máximo representante del Gobierno Italiano y que se presupone, por su papel institucional, debe ser correcto y ejemplar. 

Toda esta serie de comportamientos machistas se dan claramente en todas las capas de la sociedad, pero sí que impacta cuando este se visualiza en directo o mediante los medios de comunicación, el ejemplo del deportista de elite de cricket (2:21) es otro claro exponente. Una reportera le pregunta acerca de los acontecimientos del partido mientras que el jugador la incomoda mediante sugerencias en forma de piropos. Esta serie de micromachismos ejercidas por figuras de poder (también el expresidente argentino Macri) son un reflejo claro de ello. 

Estas dinámicas se ven reforzadas con las experiencias personales de las mujeres que aparecen en el video, explican las diferentes vivencias relacionadas con situaciones en las que se sintieron incomodas o violentadas. Todo ello refuerza los conceptos de las diferentes violencias explicadas durante este trabajo, la violencia machista, simbólica y estructural se ven legitimadas por gran parte de la sociedad, y es que los datos demuestran lo siguiente (extraídos del video): el 55% de las mujeres de la UE han sido víctimas de acoso sexual al menos en una ocasión a partir de los 15 años, además el 53% evitan ciertos lugares o situaciones como salir sola de casa o ir a sitios en los que no hay gente. 

Todo ello debe llevarnos a que los hombres nos replanteemos que muchos de los comportamientos que ejercemos resultan violentos e incómodos para la inmensa mayoría de las mujeres. Cesar con la violencia machista es una tarea ardua que debe empezar desde las instituciones (las estructuras de poder) y que termine con todo tipo de expresión simbólica en el que los hombres sean situados por encima de la mujer por el hecho de serlo. Pese a ser tarea complicada, es una tarea que deberá de ser de obligado cumplimiento por la sociedad si queremos percibir una mejoría en el propio comportamiento humano. 

Por ello creo personalmente, que para realizar cambios a corto plazo debe empezar por ponerse el foco en los comportamientos machistas que se dan de forma cotidiana en la televisión, los deportes, las instituciones… para poder así cambiar poco a poco la percepción que tiene el resto de la sociedad acerca de las diferentes violencias machistas. Y es que en mi opinión, somos reflejo de lo que vemos, y si lo que observamos a diario son comportamientos de este tipo, los asimilamos como normales y los reproducimos sin conocer las consecuencias que ello conlleva. 

Trabajo realizado para el curso Masculinidades. Hombres e igualdad: Retos y Resistencias de Emakunde

 

 

 

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