
El modelo tradicional de crecimiento se ha agotado debido a la crisis del modelo capitalista, la escasez de recursos y a la conciencia de los consumidores de que “consumir más y no necesariamente mejor no nos hace más felices”. Por todo ello, se pone en relieve la importancia del consumo responsable y de los productos sostenibles que cada vez más comercializan diversas marcas. Ya la población no es un grupo de consumidores a los que persuadir, sino ciudadanos que expresan, a través de sus compras y la interacción con las empresas a través de las redes sociales, sus preferencias de consumo y éstas son cada vez más sostenibles.
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