1 noviembre, 2020
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La otra actualidad

Por Juan A. Gimeno

Artículo publicado en El Salto, 29 octubre, 2020

Hay una sensación generalizada de que la pandemia copa todos los debates. Los demás temas de actualidad, salvo algunos especialmente llamativos, quedan fuera de las noticias y parecen olvidados por los medios de comunicación. Por otra parte, las tertulias parecen copadas por profesionales que saben de todo y que adolecen a menudo de superficialidad. Los tópicos y los estereotipos sustituyen a menudo a los argumentos. Necesitaríamos escuchar los puntos de vista de quien conoce o vive los temas a diario.

En Economistas sin Fronteras pensamos hace tiempo (¡21 años ya!) que estas circunstancias son frecuentes, incluso en tiempos sin pandemias. Que hay muchos temas y muchas voces que no aparecen, que rara vez pueden expresarse y hacer llegar su realidad.

Buscamos así un instrumento con el que contribuir a dar voz a los silenciados y a propiciar debates abiertos (en las mesas y en el público participante activo) con las personas no habituales en las tertulias.

¿Qué mejor para ello que recuperar los cine-foros? También en el cine hay una corriente dominante de éxitos superficiales. Pero, afortunadamente, hay muchas películas y documentales de gran calidad que abordan los temas de esa otra actualidad que apenas se quiere dejar ver, que nos muestran otras personas, otras realidades, otros problemas distintos de los habituales en las tertulias dominantes.

Si queremos trabajar por un mundo mejor, necesitamos, por un lado, compensar el bombardeo ideológico de los medios de comunicación mayoritarios, donde la información adolece de sesgos evidentes, donde determinados temas no aparecen, donde brilla por su ausencia el espíritu crítico respecto a los mensajes propiciados por las estructuras de poder social y económico.

Por otro lado, es preciso llegar y dejar hablar a nuevos colectivos. El cine se convierte así en un instrumento de primer orden para ampliar las audiencias, para extender otras perspectivas, para propiciar otros debates.

A partir de una selección de distintas ofertas de los últimos años, hemos venido generando diálogos con gran asistencia de público a los cines Golem, de Madrid, que acogieron y apoyaron la idea con entusiasmo. Creemos que contribuyen a tomar conciencia de problemas y soluciones que a veces se desconocen, porque no han encontrado los canales multitudinarios para salir a la luz.

Algunos pensarían que la pandemia iba a romper este año nuestra ininterrumpida serie de ciclos de cine y debate. Al contrario, usaremos una fórmula que quizás propicie incluso aún más asistencia que los llenos tradicionales en nuestras sesiones presenciales. Esta vez las películas se ven on line (a través de Filmin) y el debate se hace después a través de las plataformas típicas que se nos han hecho familiares en estos meses.

Temas de segundo plano

Como siempre, los temas elegidos nos traen a primer plano la otra actualidad que acostumbra a estar en un segundo plano.

Las mujeres, eternas invisibles en nuestra historia, ocuparán un protagonismo especial. Algo, por otra parte, habitual en estos ciclos. Hace 20 años, ya el primer debate se dedicó a la violencia contra las mujeres, problema que, desgraciadamente, seguimos sin resolver.

Este año se prestará atención a dos aspectos igualmente relevantes. Uno, a esa economía oculta que no aparece en el PIB, que parece no contar en los manuales ortodoxos: la economía de los cuidados, todo ese trabajo que es esencial para la vida y la reproducción y que no se valora en el mercado.

Pero también prestaremos una atención especial a la mujer en la España vaciada. Toda esa realidad que nuestras visiones predominantemente “urbanitas” ignoran día a día. Como en tantos otros casos, la pandemia nos ha venido a mostrar donde están los servicios esenciales para la vida.

Hablaremos de las nuevas realidades que nos trae el modelo económico del siglo XXI, que segmenta el mercado de trabajo en dos grupos cada vez más divergentes: quienes tienen trabajos estables y bien retribuidos, y quienes sufren la precarización y la reducción de sus derechos laborales. Un proceso que agrava la desigualdad creciente en nuestras sociedades. Desgraciadamente, el trabajo ya nos es garantía de evitar el riesgo de pobreza y exclusión social.

Precisamente porque ese riesgo crece de forma dramática, el debate sobre la Renta Básica Universal se hace ya ineludible. Pero no ya de su necesidad, sino más bien sobre cómo ponerla en marcha cuanto antes. El Ingreso Mínimo Vital ha sido una respuesta necesaria y urgente a ese problema. Pero su funcionamiento práctico ha demostrado que los sistemas de rentas condicionadas conllevan graves problemas que los hacen ineficaces. El salto a la renta básica, incondicionada y automática, es también necesario y cada vez más urgente.

En estos tiempos, es insoslayable prestar constante atención a la emergencia climática en la que nos encontramos. La sesión que habitualmente realizamos con Ecologistas en Acción nos recuerda una y otra vez que el colapso ambiental al que nos encaminamos puede hacer inútiles el resto de los debates. O tomamos conciencia de la prioridad que supone aplicar las medidas que los científicos nos vienen exigiendo angustiosamente, o el deterioro de las condiciones de vida en nuestro planeta será irreversible. En muchos aspectos, ya empieza a serlo.

Como cantaba el tristemente desaparecido Luis Eduardo Aute, ”cine, cine, cine, más cine por favor, que todo en la vida es cine y los sueños, cine son”. Nuestro sueño es que otro mundo es posible, que una economía centrada en las personas es posible. El cine nos ayuda a trabajar por ello.

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