27 octubre, 2025
Comunicación

Nuevo Dossieres EsF: «El desafío existencial de la Unión Europea»

Portada Dossieres EsF nº 59
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El nuevo número de Dossieres EsF, correspondiente al Otoño de 2025 y coordinado por Gabriel Flores, reúne a  diez autores y autoras que analizan el presente y el futuro de la UE, en un contexto convulso en el que la incertidumbre y la ley del más fuerte se han impuesto. Ante este nuevo orden mundial, la Unión Europea afronta, desorientada y dividida, su mayor desafío existencial.

Las aportaciones que conforman este dossier pretenden contribuir a entender el momento y los posibles desarrollos de esta nueva época. El objetivo del dossier es iluminar el presente y sus muchas aristas, presentar los retos que hay que encarar y reflexionar sobre cómo afrontarlos y las contradictorias políticas que se ofrecen o aplican para su resolución.

 

 

 

Reproducimos a continuación la PRESENTACIÓN del número, a cargo de su coordinador, Gabriel Flores.

 

La Unión Europea afronta desorientada y dividida su mayor desafío existencial. El mundo se ha desordenado y la unidad europea carece hoy de una narrativa común que ofrezca una misión y una guía al proyecto europeo.

En la convulsa época que se ha abierto para la reconfiguración del orden mundial, gobiernos de grandes potencias globales (EE. UU. y China, fundamentalmente) o regionales (Rusia e Israel, entre otras) muestran su determinación a imponer por la fuerza sus contradictorios intereses y visiones en las que consideran sus áreas de influencia, a las que conciben como elementos irrenunciables de su prosperidad y componentes esenciales de su soberanía y seguridad nacionales.

La rapidez y la intensidad con la que se han desplegado los acontecimientos en los últimos meses marcan la entrada en una nueva época1. Si antes predominaban unas reglas e instituciones multilaterales que, mal que bien, ordenaban el mundo y proporcionaban cierta estabilidad, ahora predomina el desorden. La incertidumbre y la ley del más fuerte se han impuesto.

La razón de la fuerza y los autoritarismos se expanden en los idearios políticos, en la gestión política nacional, que esquiva y deshace sistemas de control y equilibrio entre poderes, y en las relaciones internacionales, en forma de chantajes, amenazas, rearme y guerras. Atrás quedan los restos de un orden mundial con reglas e instituciones multilaterales que velaban por la cooperación entre las naciones, generaban prosperidad y procuraban la resolución pacífica de los conflictos, aunque no siempre lo consiguieran.

En junio de 2024, en las últimas elecciones al Parlamento Europeo, el avance de las extremas derechas ultranacionalistas, excluyentes y euroescépticas supuso una señal inequívoca. La victoria de Trump en las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre de 2024 supuso un nuevo motivo de preocupación. Antes, las guerras de agresión del régimen de Putin contra Ucrania y del gobierno de Netanyahu contra Gaza, que rápidamente derivó en un genocidio, ya apuntaban al desdibujamiento del orden mundial liberal y mostraban la oportunidad que ofrecía su deterioro para imponer por la fuerza militar objetivos contrarios al derecho internacional. Quedaba por ver el comportamiento y las políticas de la nueva administración tras la toma de posesión de Trump como presidente de EE. UU. el 20 de enero de 2025. Han bastado pocos meses de mandato para confirmar todas las amenazas y multiplicar las alarmas.

Un heterogéneo, denso y poderoso conglomerado de fuerzas reaccionarias y ultranacionalistas ha sabido representar el malestar y la inseguridad que generaron, a partir de 2008, la crisis financiera global y el recetario neoliberal de políticas económicas que se aplicaron en su tratamiento. A partir de la crisis sanitaria desatada por el covid-19 y de sus múltiples impactos, las crisis financieras y de representación política escalaron y provocaron una crisis multidimensional de gran calado que cuestionó el orden mundial liberal surgido tras la II Guerra Mundial y los modelos de capitalismo y globalización neoliberales que se extendieron a todo el mundo tras la implosión de los sistemas de tipo soviético en Europa, de la que la caída del Muro de Berlín en 1989 se convirtió en hito y símbolo.

Este es el contexto cambiante y frágil en el que los autores y autoras que participan en este dossier de Economistas sin Fronteras analizan y tratan de iluminar el presente y el futuro de la UE. Un presente en disputa cargado de conflictos e incertidumbre y un futuro en ciernes que se abrirá paso entre los diferentes escenarios posibles y entre las fuerzas que pugnan por imponerse o procuran incluir sus contradictorios objetivos y preferencias en la nueva UE y en el nuevo orden mundial por construir, sin que se pueda descartar la prolongación del desorden global y un largo proceso de decadencia.

Contenido y alcance de este dossier

Cuando se comenzaron a definir los objetivos de este dossier sobre la UE y a pergeñar posibles temas y colaboraciones, ya sabíamos que las elecciones presidenciales estadounidenses podían dar la victoria a Trump, que su vuelta a la presidencia de EE. UU. podría suponer un parteaguas histórico y que cuando se publicara en el otoño de 2025, la situación mundial podría ser un verdadero quebradero de cabeza, pero también una oportunidad para renovar y desarrollar el proyecto europeo de integración y unidad. No nos imaginábamos hasta qué punto las perspectivas se embrutecerían. No presagiamos la velocidad de los cambios promovidos por la Casa Blanca, su orientación errática, la eficacia de sus chantajes a socios y enemigos o la debilidad y dejadez de las instituciones públicas y privadas que podrían ejercer alguna influencia o tipo de control sobre las decisiones del presidente Trump y tratar de mantener los equilibrios básicos entre poderes que caracterizan al Estado de derecho.

Desorden e incertidumbre son malos compañeros de viaje del análisis, pero lo hacen más necesario. Es muy de agradecer que los autores y las autoras que comprometieron sus aportaciones a este dossier hayan perseverado en su difícil tarea y nos hayan entregado análisis rigurosos que permiten orientarse en el laberinto de esta nueva época y sus muchas incógnitas, además de alentar la reflexión sobre sus implicaciones y posibles desarrollos.

Aunque en términos generales, los análisis, hipótesis y opiniones de los artículos que conforman el dossier reflejan o nos remiten a un amplio y diverso sentido común democrático, europeísta y progresista sobre la situación y los grandes retos que afronta la UE, no son, ni pretenden ser, un punto de encuentro. Tratan, más bien, de reforzar una línea de análisis pegado a la realidad y a las restricciones y opciones que ésta impone, abierto a la evolución de los hechos y a lo imprevisto. Son aportaciones a un análisis en permanente construcción que pretenden contribuir a entender el momento y los posibles desarrollos de esta nueva época.

Las contribuciones versan sobre temas particularmente relevantes para la acción sociopolítica de las organizaciones que pugnan por las reivindicaciones de las clases trabajadoras, la transición energética y ecológica, los derechos de las mujeres o unas políticas de migración y asilo compatibles con los derechos humanos. También ofrecen una mirada de conjunto sobre los rasgos y tendencias estructurales que afectan a la UE y las respuestas que se plantean para la renovación o el renacimiento del proyecto comunitario y la articulación de un nuevo orden mundial por construir.

Ambos objetivos, proyecto europeo y orden mundial, y las tareas que conllevan están estrechamente conectados. La necesidad de afrontar la nueva situación de desorden y transición hacia lo desconocido requiere propuestas cooperativas viables y alternativas a las que ya han puesto en marcha las grandes potencias en su búsqueda de dominio y privilegios que exigen la sumisión de socios y enemigos. La aceptación de un papel subordinado y dependiente de la UE respecto a EE. UU. por parte de la mayoría de los líderes políticos europeos, de consolidarse, cronificaría la decadencia del proyecto europeo e impediría ofrecer una alternativa de nuevo orden mundial inclusivo y democrático con reglas e instituciones multilaterales.

Intensificar la integración europea y avanzar en la autonomía estratégica de la UE, que no se agota en las materias de seguridad y defensa, parece por el momento un camino bloqueado2. La opción mayoritaria de los líderes europeos se ha inclinado por acomodarse a un mundo fragmentado y en disputa, aceptar imposiciones y esperar a que escampe o, lo que es lo mismo, a que Trump y el movimiento sociopolítico que lo respalda (MAGA) no intensifiquen su presión sobre la UE ni consigan la presidencia de EE. UU. en las elecciones de noviembre de 2028. Y decidir entonces qué opciones existen y qué camino tomar.

El dossier ofrece información cualificada y herramientas de análisis que permiten entender el complejo momento que vive la UE y algunos de los asuntos cruciales que afectan a su devenir. Pero, inevitablemente, es un análisis incompleto y, de algún modo, prematuro. Hay que esperar a que los hechos y las decisiones tomadas en los últimos meses se desplieguen3 y podamos contrastar las hipótesis formuladas con los impactos realmente producidos, descartando algunas suposiciones y afinando otras. La situación sigue siendo de incertidumbre radical, porque no hay forma de realizar un cálculo racional de las probabilidades de que se impongan los diferentes escenarios que encierra el presente y que se desarrollarán o agotarán en los próximos meses o años.

Y eso vale para todos los actores políticos y todos los temas a dilucidar. Hay que ver, por ejemplo, las consecuencias4 de los aranceles impuestos por Trump al resto del mundo sobre la inflación en EE. UU., los desequilibrios de sus cuentas públicas y exteriores, la evolución de la tasa de cambio del dólar, la demanda interna o el mercado laboral y, en definitiva, el desempeño de la economía estadounidense. Y comprobar qué efectos produce sobre el apoyo social y electoral a Trump y a las políticas que hasta ahora ha impuesto. Y lo mismo vale decir, por ejemplo, respecto a las concesiones arancelarias de la Comisión Europea, tanto en su incidencia económica como política.

El futuro de la UE o del nuevo orden mundial que prevalecerá tras la tormenta actual está por construir y por escribir5. El objetivo del dossier no es adelantar ni imaginar ese futuro, sino iluminar el presente y sus muchas aristas, presentar los retos que hay que encarar y reflexionar sobre cómo afrontarlos y las contradictorias políticas que se ofrecen o aplican para su resolución. En todo caso, no hay ninguna fuerza objetiva, poder económico, Estado o corriente política que pueda imponer sus intereses o visiones particulares sin generar una poderosa reacción de las partes perjudicadas que antes o después se hará presente.

La democracia, la negociación y la capacidad de regular los mercados, las empresas o la convivencia en función de las preferencias de la mayoría y en beneficio del conjunto de la sociedad siguen siendo, pese a las pesadillas autoritarias que acechan, los únicos métodos para compatibilizar las necesidades y los sueños de las ciudadanías de los Estados miembros. El fatigoso esfuerzo de articular amplios proyectos y acuerdos en los que puedan confluir una amplia gama de fuerzas democráticas, europeístas y multilateralistas es la única vía para atender las necesidades de paz, democracia, convivencia, cooperación y bienestar sin exclusiones ni retrocesos de ningún sector social y responder a los requerimientos y a los miedos de la parte de la sociedad que se siente afectada negativamente por la inacción política o por muchos de los cambios y reformas puestos en marcha. Esta tarea de articulación política y social está por hacer y de su éxito o fracaso también dependerá el futuro que se pueda construir.

Artículos y analistas

Sirvan la mención de los autores y las autoras que han colaborado en este dossier sobre el presente y el futuro de la UE y un pequeño resumen de sus contribuciones para invitar a su lectura.

Cristina Faciaben Lacorte muestra la inequívoca posición de las Comisiones Obreras y la mayoría del movimiento sindical europeo a favor de la UE y de un proyecto comunitario con reforzado acervo social. Un europeísmo crítico con unas instituciones comunitarias que, por algunas de sus actuaciones, han sido el peor enemigo del proyecto europeo, debido a las políticas antisociales y socialmente injustas que han promovido. Para afrontar los retos, las políticas comunitarias deben, en primer lugar, garantizar mejoras reales de vida de todas las personas trabajadoras. Y, en segundo lugar, que la UE deje de ser una promesa y se convierta en una garantía efectiva de derechos. No hay futuro para Europa sin justicia social. No es admisible que la Comisión desmantele avances medioambientales y sociales bajo el pretexto de la competitividad y, al tiempo, favorezca la desregulación y el dumping social; tampoco son aceptables la actual política migratoria comunitaria o la incapacidad de la Comisión para denunciar el genocidio que el gobierno de Israel está cometiendo contra el pueblo palestino.

Fernando Ferrando parte de las abrumadoras evidencias científicas de un mundo inmerso en una situación de emergencia climática y de las medidas adoptadas para reducir los riesgos del cambio climático. Los avances logrados son tan importantes como insuficientes. La transición energética es un proceso sociopolítico, no sólo de cambios tecnológicos o adaptación de las empresas a nuevos mercados, entornos mercantiles o exigencias reguladoras, que requiere de la participación de la ciudadanía y que ésta aprecie mejoras reales a corto plazo en su seguridad y condiciones de vida. El avance de la transición energética exige también el fortalecimiento de una cultura de la energía basada en la eficiencia, el ahorro, el consumo responsable y la extensión de las energías renovables. Un nuevo contrato social sobre la transición energética podría orientar la acción política de las instituciones y garantizar que los beneficios logrados lleguen a toda la población.

María Eugenia Rodríguez Palop examina la situación y perspectivas de la lucha feminista, sometida en los últimos años a un proceso de descalificación y de presión por parte de la extrema derecha para tratar de borrar sus extraordinarios logros a favor de los derechos y libertades de las mujeres y unas relaciones humanas más abiertas y respetuosas. La lucha antifeminista es uno de los principales componentes del programa y la agitación de la extrema derecha contra la democracia, la igualdad y la extensión y consolidación de derechos. Confundir las posiciones feministas con una «ideología de género», lejos de procurar la liberación de mujeres y hombres respecto a estructuras y violencias tradicionales de carácter patriarcal o capitalista, trata de consolidar la situación de subordinación de las mujeres respecto a los hombres e intenta imponer nuevas subordinaciones a mujeres y hombres.

Nuria Díaz y Elena Muñoz exploran el actual Pacto Europeo de Migración y Asilo y explican las fricciones de su contenido con los derechos humanos, al mantener como tareas principales el control de las fronteras y la externalización de buena parte del tratamiento de las personas migrantes. Los planes de implementación nacionales tienen de plazo hasta mediados de 2026 para adaptar sus sistemas de asilo a la nueva legislación comunitaria, lo que abre la oportunidad de situar en el centro de la gestión los derechos humanos de las personas migrantes y solicitantes de asilo. En el caso de España destacan la importancia de mantener las garantías existentes en nuestro ordenamiento jurídico y las medidas que aseguren durante todo el proceso la dignidad y los derechos de las personas. España puede servir de ejemplo, si adopta un enfoque garantista en derechos, y demostrar que se puede hacer una gestión eficiente que respete los derechos humanos.

María Gascón Stürtze reflexiona sobre la utilización del fenómeno migratorio en las disputas política y sus impactos en la conversación pública y la conciencia ética de la ciudadanía. La tensión entre la necesidad de gestionar la migración y la voluntad de controlar el acceso al territorio comunitario se ha resuelto a favor de la seguridad como consecuencia de la agitación xenófoba de una extrema derecha que ha hecho de los ataques a la inmigración uno de los principales componentes de su identidad. En las últimas dos décadas, el aumento de la población migrante en la UE ha multiplicado las ventajas que conlleva, pero también la envergadura de los retos, sin que se puedan ocultar los problemas que existen y forman parte de la convivencia. Superarlos requeriría promover un debate social sobre personas reales y sobre las medidas que no se han adoptado para mejorar a convivencia. En esa tarea es la propia sustancia de la democracia y los derechos humanos la que está en juego.

Ignacio Muro Benayas analiza las claves del vasallaje mostrado por la UE frente a Trump, sus características y las implicaciones a medio y largo plazo de la debilidad demostrada por Europa y sus efectos en el ámbito de la democracia y la libertad o en la preservación de la lógica económica frente a las presiones políticas. Tras señalar los pilares de la hegemonía estadounidense en las últimas décadas, realiza un recorrido por los últimos acontecimientos (los nuevos retos que afectan al orden internacional; el Plan Draghi; la prioridad de la defensa sobre la industria verde; el Acuerdo de Mara-Lago y los nuevos aranceles; la perpetuación de las desigualdades territoriales) para explicar los elementos de ruptura y continuidad que representa la actual presidencia de Trump respecto a la situación anterior y sus posibles consecuencias.

Antonio Vives Llabrés examina las relaciones entre sostenibilidad o responsabilidad de las empresas, competitividad e influencia que ejercen en esa relación los procesos comunitarios de regulación, que han transitado desde una gran intensidad a una dilución acelerada. Si la regulación de los comportamientos empresariales estuvo motivada por la protección de consumidores, inversores y medioambiente, los procesos de desregulación más recientes han puesto el énfasis en la mejora de la competitividad de empresas y economías. Sin embargo, los impactos de la sostenibilidad empresarial sobre esa mejora no están garantizados, dependen de la reacción de las partes afectadas. Y de esa incertidumbre surgen las controversias y el contradictorio tránsito de la regulación a la desregulación. Hay lecciones que extraer de este movimiento que pueden ayudar a perfeccionar futuros procesos de regulación y desregulación.

Juan Barredo busca explicaciones, desde los sustentos teóricos de la Economía Política Internacional, a la menguante influencia global de la UE, su potencial retroceso a estériles fórmulas nacionalistas o los muchos riesgos de convertirse en un actor irrelevante en la agitada esfera geopolítica mundial. La decadencia económica comunitaria y los factores que la provocan son palpables desde el estallido de la crisis financiera global de 2008, así como sus impactos en términos de crispación política, tensiones sociales y desigualdad económica. Múltiples factores ponen en cuestión la vigencia del proyecto europeo de unidad, solidaridad y derechos humanos y la pretensión de sostenerlo en un keynesianismo militar; pero también hay señales que invitan a pensar que es posible un cambio del rumbo y que existe una vía cooperativa transitable hacia una mayor integración europea.

Finalmente, Daniel Vila Garda centra su atención en Latinoamérica, como ejemplo del cambiante curso de las relaciones exteriores de la UE con regiones que por diversas razones tienen un peso reducido en el desempeño de la economía comunitaria, pero han sido y son especialmente importantes para la UE. Constata que la integración económica ha favorecido en Europa la prosperidad en paz y altos niveles relativos de cohesión económica, social y territorial, pero no ha impulsado la construcción de empresas e industrias europeas. Mientras al otro lado, el frustrado proceso de integración latinoamericana refleja poco más que un relato y muestra la impotencia del subcontinente al abordar la gran lacra de la desigualdad estructural. La relación entre Europa y Latinoamérica es el encuentro entre dos debilidades. Aun así, hay opciones de reforzar vínculos y construir conjuntamente un proyecto y un relato de los beneficios que ofrece una mayor cooperación entre ambas partes.

El dossier se completa con la recensión del ensayo de Sami Naïr, Europa encadenada, que lleva un subtítulo muy significativo, El neoliberalismo contra la Unión. Publicado a principios de este año, el texto es una crítica contundente a la deriva neoliberal de la UE y un canto al europeísmo y su renacimiento sobre los principios y valores de los que surgió. Para acabar, se incluye la sección “Para saber más” que recopila una bibliografía amplia y plural que permita profundizar en la situación actual, a partir de muy diferentes opiniones y perspectivas, y en los retos futuros de la UE en un mundo desordenado.

Sólo me queda agradecer a Economistas sin Fronteras su ofrecimiento para coordinar este dossier, tarea que asumí con tanto gusto como necesaria responsabilidad. Y felicitar a los autores y autoras que nos han regalado sus conocimientos y capacidades analíticas para ayudarnos a entender mejor la compleja coyuntura que vive la UE, el actual desorden mundial y las tareas y fuerzas en presencia a tener en cuenta en el devenir del proyecto de unidad europea y en la construcción de un nuevo orden global. Por último, pero no por ello menos importante, quiero dar las gracias a Carlos Berzosa, Bruno Estrada y José Ángel Moreno por facilitarme los contactos con especialistas que añadieron su buen saber y entender a este dossier. ■

NOTAS

1. Krugman, P.: «Mi última columna: la esperanza en una era de resentimiento», The New York Times, 10 de diciembre de 2024.

2. Waetchter, P.: The European dream is fading away, Substack, 3 de julio, 2025.

3. Artus, P.: «La faiblesse du pouvoir de négociation de l’Europe», Flash Economie, n.º 95, 4 de agosto de 2025.

4. Frente a las ensoñaciones de Trump, Krugman explica el carácter inevitablemente negativo, otra cosa es la intensidad de sus impactos, de las medidas económicas aprobadas hasta ahora por EEUU.

5. Milanovic, B.: «¿Qué viene después de la globalización?», CTXT, 10 de junio, 2025.

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