El tiempo convertido en mercancía. El tiempo es oro, se dice y es de sobras conocido por todos; pero, si es que realmente no tenemos tiempo para casi nada, ¿qué es lo que está fallando?. Algo así debió preguntarse Hector G. Barnés hasta llegar a presentarnos el tiempo como clave que resulta de una estructura laboral donde:
"…el tiempo no se optimiza socialmente, sino individualmente, lo que genera un reparto asimétrico del trabajo que nadie quiere hacer pero que alguien debe llevar a cabo."
Efectivamente, que el tiempo sea oro se vuelve en nuestra contra…
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