29 marzo, 2021
Jorge

Y de poder elegir, ¿cómo vivirías? Nuestra respuesta: ¡en viviendas colaborativas, un cohousing!

En nuestra sección de #entrevistESS conocemos Cohousing Bustarviejo 

Los seres humanos constituimos un raro espécimen sobre este planeta al que se le ha concedido una capacidad única: poder elegir. Esta capacidad nos otorga un enorme regalo. Pone en nuestras manos, (o más bien en nuestras mentes), la posibilidad de crear aquellas circunstancias, que pueden hacer que nuestra vida se desarrolle de manera más satisfactoria. Indudablemente queremos hacer valer este derecho, aunque muchas veces renunciamos a él sin apenas darnos cuenta.

Nuestras vidas se desarrollan en un medio social, que si bien nos provee de muchas cosas necesarias para nuestro desenvolvimiento, a menudo se encarga también de que nos autolimitemos, alimentando creencias que nos llevan a amoldarnos a modelos establecidos que no nos satisfacen, o a enfrentarnos a ellos desde la crítica o la revuelta y no desde la comprensión de que tenemos otra opción: crear aquello que soñamos.        

¿Acaso es esto una utopía?

En el transcurso del convulso siglo XX (conflictos bélicos desgarradores, conflictos sociales…), en esta parte del mundo, se ha ido imponiendo un modelo de convivencia que, si bien parece haber superado las expresiones más violentas anteriores, a menudo tiene sus limitaciones, puesto que potencia desmesuradamente el valor de lo individual sobre lo social o comunitario. 

Se empuja a considerar lo material como la mayor fuente de nuestro bienestar y se potencia la idea de llegar a hacerlo todo, idealmente contando solo con las propias fuerzas, al tiempo que sutilmente fomenta la desconfianza hacia el otro. Es un  “sálvese quien pueda” que como contrapartida, hace que nos sintamos  vulnerables frente a situaciones complicadas donde nuestra autosuficiencia se ve amenazada.

Al mismo tiempo nos priva de poder enriquecer nuestra experiencia de vida en muchos aspectos, al desarrollarse ésta en un cierto aislamiento que, en ocasiones, puede ser dramático.

En cualquier caso, este modo de vivir lo social no atiende esa llamada interna que sentimos a unirnos y, desde la libertad, crear lazos de colaboración y apoyo mutuo.

Nace una alternativa

Como respuesta, a mediados del siglo XX en Dinamarca, varios grupos de personas se plantean nuevas formas de convivencia, donde aunar lo individual y lo social de una forma más satisfactoria. Inician así la construcción de los primeros cohousing o viviendas colaborativas.

La libertad individual, el hecho de que cada persona desarrolle lo mejor de sí misma, es no sólo respetada sino estimulada por el grupo con quien convive. Al mismo tiempo este hecho contribuye de un modo natural al bienestar del conjunto. Cada persona posee conocimientos y capacidades que pone al servicio del grupo, enriqueciendo de este modo su experiencia de vida y al mismo tiempo disfrutando de la satisfacción de sentirse útil.

Esta forma de convivencia también amplía esos lazos afectivos que nos hacen más agradable la vida, al tiempo que lo cotidiano se ve facilitado. De un modo natural nos cuidamos mutuamente, sin que eso suponga una carga individual.

Las criaturas jóvenes pueden educarse en un ambiente donde se amplían las relaciones más allá del núcleo más cercano, pudiendo compartir el cuidado en esta especie de “familia ampliada” con un contacto estrecho y cercano.

Las personas mayores pueden ver con tranquilidad como sus capacidades van disminuyendo sin que ello les aparte de su entorno social y humano.

 En la actualidad este modelo de convivencia está cada vez más extendido en los países del norte de Europa y América, tomando fuerza en otros lugares del mundo.

También en España

Ya contamos con varias experiencias de cohousing en España. Sobre todo en estos últimos años el interés que se está despertando por conocer más a fondo esta forma de convivencia es enorme.

¡Más de medio centenar de proyectos se encuentran en este momento en distintas fases de realización, distribuidos por toda la península y las islas! Los hay intergeneracionales y otros especialmente dirigidos a mayores de 65. Los hay eligiendo un medio urbano para su ubicación o bien un medio rural o en plena naturaleza. En cada uno de ellos, sus integrantes eligen su proyecto arquitectónico y sus formas de funcionamiento, desde un principio de respeto a la participación de un modo igualitario. Comparten características comunes generales… y el resto lo crea cada grupo, a su manera. Lo esencial que los define, aquello que está en la base de su creación, su motivación esencial siempre es ésta: la firme decisión de tomar el poder sobre sus vidas.

Nuestra propuesta en Bustarviejo

¡En la Sierra Norte de Madrid, nuestro grupo avanza en su alternativa! En la actualidad la cooperativa ya ha cubierto 14 de las 17 unidades familiares que la componen.

Nuestro caminar comenzó hace tres años, y en estos momentos vemos cada vez más cerca nuestra meta: ¡dentro de dos años poder estar ya disfrutando de la convivencia en Bustarviejo! Tenemos el terreno y el proyecto arquitectónico avanza, las viviendas individuales y la casa común diseñadas.

Al mismo tiempo, estamos trabajando en las distintas comisiones — de comunicación, financiación, arquitectura, jardinería, economía, bienestar– donde, por afinidad con nuestras capacidades o nuestro interés particular, nos reunimos para ir dando forma a nuestros sueños. En la cooperativa tomamos las decisiones basándonos en criterios lo más objetivos posibles, para llegar a un consentimiento amplio y con el compromiso de atender cualquier objeción o punto de vista diferente que se presente por parte de alguien o de una minoría.

En la actualidad nos quedan 3 plazas para completar las 17 que contempla nuestro proyecto. Están disponibles para personas con menos de 60 años, aunque tenemos la esperanza de incorporar gente aún más joven. Consideramos que las aportaciones de personas de distintas edades y situaciones vitales propician una vida en común más rica.

Hemos creado también un “espacio” que llamamos “Amig@s del Cohousing Bustarviejo” donde atender y propiciar encuentros entre personas a las que este tipo de convivencia les atraiga. Queremos facilitar la difusión de este modelo de convivencia que tanto puede aportar a una vida más plena y socialmente saludable y armónica.

Así pues, si estas ideas propuestas “resuenan en ti” y te apetece conocernos un poco más, te invitamos a acercarte al Cohousing Bustarviejo a ponte en contacto en este correo electrónico cohousingbustarviejo@gmail.com 

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