Acceso justo al crédito: construyendo caminos para emprender


PROMOVIENDO LA INCLUSIÓN FINANCIERA DE PERSONAS MIGRADAS A TRAVÉS DE LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

Autoempleo y alternativas financieras éticas como vía de desarrollo

Desde la perspectiva de Economistas sin Fronteras y la asociación Finanzas éticas, unidas en la red Finantzaz Haratago con otras entidades, entendemos que la financiación no debe entenderse solo como una mercancía, sino como un derecho: cuando ciertos colectivos quedan excluidos del crédito, se les cierra la puerta a otros derechos que impactan en su vida personal, profesional y comunitaria. La discriminación en el acceso al crédito produce un gran impacto en los derechos de los colectivos más vulnerables.

Las personas migrantes en Euskadi afrontan mayores dificultades de acceso al empleo y a condiciones laborales dignas: registran una tasa de paro más alta que la población autóctona y, cuando trabajan, suelen hacerlo en sectores de baja cualificación, incluso estando sobrecualificadas. Esta situación impacta en su autoestima, limita su desarrollo y alimenta prejuicios sociales. En el caso de las mujeres migrantes —muchas de ellas responsables de familias monomarentales— la concentración en el empleo doméstico y de cuidados dificulta la conciliación y aumenta su vulnerabilidad; un 10% de ellas sufre violencia machista.

El autoempleo surge como una vía para mejorar sus oportunidades profesionales, personales y familiares, así como para romper con roles laborales asignados. Sin embargo, la diversidad cultural, étnico-racial y de origen genera desconfianza en el sistema financiero tradicional, complicando el acceso a avales y a financiación.

Una investigación impulsada en 2021 por EsF y KoopSF34, centrada en 30 proyectos liderados por personas migrantes en Bilbao, evidenció la falta de una mirada específica hacia la diversidad en administraciones y banca convencional. Las personas entrevistadas demandan una atención adaptada a sus situaciones administrativas, necesidades y recorridos vitales. A ello se suman barreras lingüísticas, culturales y educativas, redes de apoyo limitadas y discriminación étnico-racial, que dificultan el acceso a información y recursos financieros.

En el caso de las mujeres está comprobado que enfrentan barreras sistemáticas para acceder al crédito, recibiendo un porcentaje muy inferior de financiación respecto a los hombres, incluso cuando su tasa de retorno es probadamente superior. Cuando a la discriminación por género se suma la condición de migrante, el obstáculo crediticio se vuelve aún más grave: las mujeres migrantes sufren una discriminación múltiple: no solo por ser mujeres, sino también por su origen. Esto las sitúa en una posición especialmente vulnerable de exclusión económica

Frente a esta situación, sabemos que existen diversos fondos de microcrédito para personas en exclusión bancaria, lo que convierte al territorio en un espacio propicio para este proyecto. La reciente reforma de la Ley de Extranjería abre nuevas oportunidades para la regularización vía autoempleo, y la Economía Social y Solidaria aporta una mayor cercanía y sensibilidad hacia este colectivo, favoreciendo las condiciones para emprendimientos más inclusivos y sostenibles.

Sin embargo, nos encontramos ante el reto de que la existencia, metodologías y características de estos modelos financieros éticos y parabancarios lleguen a estas capas de la sociedad. Las dificultades lingüísticas y diferencias culturales de las potenciales usuarias y el hecho de que estos programas no hayan sido ampliamente socializados por el territorio nos indica que nos encontramos ante el desafío de logar que estas herramientas sean conocidas y respondan a los intereses y demandas de estos colectivos.

Jornada acceso justo al crédito

Frente a la situación detectada de desconocimiento de estos fondos por parte de potenciales usuarias y falta de adaptación de los mismos al colectivo de personas migrantes, el primer paso consistió en organizar una jornada en la que visibilizar el abanico de alternativas financieras para la puesta en marcha de proyectos de autoempleo para personas migradas y/o en situación de vulnerabilidad y recoger sus intereses y demandas.

Bajo esa premisa, el 3 de abril las entidades de Cáritas Bizkaia (en representación de Mikrobank La Caixa), Bizkaia Mikro, Calala (en representación de Fondo Dalia), REFAS (Red Estatal de Finanzas Alternativas y Solidarias) y Asociación Finanzas Éticas Euskadi mostraron las particularidades de sus fondos para la financiación de proyectos de emprendimiento, en un evento que reunió a un total de 28 asistentes.

Tras un primer bloque en el que mapear el abanico de vías de financiación, todas las personas asistentes (las representantes de los fondos incluidas) debatieron en mesas dinamizadas sobre las principales carencias y retos para que estas iniciativas sean conocidas, pertinentes y capaces de llegar a aquellos sectores que podrían verse beneficiados.

Las emprendedoras migrantes enfrentan barreras estructurales para acceder a financiación formal. Esta problemática se potencia más si cabe cuando a la condición de migrante le añadimos la perspectiva de la desigualdad de género. Las mujeres migrantes experimentan una doble discriminación que restringe sus posibilidades de crecimiento empresarial. Esto lo vemos hoy en día en los modelos automatizados de evaluación crediticia, donde los sistemas de evaluación reproducen desigualdades basadas en género, estado civil, número de hijos u otras variables demográficas, que penalizan particularmente el acceso de las mujeres a servicios financieros.

Por ello, cabe destacar que la dinamización llevada a cabo por Equipare fue realizada mediante una metodología en clave feminista, algo imprescindible para tratar la problemática de la desigualdad en el sector financiero.

Las propuestas de mejora consensuadas tras el trabajo colectivos pueden dividirse en grandes líneas:

  1. Difusión: 

    Acercar la información a lugares cotidianos para personas migrantes, utilizar medios accesibles y fortalecer la colaboración con ayuntamientos o incluir personas del propio colectivo en las labores de comunicación y sensibilización, entre otros.
  1. Acompañamiento y formación:

    Ofrecer asesoramiento individualizado que asegure la comprensión del proceso, formaciones adaptadas a cada caso, incluyendo educación financiera, estudios de mercado y gestión de crisis e incorporar apoyo específico para mujeres migrantes.

Respondiendo a estas demandas desde el proyecto, realizamos una campaña de difusión adaptada a personas migrantes y formaciones en conceptos financieros.

Campaña de difusión adaptada a personas migrantes

Se está trabajando en difundir trípticos y folletos con las alternativas parabancarias disponibles en un lenguaje accesible. Para ello, no sólo nos centramos en que sea un lenguaje claro, cercano y sin tecnicismos, sino que será difundido en castellano, euskera, inglés, francés y árabe y en los lugares y por las vías de uso habitual para las personas migrantes en situación de vulnerabilidad.

Formaciones en conceptos financieros

Tal y como pudimos ver en la jornada de abril, estos servicios deben de ir acompañados de una formación financiera que empodere a las personas usuarias y evite el riesgo de caer en situaciones económicas de riesgo.

  • 20 noviembre “Financiación con valores. Cómo acceder a servicios financieros éticos y solidarios”

Durante esta sesión online mapearemos las entidades financieras éticas existentes hoy día para financiar proyectos alineados con los principios de la ESS, así como las alternativas parabancarias adaptadas a colectivos vulnerabilizados.

  • 27 noviembre “Taller para personas migrantes y org. sociales migrantes.” Será un encuentro presencial dividido en dos bloques.

  1. Sesión sobre conceptos financieros básicos

  2. Mapeo de entidades financieras éticas y programas de microcréditos y sus características.

Productos financieros parabancarios

Como ya hemos mencionado anteriormente, fueron 5 los servicios financieros pensados para personas emprendedoras los presentados durante la jornada de abril. A continuación, se muestran los enlaces para mayor información sobre las características y requisitos de cada uno de ellos:

  • Asociación Finanzas Éticas Euskadi

Entre varios programas parabancarios que dispone para cubrir diferentes necesidades de personas en situación de exclusión financiera, en términos de acceso al emprendimiento destaca el convenio del que disponen con la Diputación Foral de Bizkaia, que ha derivado en la disponibilidad de un “Fondo de microcréditos dirigido a personas vulnerables para la puesta en marcha de iniciativas de autoempleo”

  • Mikrobank La Caixa (gestionado por Cáritas Bizkaia)

Caritas Bizkaia participa en el “Programa Incorpora” a través del desarrollo de acciones de intermediación laboral y de apoyo al autoempleo. El programa (de la Fundación La Caixa) además de fomentar la contratación de personas con dificultades para acceder al mercado laboral, dispone de un programa de autoempleo. Desde él se apoya a las personas que quieren integrarse en el mercado laboral mediante el autoempleo a través de personal técnico especializado en la gestión asociada al emprendimiento.

  • Bizkaia Mikro

Desde el departamento de empleo, cohesión social e igualdad, el programa Bizkaia Mikro ofrece financiación a micropymes de entre 1 y 10 personas trabajadoras. Sin garantías o avales personales, comisiones, ni gastos notariales.

  • Fondo Dalia

Calala Fondo de Mujeres lidera el “Fondo Dalia”, fondo de liderazgo social de mujeres. Se trata de una iniciativa solidaria pensada para dar respuesta a las urgencias económicas de las organizaciones sociales de mujeres en España.

Desde el fondo, ofrecen financiación para la estructura de sus organizaciones, con mecanismos de entrega de recursos transparentes y democráticos, así como servicios de acompañamiento y formación para la obtención de recursos propios y el fortalecimiento de su sostenibilidad.

  • REFAS (Red Estatal de Finanzas Alternativas y Solidarias)

REFAS reúne a 19 colectivos sociales que trabajan con las finanzas éticas, alternativas y solidarias, como herramienta para la transformación de la realidad social y la redistribución de la riqueza.

Mediante la puesta en marcha de circuitos financieros alternativos a los de la banca comercial, se impulsan proyectos que inciden en la economía real y apoyan a personas que no tienen capacidad de ser financiadas por entidades bancarias convencionales. Para ello disponen de un fondo de emprendimiento.

Conclusiones

Con estas actuaciones, mejoramos la articulación y conocimiento de las finanzas alternativas en varios aspectos:

  • Facilitar la articulación y búsqueda de sinergias entre las propias entidades que ofrecen servicios parabancarios, ya que las sesiones realizadas en conjunto impulsan su trabajo en común para evitar duplicidades y trabajar coordinadamente en la búsqueda de satisfacer las necesidades de colectivos vulnerables.

  • Socialización de la disponibilidad de estos programas, mediante la generación de materiales adaptados a un vocabulario cercano, traducido a las lenguas maternas de la población migrante y difundido en espacios cotidianos para ellos.

  • Formaciones en conceptos financieros básicos para empoderar a estos colectivos y evitar que caigan en escenarios económicos riesgosos para su desarrollo de vida. Desde un enfoque de derechos y ecofeminista que resalte los impactos en la vida de las mujeres y de otros colectivos discriminados y los impactos ecológicos de las finanzas tradicionales y presente el aporte de las FFEE para reducir estos impactos.

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