Por Cristian Gómez Martínez, Activista de Economistas sin Fronteras en Granada
A comienzos de noviembre, del día 4 a 8, tuvo lugar el curso Hay otra economía: teoría y práctica, coorganizado por Economistas sin Fronteras junto a la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Sevilla y la revista Alternativas Económicas. Este encuentro permitió, a lo largo de sus cinco jornadas, compartir y visibilizar otros enfoques económicos alejados de la corriente principal –neoliberal– que impera dentro de la Academia y que opera de forma generalizada en el mundo. Estos enfoques tienen en común el mismo objetivo: hacer del cuidado de la vida humana y del planeta el eje principal de la cuestión económica. Es decir, priorizar la gestión de los recursos económicos para satisfacer las necesidades de las personas y del medio ambiente por encima de la rentabilidad aséptica del capital.
Desde el primer día, con el inicio de la ponencia impartida por el catedrático en economía de la Universidad de Sevilla y coordinador del curso, Juan Torres López, se ha señalado cómo la corriente actual está sujeta a un marco teórico impreciso y bastante alejado a la realidad. Si profundizamos detalladamente en la cuestión, descubrimos que no es posible explicar el funcionamiento del mundo bajo los supuestos neoliberales de competencia, crecimiento a largo plazo, o maximización de los beneficios monetarios de las corporaciones empresariales. El paradigma neoliberal actual de la economía no explica el mundo, sino que lo configura a la medida oportunista de los grandes capitales para mantener la multiplicación incesante de los mismos, dejando fuera del foco el desarrollo vital de los ciudadanos del mundo, así como la sostenibilidad del mismo.
Cada inmersión en el mundo económico no debe ni puede mantenerse únicamente bajo el prisma de la multiplicación exponencial de los beneficios monetarios. Beatriz Fernández Olit, presidenta de Economistas sin Fronteras, nos habló desde el sector de las ‘Finanzas éticas’ sobre la existencia de otras alternativas relativas a la priorización de las inversiones financieras a la hora de realizar emprendimientos, proyectos cooperativistas o prestación de servicios bancarios a particulares. Tenemos ejemplos de bancos éticos con una larga trayectoria donde el buen gobierno, la transparencia y el deseo de financiar modelos de negocio que aporten sustancialmente al tejido de la sociedad no ha sido un impedimento para mantener la actividad durante décadas e incluso siglos. Cabe destacar cómo precisamente, durante la crisis financiera del 2008, fueron las entidades financieras éticas las que menos sufrieron la coyuntura debido a que su hoja de ruta se mantuvo en base a la rentabilidad presupuestaria en lugar de a la especulación y la maximización de dividendos bancarios.
Beatriz Fernández Olit, presidenta de Economistas sin Fronteras
En la jornada del día siguiente asistimos a la ponencia de Astrid Agenjo, una de las mayores referentes en el tema de ‘Ecofeminismos’. Tras señalar la existencia de varios los ecofeminismos que se encuentran y se enriquecen de manera simbiótica, destacó la importancia de las desigualdades y peligros con las que el capitalismo opera en contra de las mujeres y el planeta. Fue tan sensibilizadora la ponencia que mostraba cómo los avances, tanto en materia de género como de medio ambiente, eran prácticamente ínfimos en los últimos diez años. Nuestra sociedad necesita abordar con mayor importancia las cuestiones referidas al mantenimiento y cuidado de la vida que, por dejadez cómplice, todavía se mantiene en los márgenes del debate público.
Astrid Agenjo durante su ponencia sobre Ecofeminismo
La jornada continuó de la mano de Bruno Estrada, de la plataforma Democracia Económica, en la que nos compartió nuevos modelos tanto de empresa como de gestión empresarial en la que destacó la mayor participación en bloque de los trabajadores dentro de los equipos de gobiernos de las empresas. Observamos modelos de negocio donde los trabajadores toman decisiones sobre el largo plazo de la actividad de la empresa. La segunda sesión del curso finalizó con la presentación de la revista Alternativas Económicas. Dicha revista está dirigida de manera divulgadora y honesta a los lectores de prensa económica que buscan entender e informarse sobre mejores usos de la economía dentro de la sociedad, así como señalar los verdaderos abusos que cometen las grandes multinacionales y grandes bancos
El siguiente día dio comienzo con la visita de Pablo Martínez Olsés, del colectivo La Mundial, quien vino a presentarnos indicadores precisos que miden la huella ecológica de nuestra actividad económica, tanto particular como colectiva. Los llamados indicadores de coherencia representan con crudeza los aciertos y desaciertos de las políticas económicas y modos de vida que se va implementan en occidente de manera hostil para el sostenimiento del planeta. A continuación, Rosario Gómez-Álvarez profesora de la Universidad de Sevilla, nos presentó el paradigma novedoso desarrollado por el economista austriaco Christian Felbert sobre la ‘Economía del Bien Común’. Un punto de vista bastante vanguardista sobre la identidad de las empresas en la que priman por encima de cualquier consideración las garantías de unos resultados que supongan el bien común tanto para los integrantes de la empresa como para el territorio en el que se lleva a cabo. Cabe destacar que se trata de una visión de modelo de negocio que se está extendiendo cada vez más.
Finalmente, la penúltima jornada del curso comenzó con Jorge Malfeito, quien evaluó el estado actual de las relaciones comerciales internaciones. Inevitablemente somos un mundo interdependiente y ecodependiente. El escenario de una política tensionada distribuida en bloques sería el menos beneficioso para la garantía de paz y democracia.
La jornada continuó con la exposición de experiencias de organización alternativa de la vida económica. Beatriz Pérez de FONREDES Y Javier Moreno de Escuela de Economía Social Andaluza nos compartieron las redes que tiene tejida la economía social y solidaria por el mapa de nuestro país. Es relevante funcionar en red, en contacto con aquellas personas que también persiguen crear una realidad económica distinta a la que nos imponen de manera generalizada-
Acabó el día con la presentación y contextualización de ‘Economistas sin Fronteras` por parte del compañero Julio Priego. La asociación destacada por las labores que realizan de sensibilización y educación para la ciudadanía en materia de economía social y solidaria.
Juan A. Gimeno (izquierda) y Juan Torres López durante la ponencia final del curso
Por último, llegaría el día de clausura del curso con otra ponencia relevante. Impartida por Juan Gimeno, fundador de Economistas sin Fronteras, se nos habló sobre “Pobreza, desigualdad y justicia fiscal”, tres elementos que están correlacionados entre sí y donde la dejadez o incapacidad de poder fiscalizar a los grandes capitales financieros ensanchan la desigualdad entre la población aumentando la pobreza.
Este curso se ha sentido como un reto, un desafío que debemos continuar batallando para cambiar el sentido y la vida económica de las personas. Si algo está claro es que existe “Otra Economía” que nos sirve de esperanza para gestionar las vicisitudes que se presenten en el futuro que algunos quieren imponernos.
Esta actividad se enmarca dentro del proyecto “Desafiando la crisis desde la Universidad fase II: transformar la economía para una Agenda 2030 transformadora en tiempos post pandemia” (2022/PRYC/000564), financiado por la AECID




