Crónica sobre las II Jornadas «Otra Economía esta en Marcha» por Atxarte Matesanz

Las segundas jornadas de Otra Economía Está en Marcha organizadas por Economistas sin Fronteras se dieron el 12 y 13 de diciembre en Madrid. En ellas, se debatieron políticas económicas alternativas que remarcasen más el bienestar social, la igualdad de género y la sostenibilidad, en comparación a las de hoy en día, centrándose únicamente en maximizar la producción.

Magdalena León, economista feminista e integrante de REMTE –Red Latinoamericana de  Mujeres  Transformando  la  Economía-,  presentó su  ponencia  el  segundo día,  haciendo énfasis en la igualdad de género. En ella, trató tanto el tema del feminismo en la economía como la situación actual de América Latina en ese aspecto, tras haber ejercido como asesora en el proceso constituyente ecuatoriano.

Una de las declaraciones que citó Magdalena, y por la que expresó su verdadera sorpresa, fue la siguiente, del Informe de Género de 2013 del Fondo Monetario Internacional: “La igualdad de género es buena para la economía”. Como dijo la propia Magdalena, parece más bien salida de entre las filas feministas que de una de los máximos exponentes del actual sistema neoliberal, y más aun teniendo en cuenta que se toma como inherente a él que la mujer ha de desempeñar únicamente trabajos del hogar y de reproducción. Este informe subrayaba que las mujeres tengan ingresos propios tiene un efecto directo en las comunidades y en la tasa de escolarización de niños y niñas, así como que hay que fomentar la participación de las éstas en el mercado trabajo.

El FMI también instaba a que el estado se haga cargo de los cuidados, ya que las mujeres tienen mucho que aportar laboralmente. Así, se toca uno de los pilares básicos del patriarcado y  que tanto  sirve  como  lastre  en  la  lucha  feminista,  que los cuidados  de  los mayores o de los hijos han de recaer sólo en la mujer, impidiendo que ésta se desarrolle como un miembro productivo de la sociedad. Según Magdalena, mediante esta clase de cambios se toma conciencia de que la mujer no es ajena a la economía, como hasta hace unos años se hacía creer, sino que forma parte activa de ella.

También recalca que no se debe prescindir del trabajo gratuito de la reproducción como base de la acumulación de capital, como se ha venido haciendo a manos del neoliberalismo, así como evitar la mercantilización de la vida. Como dijo Magdalena, “la vida en todas las expresiones se cuida, y sólo puede haber vida con cuidado”.

Mediante esta ponencia, se dejan en evidencia los cambios que se están dando en la sociedad en su camino hacia la igualdad de género. Poco a poco, se va generando una conciencia social que pone en duda el viejo dogma de que el único trabajo de la mujer es el de la reproducción, y sobretodo, que la mujer no debe ni puede aportar nada a la fuerza de

producción y generación de riqueza. Sólo cabe esperar que esta transición se mantenga constante, aunque cabe destacar que quienes hemos sido ya concienciados/as de esta necesidad de cambio haremos todo lo posible porque sea así.

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