Entre abril y junio, el alumnado de la Ikastola Ander Deuna vivió algo poco habitual en las clases de economía: no se habló solo de números, bancos y balances, sino de justicia social, sostenibilidad y cooperación. De la mano de Economistas sin Fronteras y en el marco del ciclo Finantzaz Haratago, se llevaron a cabo tres sesiones que invitaron a mirar el dinero y la economía desde otra perspectiva. ¿El objetivo? Sembrar dudas, despertar conciencia y mostrar que sí existen alternativas más justas y humanas.

Primera parada: Finanzas Éticas
Una mañana de abril, un grupo de estudiantes de primero de bachiller se encontró con una charla que les removió por dentro. Javier Egiara, de la Asociación Finanzas Éticas Euskadi, y Ane Gobbetti, de Economistas sin Fronteras, pusieron sobre la mesa preguntas incómodas pero necesarias:
•¿Sabes en qué invierte tu banco?
•¿Y si tu dinero estuviera financiando armas o combustibles fósiles?
• ¿Existen otras formas de hacer banca?
La respuesta no solo fue afirmativa, sino también esperanzadora. Existen las finanzas éticas, una manera de poner el dinero al servicio del bien común. Banca como Fiare, microcréditos sociales, inversiones responsables… Toda una alternativa para que nuestras decisiones financieras estén alineadas con nuestros valores.
La sesión fue breve pero intensa. De esas que te hacen salir del aula pensando: «¿Y yo, qué hago con mi dinero?»
Segunda parada: Economía Social y Solidaria
En mayo, la reflexión fue un paso más allá. Esta vez, la charla giró en torno a la Economía Social y Solidaria (ESS), ese conjunto de iniciativas económicas que ponen a las personas y al planeta en el centro. Cooperativas, asociaciones, proyectos de emprendimiento colectivo… Otra forma de hacer economía, que no busca maximizar beneficios, sino construir una sociedad más justa.
Fue una introducción clara y cercana, adaptada al nivel del alumnado, que permitió descubrir que no solo hay una forma de entender el mundo económico. Que hay vida más allá del capitalismo competitivo. Y que sí, se puede emprender y trabajar desde la colaboración, la sostenibilidad y la justicia social.
Tercera parada: ¡ESScape-Box!
Y para terminar… ¡juego! Porque aprender economía también puede ser divertido. En junio llegó la dinámica del ESScape-Box, una actividad tipo escape-room en versión educativa, que puso a prueba el ingenio y la cooperación del alumnado.
A través de pruebas, pistas y enigmas, el grupo se adentró en los principios de la economía social: trabajo digno, sostenibilidad, equidad, participación… Una experiencia lúdica que convirtió los valores de la ESS en algo tangible, cercano y muy participativo.
Una apuesta educativa con futuro
Estas tres sesiones no fueron hechos aislados, sino parte de un enfoque más amplio: el de la Educación para la Transformación Social, una de las apuestas clave de Economistas sin Fronteras. Porque si queremos cambiar la economía, tenemos que empezar por repensarla desde las aulas.
Y en eso está también Finantzaz Haratago, la red vasca que promueve una educación económica crítica y transformadora. Talleres, materiales, sesiones participativas… todo para que hablar de economía no sea solo cosa de expertos, sino también de estudiantes, profes, familias y ciudadanía en general. En definitiva, lo que ocurrió estos meses en la Ikastola Ander Deuna fue mucho más que una serie de clases: fue una invitación a mirar el mundo con otros ojos, a preguntarse qué tipo de economía queremos, y a descubrir que hasta un simple euro puede ser revolucionario si sabes dónde lo pones.



