EsF en Bazkide Eguna 2026: para seguir construyendo red


El pasado 18 de septiembre, nuestra compañera Ane Gobbeti, cambió por un día su escenario habitual de trabajo para acercarse hasta Gaztaño, en Errenteria. Allí tenía una cita con más de treinta entidades de REAS Euskadi para celebrar el Bazkide Eguna 2026, una jornada pensada para encontrarse, conocerse un poco mejor y, sobre todo, descubrir nuevas formas de colaborar dentro de la red de Economía Social y Solidaria.

Economistas sin Fronteras (EsF), como entidad socia de REAS Euskadi, participó así en un encuentro concebido para compartir necesidades y recursos y buscar nuevas posibilidades de colaboración entre las organizaciones que forman parte de la Economía Social y Solidaria vasca.

El propio nombre del encuentro explica bien su espíritu. Bazkide significa en euskera socio, socia o miembro, mientras que eguna significa día: el Bazkide Eguna es, por tanto, el día de las entidades que forman parte de la red. Más que una feria o un encuentro abierto al público, la jornada se planteó como un espacio para mirar hacia dentro, reconocerse y descubrir qué pueden hacer juntas las organizaciones de la red.

Y para ello se eligió un escenario especialmente apropiado: Gaztaño, un barrio con una fuerte identidad y memoria comunitaria. El Gaztaño Auzo Elkartea ejerció de anfitrión de una jornada en la que el territorio no fue simplemente el lugar de celebración, sino que también formó parte de la experiencia.


Una red que se puede tocar

La asociación sociocultural ABAKO, especializada en costura-terapia, fue la encargada de diseñar y dinamizar la jornada a partir de una idea tan sencilla como sugerente: representar la red mediante tejidos.

El hilo conductor se resumía en seis verbos: pertenezco, me sitúo, ofrezco, necesito, conecto y activo. A partir de ellos, cuatro arpilleras fueron recogiendo, retal a retal y puntada a puntada, la diversidad de organizaciones, sectores, capacidades y necesidades que conviven dentro de REAS Euskadi.

Tras la acogida y el desayuno, las participantes se dividieron en tres grupos para realizar un pequeño Gaztaño-Tour. El Gaztetxe, la Baratza, el frontón y el Auzo Lokala se convirtieron en paradas de un recorrido que permitió conocer distintas experiencias comunitarias del barrio. Al mismo tiempo, las entidades fueron colocando sus retales en las arpilleras en función de los sectores del Mercado Social con los que se identificaban.

Al juntar las cuatro piezas apareció algo parecido a una fotografía colectiva de la red: Organizaciones diferentes en tamaño, trayectoria y actividad que, vistas en conjunto, forman parte de un mismo tejido.  >Pero la metáfora no debía quedarse únicamente en una imagen bonita.


De conocernos a hacer cosas juntas

La segunda parte de la mañana llevó el encuentro hacia un terreno muy práctico. Cada entidad tuvo que plantearse tres cuestiones: qué puede ofrecer, qué necesita y qué productos o servicios está buscando fuera de la red que quizá podría encontrar dentro de ella. Es aquí donde cobra especial sentido una jornada como el Bazkide Eguna. La Economía Social y Solidaria no se construye solamente compartiendo valores. También necesita relaciones económicas concretas, intercambio de conocimientos, contratación de servicios, recursos compartidos y proyectos desarrollados conjuntamente.

Comenzó entonces a “circular el hilo”. Las participantes buscaron coincidencias entre las ofertas y necesidades que habían identificado y fueron anotando posibles contactos en sus cuadernos de intercooperación. La propuesta era sencilla y, al mismo tiempo, exigente: que cada organización terminara la jornada con al menos dos conexiones de interés y una acción concreta para darles continuidad. Esa acción podía consistir en contactar con otra entidad, contratar un servicio, compartir algún recurso o comenzar a explorar una colaboración. Porque las redes tienen sentido cuando pasan de los nombres y los contactos a las relaciones reales.


La conversación continúa alrededor de la mesa

Después de la puesta en común y de la fotografía de grupo frente a las arpilleras, la jornada continuó de una de las maneras más sencillas —y eficaces— de crear comunidad: compartiendo mesa.

La comida intercooperativa en la Sociedad Bukagaitz permitió seguir conversando en un ambiente distendido, mezclarse con personas con las que todavía no se había tenido ocasión de hablar durante la mañana y hacerse una pregunta que resume buena parte de la filosofía del encuentro: ¿qué podríamos hacer mejor si lo hiciéramos en red?

Desde Economistas sin Fronteras, la participación de Ane en el Bazkide Eguna supone también una oportunidad para seguir estrechando nuestra relación con las organizaciones de REAS Euskadi y continuar explorando espacios de cooperación. Formar parte de una red significa compartir una determinada manera de entender la economía, pero también dedicar tiempo a conocerse, detectar complementariedades y convertirlas en iniciativas concretas.

Las cuatro arpilleras utilizadas durante la jornada volverán ahora al taller de ABAKO, donde serán rematadas y conservadas como memoria colectiva del encuentro. Las entidades participantes regresamos, por nuestra parte, con otra tarea: cuidar los contactos nacidos en Gaztaño y transformarlos en colaboraciones, compras, intercambios y proyectos compartidos.

Quizá esa sea también una buena imagen de lo que significa construir Economía Social y Solidaria: descubrir que cada organización aporta su propio retal y que, cuando somos capaces de coserlos juntos, el resultado es mucho más resistente —y mucho más interesante— que cada pieza por separado.

 

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