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El pasado 13 de mayo, Economistas sin Fronteras impartió dos sesiones formativas sobre Economía Social y Solidaria (ESS) dirigidas al conjunto del profesorado del CIFP Txurdinaga LHII de Bilbao. La formación se desarrolló en dos horarios diferentes, una sesión por la mañana y otra por la tarde, con el objetivo de facilitar la participación de todo el claustro y adaptarse a las necesidades organizativas del centro.
Ambas sesiones tuvieron exactamente los mismos contenidos y formaron parte del proceso de colaboración que Economistas sin Fronteras y REAS Euskadi están desarrollando junto al centro para impulsar la transversalización de la Economía Social y Solidaria en su actividad educativa.

La iniciativa se enmarca dentro de una línea de trabajo que busca incorporar los valores y principios de la ESS a distintos ámbitos de la vida del centro, desde la práctica docente hasta la relación con el entorno, pasando por la forma de entender el emprendimiento, la participación o el trabajo en equipo..
Un centro de Formación Profesional con una amplia trayectoria
El CIFP Txurdinaga LHII es uno de los centros públicos de Formación Profesional de referencia en Bizkaia. Cada curso forma a centenares de estudiantes en diferentes especialidades profesionales, preparando a futuras trabajadoras y trabajadores para incorporarse al mundo laboral o desarrollar sus propios proyectos profesionales.
Como ocurre en muchos centros de Formación Profesional, el contacto permanente con la realidad económica y empresarial convierte a este centro en un espacio especialmente adecuado para reflexionar sobre los modelos económicos que marcarán el futuro profesional de su alumnado.
Precisamente por ello, el centro ha iniciado un proceso de trabajo junto a REAS Euskadi y Economistas sin Fronteras para explorar cómo los principios de la Economía Social y Solidaria pueden integrarse de forma transversal en su proyecto educativo.
Una economía que pone a las personas en el centro
La primera parte de la formación estuvo dedicada a presentar los fundamentos de la Economía Social y Solidaria y a compartir algunas de las ideas que inspiran este movimiento económico y social.
Durante la sesión se abordaron cuestiones relacionadas con la sostenibilidad ambiental, la igualdad de oportunidades, la cooperación, la participación democrática, el compromiso con el entorno y el reparto justo de la riqueza. También se presentaron ejemplos de organizaciones y empresas que desarrollan su actividad siguiendo estos principios y que demuestran que es posible generar actividad económica poniendo en el centro a las personas y al bienestar colectivo.

La Economía Social y Solidaria promueve modelos organizativos en los que la actividad económica se entiende como una herramienta al servicio de la sociedad. El trabajo digno, la equidad, la sostenibilidad ambiental, la transparencia, la participación y la cooperación forman parte de los valores que orientan este enfoque y que hoy están presentes en cooperativas, empresas de inserción, asociaciones, fundaciones y numerosas iniciativas económicas de nuestro entorno.
Más allá de los contenidos teóricos, la formación buscó ofrecer al profesorado herramientas para identificar cómo estos principios pueden estar presentes en la práctica educativa y en la formación de las futuras generaciones de profesionales.
Del contenido a la reflexión compartida
Tras la presentación inicial llegó uno de los momentos más participativos de la jornada. El profesorado se organizó por departamentos para realizar una dinámica colectiva en la que cada grupo tuvo la oportunidad de reflexionar sobre la presencia actual de los principios de la Economía Social y Solidaria dentro del centro.
La propuesta invitaba a compartir experiencias, identificar fortalezas y debatir sobre aquellos aspectos en los que todavía existen oportunidades de mejora. Cada departamento analizó desde su propia realidad hasta qué punto valores como la cooperación, la sostenibilidad, la participación, la igualdad o el compromiso con el entorno forman parte de las actividades que desarrollan habitualmente.

Las conversaciones permitieron poner en común percepciones muy diversas y generar un interesante intercambio de ideas entre compañeras y compañeros que, aunque trabajan en ámbitos distintos, comparten el objetivo de ofrecer una formación de calidad al alumnado.
Una vez finalizado el trabajo en grupos, cada departamento presentó un breve resumen de las conclusiones alcanzadas. Este momento permitió visualizar de forma conjunta las distintas miradas existentes dentro del centro y recoger propuestas que podrán servir como punto de partida para futuras acciones dentro del proceso de transversalización.
Construyendo colectivamente una cultura compartida
Uno de los aspectos más enriquecedores de la jornada fue comprobar que muchas de las prácticas que ya se desarrollan en el CIFP Txurdinaga LHII conectan de manera natural con los principios de la Economía Social y Solidaria. El trabajo colaborativo, la implicación del alumnado en proyectos prácticos, la relación con el entorno o la apuesta por metodologías participativas son elementos que forman parte del día a día de numerosos departamentos y que encajan plenamente con los valores promovidos por la ESS.
La dinámica permitió reconocer estas fortalezas y, al mismo tiempo, abrir espacios para seguir avanzando en la construcción de una visión compartida sobre el papel que puede desempeñar la Economía Social y Solidaria dentro de la Formación Profesional..
Un proceso que continúa
Más allá de una acción formativa puntual, el encuentro sirvió para generar reflexión colectiva, compartir experiencias y seguir construyendo un lenguaje común alrededor de valores que cada vez tienen una mayor presencia en el ámbito educativo y profesional.
La Formación Profesional desempeña un papel fundamental en la preparación de las personas que mañana trabajarán en empresas, organizaciones e iniciativas emprendedoras. Incorporar principios como la cooperación, la sostenibilidad, la participación o el compromiso social supone también contribuir a formar profesionales capaces de afrontar los retos económicos y sociales del presente y del futuro.
La jornada concluyó con esa sensación compartida de que la Economía Social y Solidaria no es únicamente un conjunto de conceptos teóricos, sino una herramienta útil para reflexionar sobre cómo educamos, cómo trabajamos y cómo queremos contribuir al desarrollo de una sociedad más justa, sostenible y participativa.
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