8 octubre, 2019
RSC

La Educación Financiera y el día después

Tras el día de la educación financiera celebrado ayer, 7 de octubre, proponemos ceder protagonismo al gran olvidado, el día siguiente a la celebración, que bien podría ser cualquier día del año.

Si bien parece relevante establecer una fecha en la que realizar actos y emitir publicaciones que pretendan sensibilizar y dar a conocer el ámbito financiero, surgen dudas sobre la manera de realizar estos actos, así como el discurso elaborado en los mismos.

Leyendo artículos en diversos medios, se repite la idea de acercar los términos financieros a la ciudadanía, la operativa de la banca y el mundo de las inversiones, pues suele ser un ámbito desconocido y un tanto hostil para muchos. Ahora bien, al ir concretando los enfoques, éstos suelen traducirse en maneras a través de las cuales canalizar el ahorro y la inversión, mostrándolos como procesos al alcance de cualquiera.

Sin embargo, la realidad muestra las limitaciones ante las que se encuentran muchas personas para acceder al sistema financiero, poniendo de manifiesto una situación de exclusión social frecuentemente invisibilizada. ¿En cuántos actos se ha hablado de las cuentas de pago básicas? ¿En cuántos ha estado presente la importancia del acceso a los servicios financieros como medio de integración social? ¿Qué tipo de educación financiera se ofrece en los núcleos poblacionales que no cuentan con sucursales bancarias próximas?

También nos planteamos cómo se habrá enfocado este tipo de educación para las personas solicitantes de protección internacional en nuestro país quienes, en muchas ocasiones, además de no tener acceso a los servicios financieros, desconocen el idioma, lo que dificulta aún más el conocimiento del sistema.

Atendiendo a lo anterior, cabe reflexionar sobre el enfoque de educación financiera que se quiere dar, bien desde un prisma tradicional enseñando a la población a usar las finanzas del mismo modo que hasta ahora, bajo los términos de rentabilidad, riesgo y liquidez, bien teniendo en cuenta el concepto de sostenibilidad, incorporando al análisis criterios ambientales y sociales, o incluso la alternativa del decrecimiento como criterio a contemplar en la gestión financiera.

Para esos 364 días que vienen después, desde EsF planteamos actividades como los distintos actos que realizamos en Euskadi del 7 al 11 de octubre; los talleres para mayores y mujeres que se desarrollan durante todo el año; o el curso MOOC gratuito “Invertir con criterios sociales”, al que puedes inscribirte cuando quieras a través del siguiente enlace.

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