Llamamiento internacional de estudiantes de económicas a favor de una enseñanza pluralista

No es sólo la economía mundial la que está en crisis. La enseñanza de la economía también está en crisis, y esta crisis tiene consecuencias que van más allá de la universidad. Lo que se enseña en la universidad moldea la mentalidad de las próximas generaciones de políticos y, por tanto, da forma a la sociedad en que vivimos. Así, 42 asociaciones de estudiantes de economía de 19 países diferentes, creen que es hora de reconsiderar la manera en que se enseña la economía. Están insatisfechos con el empobrecimiento progresivo del plan de estudios que ha tenido lugar a lo largo del último par de décadas. Esta falta de diversidad intelectual no sólo perjudica a la educación y a la investigación, sino que limita nuestra capacidad para enfrentarnos a los retos del siglo veintiuno – desde la estabilidad financiera hasta la seguridad alimentaria y el cambio climático. Hay que dejar que el mundo real vuelva a entrar en las aulas, y que con él vuelvan el debate y el pluralismo de teorías y métodos. Esto ayudaría a renovar la disciplina y permitiría crear un espacio donde se puedan generar soluciones a los problemas de la sociedad. Por eso, desde todas las partes del mundo, se llama a un cambio de rumbo. El pluralismo no sólo permitiría enriquecer la enseñanza y la investigación y revitalizar la disciplina, sino que conlleva también la promesa de poner la economía de nuevo al servicio de la sociedad. Los planes de estudio deberán incluir tres formas de pluralismo: pluralismo de teorías, métodos y disciplinas. Aunque la puesta en práctica concreta de tales formas de pluralismo variará sin duda de un lugar a otro, ideas como las siguientes podrían ser de utilidad:
  • la contratación de docentes e investigadores que puedan aportar diversidad teórica y metodológica a los planes de estudio;
  • la creación de textos y otras herramientas pedagógicas herramientas pedagógicas que apoyen una oferta formativa pluralista;
  • la formalización de colaboraciones entre departamentos de ciencias sociales y de humanidades, o el establecimiento de departamentos especiales que puedan supervisar programas interdisciplinarios que mezclen la economía y otros campos.
  El cambio será difícil, siempre lo es. Pero ya está sucediendo. De hecho, estudiantes de todo el mundo ya han empezado a generar cambio poco a poco. El cambio habrá de venir de muchos lugares. Así que ahora os invitamos – estudiantes, economistas y no economistas – a uniros a nosotros y a crear la masa crítica necesaria para el cambio. Visita su web para ponerte en contacto con la creciente red. En última instancia, el pluralismo en la economía es esencial para un debate público saludable. Es una cuestión de democracia.  Leer manifiesto completo

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