
Este nuevo número de la revista digital de Economistas sin Fronteras, Dossieres EsF, coordinado por Jordi Calvo, contiene diez artículos en los que se analizan el carácter y el impacto social de las tecnologías e industrias de carácter militar, que, bajo la pretensión de conseguir más seguridad, provocan frecuentemente el efecto contrario.
Los textos han sido elaborados por personas investigadoras y colaboradoras del Centro Delàs de Estudios por la Paz, con un enfoque que combina el rigor científico y un posicionamiento intelectual comprometido con la cultura de paz y que muestran una visión crítica de la economía militarizadora.
Reproducimos a continuación la presentación del número, a cargo del coordinador.
PRESENTACIÓN: LA INCAPACIDAD DE LA ECONOMÍA DE GUERRA PARA CONSTRUIR PAZ Y SEGURIDAD
Jordi Calvo, Universitat Ramon Llull, Universitat Jaume I y coordinador e investigador del Centre Delàs d’Estudis per la Pau
La carrera armamentista, la disuasión militar y la guerra son conceptos que volvemos a normalizar en el mundo de 2025. La militarización de las relaciones internacionales, de la sociedad e incluso de la economía parece una tendencia inevitable en buena parte del mundo y sobre todo en Europa se está convirtiendo en una exigencia política que no se puede cuestionar. Pero, ¿puede ser que el propio sector económico, que ve beneficiado su volumen de negocio por las guerras, sea el que de algún modo impulse una militarización que no asegura la paz que promete? ¿Es la economía de defensa, del sector armamentista y de preparación de una sociedad para la guerra la mejor manera de conseguir la paz, la prosperidad y el progreso económico?
En este número de la revista de Economistas sin Fronteras, coordinado por el Centre Delàs d’Estudis per la Pau, y en el marco de un proyecto financiado por la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament (ACCD), se ha realizado un proceso de investigación sobre las tecnologías e industrias de carácter militar y securitario, que, bajo la pretensión de conseguir más seguridad, consiguen el efecto contrario. El resultado son diez artículos escritos por varias personas investigadoras y colaboradoras del Centro Delàs, con un enfoque que combina el rigor científico y un posicionamiento intelectual comprometido con la cultura de paz, que muestran una visión crítica de la economía militarizadora, que, mientras se ha mostrado incapaz de conseguir la paz hasta la fecha, sí que ha conseguido generar pingües beneficios para el complejo militar-industrial, al calor de políticas belicistas que sufre la población civil, con el genocidio de la población palestina ejecutado por el ejército israelí como ejemplo máximo de inmoralidad e indecencia de la simbiosis entre economía y acción militar de nuestros tiempos.
Chloé Meulewaeter plantea, a través del aumento sostenido del gasto militar global, que en 2023 alcanzó cifras récord, una crítica desde los Estudios Críticos de Seguridad al paradigma hegemónico que asocia seguridad con poder militar. Mientras la teoría realista justifica estos presupuestos como mecanismos de disuasión, la literatura crítica argumenta que tales inversiones alimentan carreras armamentísticas, incrementan tensiones entre Estados y elevan el riesgo de conflictos. A través del concepto de «ciclo económico militar», se explica cómo el gasto en defensa perpetúa la producción armamentística y normaliza culturalmente el uso de la fuerza. Se destaca el «dilema de seguridad», según el cual el fortalecimiento defensivo de un Estado es percibido como una amenaza por otros, generando una espiral de desconfianza e inestabilidad. Diversos estudios empíricos respaldan la tesis de que el aumento del gasto militar se correlaciona con una mayor probabilidad de conflictos. En este contexto, se propone repensar la seguridad global desde enfoques alternativos basados en la cooperación, la diplomacia y la desescalada militar.
Tica Font aborda la relación entre el comercio de armas y la geopolítica. Las características del comercio de armas son particulares debido a la naturaleza del producto y del cliente: se trata de bienes no dirigidos al consumo civil, cuyo comprador exclusivo son los Estados. Este mercado restringido está regulado por normativas específicas, como el Tratado sobre Comercio de Armas (TCA) y la Posición Común de la UE, que establecen criterios para autorizar o denegar exportaciones, priorizando el respeto a los derechos humanos y la estabilidad regional. No obstante, estas regulaciones a menudo no se aplican de manera estricta, como demuestra el caso de Israel. En España, la JIM- DDU gestiona las autorizaciones, aunque bajo un régimen de opacidad amparado en la Ley de Secretos Oficiales. A nivel global, Estados Unidos y la UE lideran las exportaciones, mientras que Oriente Medio y Asia concentran la mayor parte de las importaciones. Este comercio se guía más por intereses geopolíticos que por criterios económicos.
Pere Ortega analiza de manera crítica la estructura y el funcionamiento del complejo militar-industrial en España, destacando su estrecha relación con el Estado. Se argumenta que las denominadas «industrias de guerra» dependen casi exclusivamente de los contratos públicos, en especial del Ministerio de Defensa, lo que genera una interdependencia con las fuerzas armadas. Tres grandes empresas –Airbus, Navantia e Indra– forman un oligopolio que concentra el 73 % de la producción militar nacional, respaldadas por ayudas públicas, participación estatal y contratos preferenciales. Asimismo, se expone el argumento del coste de oportunidad, ya que la inversión militar desvía recursos que podrían fomentar sectores civiles más productivos. El texto concluye abogando por una reconversión industrial hacia fines civiles, basada en una noción de seguridad cooperativa, el desarme progresivo y la implicación activa de gobiernos, trabajadores y academia.
El argumento de que el gasto militar favorece la creación de empleo es cuestionado por Jordi Calvo, a pesar de ser una habitual justificación de los aumentos en los presupuestos de defensa por parte del Gobierno español. De hecho, son muchas las voces expertas que cuestionan su eficiencia comparativa. Desde la perspectiva de la economía de la defensa y el análisis del coste de oportunidad (Samuelson, 2006), asignar recursos públicos al sector armamentístico implica renunciar a posibles beneficios en otros sectores. Investigaciones de Peltier (2017) en EE UU y de Bonaiuti et al. (2023) en Europa concluyen que inversiones equivalentes en sectores como educación, salud o medioambiente generan significativamente más empleo. Además, sectores no militares tienden a depender menos de importaciones y poseen una mayor intensidad de trabajo. Así, no solo se revela una menor eficiencia del gasto militar en términos de empleo, sino que también se cuestiona su impacto sobre la prosperidad y la seguridad humana, entendida esta última como acceso a trabajo, salud, educación y sostenibilidad ambiental, según el enfoque del PNUD.
El texto de Pere Brunet realiza una crítica al modelo tecnológico y militar dominante, señalando su origen en estructuras patriarcales, capitalistas y neocoloniales que priorizan el negocio y el control sobre las necesidades humanas. Denuncia la militarización como respuesta a crisis globales, argumentando que no solo perpetúa conflictos, sino que también agrava el colapso ecológico. Frente a ello, se propone un nuevo paradigma basado en el «vivimiento», concepto acuñado por Buckminster Fuller, que implica el desarrollo de tecnologías al servicio de la vida digna, la sostenibilidad y el cuidado. Este paradigma se articula en torno a cinco dimensiones (localidad, ecología, gestión comunitaria, no violencia y democracia) y se vincula con propuestas ecofeministas, de decrecimiento y cooperación global. El artículo aboga por reconvertir las tecnologías actuales hacia sistemas respetuosos con las personas y el planeta, reemplazando la lógica del armamento por herramientas orientadas al bienestar, el diálogo y la justicia global.
Xavier Bohigas y Teresa de Fortuny demuestran que la investigación y desarrollo (I+D) militar constituye un componente clave del ciclo económico militar, imprescindible para el diseño de nuevas tecnologías armamentísticas. A partir de datos oficiales y sectoriales, el texto analiza la financiación y dimensión de la I+D militar en España. Metodológicamente, se apoya en informes del SIPRI, TEDAE, la Agencia Europea de Defensa y presupuestos estatales, confrontando cifras y fuentes para mostrar la dificultad de obtener datos precisos. Las conclusiones revelan una elevada inversión pública, tanto directa (a través del INTA y otras instituciones) como indirecta (créditos blandos a empresas del sector), que supera incluso el gasto real en I+D civil. A nivel europeo, España ocupa un lugar destacado en los proyectos financiados por el Fondo Europeo de Defensa. Sin embargo, se cuestiona el impacto ético y social de estas inversiones, que, en efecto, tienen una escasa o nula transferencia tecnológica al ámbito civil. El texto concluye con una crítica al uso de fondos públicos en este ámbito, especialmente por parte de universidades, y plantea la necesidad de un debate social y ético sobre las prioridades de la investigación científica en el Estado.
El artículo de Eduardo Aragón analiza el papel de las instituciones financieras en el sostenimiento del ciclo económico militar, con especial atención al caso español. La metodología empleada se basa en investigaciones del Centro Delàs de Estudios por la Paz, que documentan de forma sistemática la implicación de bancos y aseguradoras en la financiación de la industria armamentística a través de diversas vías: participación accionarial, créditos, emisión de bonos y financiación de exportaciones. A partir de una base de datos propia con más de 4.000 transacciones, se identifican operaciones recurrentes por parte de entidades financieras españolas con empresas productoras de armamento, nacionales e internacionales. Las conclusiones señalan una preocupante connivencia estructural entre el sector financiero y la industria de la guerra, incluyendo vínculos con crímenes de guerra como los de Yemen o el genocidio de la población palestina en Gaza. Asimismo, se subraya la insuficiencia de las políticas internas de las entidades para evitar estas prácticas y se propone el fortalecimiento de las finanzas éticas como alternativa real y creciente para una economía orientada a la paz y los derechos humanos.
Luis Arbide denuncia el uso de puertos españoles como nodos estratégicos en el comercio internacional de armas, particularmente con destino a Israel y Arabia Saudí, cuyos ejércitos han demostrado nulo respeto por el derecho internacional humanitario en la actual perpetración del genocidio en Palestina por parte del ejército hebreo y de los bombardeos a la población civil en la guerra de Yemen por parte de las fuerzas armadas saudíes. Mediante una metodología basada en la recopilación documental, el seguimiento de trayectorias marítimas (AIS) y la revisión de denuncias realizadas por ONG, organismos internacionales y fuentes gubernamentales, se identifican diversos casos de buques (como Borkum, Marianne Danica o Kathrin) cargados con explosivos y armamento, que modificaron o anularon escalas en España debido a la presión política y social. Las conclusiones revelan un patrón sistemático de opacidad, fraude en el etiquetado de mercancías y triangulación de rutas para eludir controles. Asimismo, se constata la participación indirecta de España en conflictos armados y violaciones de derechos humanos, tanto por la exportación de armas como por facilitar tránsito logístico.
María Oianguren analiza críticamente el impacto del capitalismo neoliberal, que mercantiliza la vida y erosiona tanto los bienes comunes como la capacidad colectiva de imaginar futuros sostenibles. Frente a este modelo, se proponen las economías de paz, orientadas al cuidado de la vida, la justicia social y la sostenibiidad ecológica. Estas alternativas emergen desde lo local, con especial atención al territorio, como espacio de pertenencia, relacionalidad e identidad. A través del caso de Urdaibai, se muestra cómo la participación ciudadana ha dado lugar a un plan ecosocial integral que prioriza la protección del medio ambiente, el bienestar colectivo y la gobernanza democrática. Se destacan propuestas transformadoras desde perspectivas feministas, ecologistas y decoloniales que visibilizan la interdependencia entre los seres humanos y el planeta. El territorio se plantea así como un eje epistemológico fundamental para reconfigurar la economía y la paz desde una lógica pública y comunitaria.
El artículo de Max Carbonell demuestra cómo la economía israelí está estructuralmente atravesada por el militarismo, la ocupación y el colonialismo. Desde su origen, Israel se configura como un Estado etnonacionalista cuya economía depende de un complejo militar-industrial que incluye la producción y exportación masiva de armas, frecuentemente probadas en combate sobre población palestina. Este sector se sostiene gracias a una fuerte financiación internacional, especialmente de Estados Unidos, y a relaciones estrechas con países europeos. La privatización de funciones de seguridad y la cooperación académica y empresarial refuerzan estas dinámicas. Además, se describe cómo la ocupación permite la explotación sistemática de la mano de obra palestina, el control de recursos naturales y la subordinación del comercio palestino. Finalmente, se exponen respuestas desde la sociedad civil global, como el movimiento BDS, que, a través del señalamiento de las empresas que colaboran y se enriquecen con la estrategia de ocupación de Palestina y la expulsión a la fuerza de su población originaria por parte del ejército israelí, buscan interrumpir el ciclo económico que sostiene el apartheid y la violencia estructural que de manera impune ejerce Israel sobre la población palestina.
Finalmente, se añade la reseña del libro recomendado El fin de la megamáquina, de Fabian Scheidler, publicado por la editorial Icaria de Barcelona en 2024, sobre el efecto del sistema económico capitalista global como motor no solo de injusticias, desigualdades y destrucción del planeta, sino también de militarización y guerras. En el apartado Para saber más se incluyen varias publicaciones protagonizadas y promovidas por el Centre Delàs d’Estudis per la Pau y enlaces a algunas de las entidades de investigación por la paz más relevantes del Estado español.



