Carta de la presidenta
El año 2024, desgraciadamente, ha seguido marcado por la creciente desinformación, la polarización internacional, el rearme y el conflicto. Un contexto difícil en el que seguimos impulsando con determinación la justicia económica y social.
La población de Gaza sigue sufriendo un genocidio, en el cual han aflorado ya sin complejos los intereses económicos de terceros países, entre los cuales destaca el negocio armamentístico. Paradójicamente, en una enfermiza vuelta de tuerca, las organizaciones de cooperación internacional están siendo señaladas como promotoras del terrorismo. Pero, en sintonía con la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil, desde Economistas sin Fronteras insistimos en promover un modelo económico basado en la justicia social, la cooperación y la sostenibilidad. A pesar de las dificultades, es necesario proponer alternativas que sitúen la vida y el bienestar de las personas
en el centro.
Durante 2024, EsF ha seguido trabajando en el cuestionamiento de las estructuras económicas dominantes y ofreciendo respuestas para la construcción de un mundo más justo.
- A lo largo del año, hemos fortalecido nuestra labor de sensibilización ciudadana a través de nuestros ya emblemáticos cine-foros, así como a través de numerosas jornadas y publicaciones que promueven una mirada crítica sobre la economía.
- Hemos impulsado la formación de jóvenes y profesorado en economía social, feminista y sostenible, con más de 30 talleres y cursos en centros educativos y universidades, estimulando una conciencia social cada vez más necesaria en las aulas.
- También hemos acompañado a numerosas iniciativas emprendedoras desde la Economía Social y Solidaria, ofreciéndoles formación, mentoría y recursos: son la mejor muestra de que se puede hacer actividad económica valiosa para toda la sociedad.
- En el ámbito de la educación financiera, hemos desarrollado talleres dirigidos a mujeres y personas mayores, promoviendo su inclusión y autonomía. Hemos proseguido nuestra observación y exigencia de comportamientos responsables en el ámbito empresarial, especialmente en el sector financiero, que una vez más se evidencia como la clave para financiar (o no) una economía justa y desarmada.
- Y hemos querido mejorarnos internamente, con iniciativas como nuestra política ambiental 2024-2026.
En esta memoria hay un montón de datos y cifras, todo nuestro ejercicio de transparencia. Pero el mensaje más importante es el compromiso de EsF con la educación crítica, la defensa de los derechos humanos y la construcción de redes colaborativas que desafían la lógica del beneficio económico a cualquier coste. En un año especialmente difícil para la cooperación y la solidaridad internacional, hemos reafirmado nuestra presencia en redes y plataformas, participando activamente en espacios de incidencia política y colaboración interinstitucional.
Todo ello ha sido posible gracias al compromiso de nuestro equipo técnico, voluntariado y entidades colaboradoras, que hacen realidad nuestra misión de construir una economía al servicio de la vida. También, a nuestras socias y socios, cuya confianza y participación siguen siendo fundamentales. Quiero enviar mi profundo agradecimiento a todas las personas que forman parte de Economistas sin Fronteras.
Frente a un modelo económico que genera desigualdad, violencia y exclusión, seguimos convencidas
de que otra economía es posible. Una economía que defienda la paz, la justicia y la dignidad de todas las personas. Y seguiremos trabajando con todas nuestras fuerzas para que esa visión se convierta en realidad.
BEATRIZ FERNÁNDEZ OLIT
Presidenta de Economistas sin Fronteras




