¿Has pensado en emprender y además hacer algo bueno por tu comunidad ?

El pasado 22 de octubre, en el Salón de Grados de la Facultad de Economía y Empresa de Elkano en Bilbao, se celebró una jornada para estudiantes de economía y emprendimiento. La jornada organizada por Economistas sin Fronteras, quería compartir herramientas y ejemplos que ayudaran a los futuros emprendedores a construir proyectos con impacto social.

¿Alguna vez has pensado en emprender, pero para hacer algo bueno por tu comunidad y no solo para ganar dinero? Si es así, la reciente jornada de Emprendimiento Social y Economía Alternativa de Bilbao fue el lugar perfecto para encontrar inspiración.

La economía social y solidaria (ESS) propone una forma de hacer negocios que no se centra solo en los números. Este modelo busca mejorar la sociedad y el entorno mientras se sostiene económicamente. En la ESS, hay tres principios que marcan la diferencia: justicia social, sostenibilidad ambiental y equidad de género. Esto significa que, además de buscar ganancias, los negocios también deben ser una herramienta para hacer del mundo un lugar más justo y sostenible.

Durante la jornada, se nos explicó que el emprendimiento social es una herramienta de cambio. Tener un negocio con impacto no se trata solo de ganar dinero, sino de generar un valor que se refleje en tu comunidad, ya sea ayudando a un colectivo específico, cuidando el medio ambiente o promoviendo la igualdad.

La jornada no fue solo teoría; también nos presentaron herramientas muy prácticas para construir un negocio de impacto. Una de las estrellas del evento fue el Canvas Social, una versión del famoso modelo de negocio Canvas, pero adaptada al emprendimiento social. Con esta herramienta, cualquier emprendedor puede estructurar su proyecto definiendo cosas como la propuesta de valor, los clientes a los que va dirigido y los recursos necesarios, con un enfoque en el impacto positivo que quiere generar.

«Si tu emprendimiento no ayuda a resolver un problema o mejorar la vida de tus clientes, ¿cuál es su valor real?», comentaba uno de los organizadores.

Además, conocimos el Mapa de Empatía, otra herramienta fundamental para entender mejor a nuestros clientes. Este mapa permite ponerse en el lugar de las personas a las que queremos llegar con nuestro producto o servicio, identificando sus necesidades, deseos y preocupaciones. Esto es especialmente importante para un proyecto de ESS, ya que conocer a fondo a tu cliente es clave para ofrecer algo que realmente haga la diferencia.

Otra de las lecciones importantes del evento fue sobre la importancia de las alianzas. Si quieres que tu emprendimiento social sea realmente sostenible, no lo hagas solo. Formar alianzas con organizaciones, asociaciones, e incluso otras empresas que compartan tus valores puede hacer que tu proyecto llegue más lejos y tenga un impacto más grande. A través de ejercicios prácticos, como el sociograma (una especie de mapa de tus posibles aliados), los asistentes aprendieron a visualizar quién puede ayudarles en su misión y cómo establecer colaboraciones que beneficien a todos.

“Si quieres hacer un cambio de verdad, necesitas aliados que crean en lo mismo que tú,” insistieron los organizadores.

En el sociograma, colocamos a nuestro proyecto en el centro de una hoja y dibujamos alrededor todos los posibles aliados, visualizando así una red de apoyo que es esencial para la ESS.

Un tema que siempre preocupa a los emprendedores es el dinero. ¿De dónde sacarlo? En la ESS, las opciones de financiación ética y colaborativa están ganando terreno. Durante la jornada se habló de alternativas a los bancos tradicionales, como FIARE, COP57 y Triodos Bank, entidades que apoyan proyectos con impacto positivo y no invierten en industrias perjudiciales, como la armamentística.

Además, se habló de la financiación colaborativa, donde muchas personas invierten pequeñas cantidades en proyectos en los que creen. Este tipo de financiación permite que tu negocio crezca con el apoyo de una comunidad que confía en tu visión. Así, no solo tienes recursos para avanzar, sino también un grupo de personas interesadas en ver cómo evoluciona tu proyecto.

La jornada también nos mostró ejemplos reales de proyectos de ESS que están logrando cambios significativos. Uno de los favoritos fue Ekhilur, una moneda social digital que circula en Hernani. Su objetivo es que el dinero que se genera en la comunidad se quede en ella, fortaleciendo el comercio local. Con esta moneda, las personas pueden comprar en tiendas de barrio, contribuyendo a que el dinero no se fugue hacia grandes cadenas o plataformas de comercio exterior.

Otro proyecto que causó gran interés fue Basajaun, una iniciativa de soberanía alimentaria en Donosti. Basajaun prepara tuppers de comida con ingredientes locales, que los socios pueden recoger semanalmente. Así, no solo promueven una alimentación saludable y sostenible, sino que también reducen el desperdicio de alimentos al aprovechar los productos frescos de la zona.

La jornada nos dejó claro que emprender puede ser mucho más que ganar dinero: puede ser una forma de cambiar el entorno. Con las herramientas adecuadas y un compromiso real con la ESS, cualquier idea de negocio puede convertirse en un motor de cambio, desde una panadería hasta una startup tecnológica. No importa qué tipo de negocio quieras montar, puedes hacerlo de una forma que tenga sentido para ti y que beneficie a la sociedad.

En tiempos en los que los problemas sociales y ambientales son cada vez más urgentes, la economía social y solidaria ofrece una alternativa real y necesaria. Así que, si tienes una idea y quieres que marque una diferencia, el emprendimiento social puede ser el camino perfecto. ¿Te atreves a intentarlo?...
.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.