Una experiencia con futuro: acercando la economía social a los jóvenes

El pasado 30 de junio, un grupo de estudiantes de entre 3º de la ESO y 2º de Bachillerato vivió una experiencia distinta a lo habitual dentro del programa EGOKiTU (Euskal Gazteen OrientazioraKo Ikastaroa – Talentoa Unibertsitatean). Esta iniciativa, impulsada por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa. El  programa Egoikitu intenta acercar al alumnado preuniversitario al mundo académico y profesional desde un enfoque lúdico, dinámico y experiencial.

Durante varios días trabajan contenidos como economía, marketing, emprendimiento, historia económica o fiscalidad a través de actividades prácticas, visitas y talleres. En este contexto, Economistas sin Fronteras fue invitada un año más a formar parte del itinerario, acercando a estos jóvenes la mirada de la Economía Social y Solidaria (ESS).

Un espacio diferente: Teila Fabrika

La jornada comenzó en la Facultad de Economía de la UPV/EHU, desde donde el grupo se desplazó hasta Teila Fabrika, en el barrio de Egia (Donostia). Allí, acompañados por el equipo de Economistas sin Fronteras, descubrieron qué es un coworking social: un espacio compartido por iniciativas emprendedoras, asociaciones, cooperativas y pequeñas empresas que, más allá del rendimiento económico, comparten un compromiso con la transformación social.

Teila Fabrika no es solo un lugar para trabajar, sino también para cooperar, generar comunidad y mantener viva la memoria social e industrial del barrio. Su coordinadora fue la encargada de presentar el proyecto, subrayando cómo este espacio busca ser un punto de encuentro para quienes apuestan por una economía centrada en las personas y el entorno.

Economía con valores

Tras la visita, el equipo de Economistas sin Fronteras ofreció una dinámica formativa orientada a mostrar las limitaciones del sistema económico actual y a explorar posibles alternativas. Ernesto Fernández, técnico de la organización, fue el encargado de conducir esta sesión, que combinó exposición, reflexión crítica y participación del alumnado.

A través de herramientas interactivas como Mentimeter, se generó un pequeño debate en torno a las desigualdades económicas y sociales, las prioridades del sistema actual y las posibilidades de construir modelos más justos. A partir de ahí, se introdujo el concepto de Economía Social y Solidaria: una forma de entender la actividad económica que prioriza la sostenibilidad, la cooperación, la equidad y la participación democrática.

Para parte del grupo era su primer contacto con estas ideas, y la experiencia resultó reveladora.

Jugar para entender las finanzas éticas

Después de un breve descanso, la jornada continuó con una propuesta diferente: el Scape-Box de las finanzas éticas, dinamizado por Javier Eguiara , de la Fundación Finanzas Éticas. Se trata de un juego tipo “escape room”, adaptado para trabajar de forma lúdica el funcionamiento de las finanzas responsables.

En pequeños grupos, el alumnado debía ir resolviendo pistas para abrir distintas cajas, mientras aprendía los principios de la banca ética, la importancia de la transparencia financiera y el papel que nuestras decisiones económicas tienen en la sociedad. La actividad generó mucho interés y permitió conectar conceptos teóricos con situaciones reales.

Un acercamiento útil y necesario

Finalizada la actividad, el grupo regresó a la Facultad de Economía para continuar con el resto del itinerario, que en los días siguientes incluía visitas a la Hacienda Foral, al vivero de empresas BIC Gipuzkoa o a la factoría marítima ALBAOLA.

Para Economistas sin Fronteras, participar en este programa supone una oportunidad única para acercar el enfoque de la ESS a jóvenes que están en plena etapa de orientación académica y profesional. Aunque buena parate ya tenían claro su interés por carreras como Administración y Dirección de Empresas, Psicología o Fisioterapia, esta jornada les permitió ampliar su mirada y plantearse que también en el mundo de la economía y la empresa se puede trabajar desde otros valores.

Como destacó Ernesto Fernández, “aunque EGOKiTU no está diseñado con un enfoque social, creemos que introducir en este contexto una propuesta basada en la economía al servicio de la vida tiene un gran valor pedagógico”.

Una semilla para el futuro

Experiencias como esta demuestran que la juventud está abierta a otras formas de entender el mundo, siempre que se les ofrezcan espacios donde poder cuestionar, experimentar y participar activamente. Y también que la economía no tiene por qué ser abstracta, técnica o lejana. Puede explicarse desde lo cotidiano, vivirse en primera persona y vincularse con aquello que realmente importa: cómo nos relacionamos, cómo producimos, cómo cuidamos y cómo compartimos.

La jornada en Teila Fabrika fue, para parte del grupo, una primera toma de contacto con una economía que no se enseña habitualmente en los libros de texto, pero que está muy viva en nuestras ciudades y barrios. Una economía que pone el foco en lo colectivo, en el compromiso y en el bienestar común.

Porque al final, formar personas críticas, informadas y comprometidas no solo es tarea de la universidad: también lo es de quienes, desde la sociedad civil, apostamos por construir alternativas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.