Dispondremos de menos energía a futuro. La economía alternativa ya fue indicando el camino

Llevamos haciendo diagnósticos sobre la situación ecológica desde ya por lo menos 50 años, y seguimos en ello porque parece que da vértigo tantear las alternativas. En los últimos 200 años hemos contado con la rareza histórica de las energías fósiles y del petróleo en particular que ha construido una cosmovisión. Después de muchos debates se ha llegado a una especie de consenso de transitar a otro tipo de fuentes. Así empezaba su ponencia Alvaro Campos, doctor en Ingeniería Térmica en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao

Explicaba que el petróleo es energía solar acumulada durante 300, 400 millones de años de sol, lo que hemos jugado con una capacidad de relacionarnos con el tiempo que es única. Estamos disponiendo de tiempo que ahora mismo eso es lo que ha alimentado pues la mega máquina que todo esto se mueve a unos niveles y ahora mismo tenemos que pasar a las tecnologías renovables, que son  las máquinas que a día de hoy nos van a permitir utilizar los flujos del sol, pero ahora al  ritmo al que nos llega.

Hay una inercia, en pensar que esto es un cambio de cromos, y no nos paramos a desmontar esto. Hay que ser capaces de romper o de cuestionar esas falsas soluciones. La economía solar va a ser una economía con mucha menor disponibilidad de energía, y entonces el hecho de cómo se gobierna eso es realmente el nudo gordiano.

Alvaro cree que esta transición de reducir el consumo se va dar de una manera u otra: bien organizándola adecuadamente, o mediante guerras, catástrofes, etc, porque  es algo que nos viene dado. Reducir el tamaño tendrá unas implicaciones de gobernanza muy fuertes, permitirá entrar a muchos más actores: las economías van a cambiar, las instituciones van a cambiar, los espacios van a cambiar, la distancia entre donde vivimos y donde se decide van a tener que cambiar. 

A día de hoy todavía nos queda un poco de tiempo que quizás no se gane en términos cuantitativos pero si a nivel cualitativo, tal como generar algo que tiene mucho de laboratorio, de espejo que en el momento que la situación cambie siempre se va a poder aprender mucho de ahí y ponerlo en práctica y escalarlo.

La economía alternativa ya fue creando camino para encarar los nuevos escenarios. La necesidad de transiciones no es algo nuevo para los gestores de la red de economía alternativa y solidaria. Marian Díaz, Presidenta de REAS-Euskadi, comenta que surgió hace 20 años y ya entonces había otras economías críticas como la economía ecológica o la feminista que pronosticaban que esto iba a colapsar.

Si hay una economía que ya practicaba estos valores, y que se preocupa por el «habitar» es precisamente la economía alternativa y solidaria. Son un ejemplo modesto de que otra economía es posible, de que hay alternativas al sistema económico actual. Y a continuación menciona las transiciones que le parece necesarias para esta economía al servicio de la vida:

Ecologizar la economía y la sociedad: Tiene experiencias de agrupar ciudadanía activa para crear cooperativas de energías renovables de comercialización, distribución, o generación; apostar como están apostando ahora por la creación de comunidades energéticas locales. Llevan muchos años trabajando todo lo que tiene ver con la gestión de residuos, recuperadoras, reciclaje, etc

La economía de los cuidados. Impulsar una nueva organización social de los cuidados que garantice el derecho al cuidado de todas las personas y su desarrollo como trabajo en condiciones dignas. El derecho al cuidado es una responsabilidad que nunca más va a ser sola de las mujeres. Sino una responsabilidad compartida por el conjunto de la sociedad,

Impulsar un cambio en el sistema productivo que garantice el bienestar personal y comunitario y que ponga a las personas en el centro de la actividad económica, a las comunidades y sus necesidades. Realmente para vivir bien necesitamos producir todo lo que estamos produciendo ahora?

Hagamos crecer la economía social y solidaria, que se basa en otros valores, demostremos que esto no es una visión ideal, sino que hay personas que trabajan construyendo cooperativas, construyendo organizaciones que se rigen por otros valores y que son capaces de suministrar, y ofertar productos, bienes, servicios de otra manera, teniendo en cuenta los límites del planeta

No quieren hacerlo solas, sino siempre que trabajan desde la alternativa solidaria, les gusta entregarse, con otras economías alternativas, con otros movimientos sociales, también porque saben que son pequeñas, dice que son luciérnagas, y por lo tanto solo uniéndose con otros movimientos con otras organizaciones que sean conscientes de la necesidad de las transiciones que quieran abordarlas podran llegar algún sitio .

Ambas ponencias tuvieron lugar en el trascurso del “V Laboratorio de economía y paz, derechos humanos y empresa vasca” que Gernika Gogorauz llevó a cabo en colaboración con EhuGune, REAS Euskadi, Economistas sin Fronteras y la Coordinadora de ONGDs de Euskadi el pasado 23 de mayo en Bilbao

 

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