La exigencia debe ser unánime

Por Rosario Goñi 

Artículo publicado en El Salmón Contracorriente, 18 de abril de 2015

BAndera UE

 

Son multitud los derechos recogidos en Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea que permanecen sin cumplirse. La crisis no debe impedir que los derechos y principios reconocidos en ella sean exigidos por toda la ciudadanía europea.

 

La Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea es vinculante desde la ratificación del Tratado de Lisboa en 2009. En ella se habla de dignidad, libertad, igualdad, solidaridad, ciudadanía y justicia. Muchos piensan que sigue siendo sólo una declaración de buenas intenciones que no sirve para mucho. El pesimismo, en el que es fácil caer cuando se vive una larga crisis, hace que reivindicar una sociedad distinta cause cada vez más fatiga. Sin embargo, esto no debe impedir que los derechos y principios reconocidos en esta Carta sean exigidos por los ciudadanos.

Un derecho reconocido en el artículo 31 de la Carta es el derecho a unas condiciones de trabajo justas y equitativas. En estos momentos en los que el paro es un gran problema para toda Europa, creo que tener presente este derecho es importante. Se está intentando, que no consiguiendo, frenar el paro pero este intento se está llevando a cabo de forma incorrecta. Para atajar el paro se están utilizando fórmulas que precarizan el trabajo. Fórmulas que no son ni justas ni equitativas. Pensemos en el trabajo a tiempo parcial, reducto para el trabajo femenino, con salarios menores y prestaciones sociales inferiores. También los hombres sufren condiciones injustas de trabajo, ya que son ellos los que mayoritariamente tienen jornadas extendidas.

El artículo 31.1 establece que “todo trabajador tiene derecho a trabajar en condiciones que respeten su salud, seguridad y dignidad”. Cuando se alargan las jornadas laborales o se trabaja con contratos temporales la seguridad y la salud de los trabajadores no se beneficia. Cuando se trabaja por un salario que no llega para cubrir las necesidades básicas de un hogar se está deteriorando la dignidad de los trabajadores.

El artículo 31.2 tampoco se cumple. En él se establece que “todo trabajador tiene derecho a la limitación de la duración máxima del trabajo y a períodos de descanso diarios y semanales, así como a un período de vacaciones anuales retribuidas.” Se está comprobando que cada vez más europeos tienen que trabajar en varios empleos. Cuando esto ocurre, tanto los horarios como los descansos se ven afectados y los trabajadores tienen que soportar largas jornadas de trabajo que pueden llegar a las 70 horas semanales. Con la excusa de la crisis económica no se están respetando derechos fundamentales y esto es grave.

La Estrategia Europea para el año 2020 busca “asegurar un crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo”. Buscar la calidad del empleo es primordial, es la condición previa para la motivación de los trabajadores. El capital humano es, sin duda, el más importante en las empresas. Sin embargo, la intensidad del trabajo ha aumentado en la mayoría del países europeos en los últimos años y los riesgos físicos persisten. Diferentes estudios realizados por el Eurofound (Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo) establecen que la quinta parte de los empleos de Europa son empleos de mala calidad. Un colectivo que sufre esta falta de calidad son los jóvenes. Tienen un porcentaje de puestos de trabajo sin contrato muy elevado y con unos salarios bajos. Tampoco perciben calidad en el trabajo los trabajadores de mayor edad que son los que menos capacitación reciben por parte de las empresas. ¿Dónde está la justicia y la equidad para jóvenes y mayores?

El objetivo de crecimiento que la Unión se ha marcado, sólo será posible si se cumplen los principios y derechos fundamentales. Productividad y competitividad no se consiguen con entornos laborales sin seguridad y con trabajadores mal pagados. La búsqueda de una distribución moderna del tiempo de trabajo que garantice al trabajador horarios saludables y salarios dignos sí respetaría el artículo 31 de la Carta de los derechos fundamentales de la UE.

Los ciudadanos europeos necesitamos que nuestros representantes en la Unión trabajen para hacer efectivos estos principios y derechos.

Una respuesta a «La exigencia debe ser unánime»

  1. <p>
    La criminal corrupción enla adminstración pública, se orignia en la ignrancia del poueblo, quienes por desidia no exigen sus derechos con la contundencia y el coraje que el caso merece. __El pueblo ingnora que ellos son los principales y únicos perjuidicados.<br />
     
    </p>

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.