Mi experiencia de voluntariado en Fondo Solidaridad Paz y Esperanza por Carlos Darriba

Sin título

El FSPyE es una iniciativa que nace en Loja (Granada) en 1984, a iniciativa de cristianos de base y  escuelas libertarias, con la intención de llegar a ciertas personas a las que la banca tradicional no llegaba. En un primer momento se comparte un fondo compuesto por cuotas de socios y casi todas las ayudas que se concedían se hacían a fondo perdido. A partir de 1996 se comienza a recibir depósitos de socios para conceder ayudas sin interés a diferentes personas y colectivos, teniendo en cuenta su posición social, iniciativas de autoempleo y asociaciones de carácter social; y las ayudas dejan de ser a fondo perdido intentando recuperar las aportaciones. Hoy día el fondo es parte de FIARE y REAS y ha ayudado a muchas de las asociaciones de carácter social en el ámbito granadino y andaluz. Como señalan en su página web “http://fondodesolidaridad.org/” los objetivos generales del fondo son los siguientes: “contribuir a que otra economía sea posible mediante la solidaridad, la participación y la justicia, comenzando por compartir parte de nuestro dinero o salario; concienciar y sensibilizar a las personas en esta nueva manera de entender la economía a través del compartir; ser un medio a través del cual muchas personas y grupos encaucen su solidaridad para que llegue a otras personas y grupos; posibilitar que personas y colectivos puedan practicar el ahorro responsable y la inversión ética, y puedan retirarle su apoyo económico a la banca tradicional que comúnmente fomenta situaciones de injusticia y exclusión social; beneficiar con nuestras actuaciones a las personas, familias y grupos marginales y empobrecidos”.

En mi primer día en el FSPyE fui recibido por Sara, una voluntaria del fondo que llevaba en él desde su creación, ese día fue de toma de contacto con la asociación y me estuvo contando su historia y a que se dedicaban. En los días siguientes y hasta el final de mi experiencia como voluntario examinamos la contabilidad del fondo haciendo tareas de ordenación de expedientes, aquí conocí de primera mano los diferentes tipos de personas a las que llegaba el fondo, en su mayoría personas inmigrantes, mujeres en riego de exclusión, colaboración con personas autoempleadas con dificultades momentáneas y asociaciones con fines sociales. En este sentido tengo que mencionar que noté dos tipos de ayudas en el fondo, por un lado las que se aportan a autoempleos y asociaciones que en casi todos los casos son aportaciones que luego son otra vez reintegradas y las que se hacen a particulares. Este tipo de ayuda tiene varios problemas, en primer lugar en muchos de los casos el reintegro de las cantidades se hace muy difícil por las circunstancias de los beneficiarios ya que sus circunstancias no cambian mucho a pesar de las ayudas, en segundo lugar hay que decir que estas personas que reciben las ayudas luego no se solidarizan con la iniciativa una vez canceladas las ayudas. A colación de esto último, estuvimos trabajando en una serie de encuestas y escritos con los que intentamos poner un grano de arena para que estas personas al finalizar sus ayudas colaboraran con la iniciativa, a sabiendas de la complejidad de esta tarea. Básicamente estas han sido mis tareas en el fondo y por falta de experiencia por mi parte, no pude ayudar en otras cuestiones, tengo que decir que esta era mi primera experiencia como voluntario, así como también era la primera vez que el fondo recibía a un voluntario no involucrado directamente con la iniciativa.

Para quien le interese indagar más en el fondo aquí dejo un mini-documental emitido por el programa Reporteros de Canal Sur:

VER DOCUMENTAL 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.