XXI Ciclo de Cine Foro – Reseña del debate “Nuevas realidades del trabajo: en resumen, a destajo”

El pasado jueves 29 de octubre se llevó a cabo el debate “Nuevas realidades del trabajo: en resumen, a destajo”, el primero de la serie de debates programados en el marco del XXI Ciclo de Cine Foro de Economistas sin Fronteras. Cabe resaltar que, debido a la crisis sanitaria, las sesiones de este año se realizan en formato digital.

El drama inglés del director Ken Loach, Sorry we missed you, inspiró la discusión que giró alrededor del tema de la precariedad laboral (el trabajo a destajo) y la dificultad en la conciliación laboral que sufren las mujeres. Para ello, contamos con las intervenciones de cuatro ponentes pertenecientes a diversos colectivos, cuyo trabajo tiene relación con el tema tratado.  

En la sesión inaugural nos acompañaron: Felipe Díaz de Riders x Derecho, quien nos habló sobre la incapacidad de las plataformas digitales de garantizar/proporcionar niveles de vida dignos a los repartidores y la precarización laboral que se esconde detrás de discursos de emprendimiento y productividad; Constanza Cisneros del Observatorio en Derechos de Empleo del Hogar y los Cuidados, cuya intervención puso el énfasis en la reorganización de los cuidados para que los hombres también los asuman y la importancia del rol del Estado como garante de los mismos; Paula Guisante de CCOO quien instó a reflexionar sobre el futuro de la precarización, hoy reflejada en figuras amparadas legalmente como los contratos de cero horas y Lucía Vicent, integrante de FUHEM y experta en Economía Feminista, quien analizó críticamente la desvalorización del trabajo remunerado y la mercantilización de espacios no laborales.  

Tanto participantes como panelistas tuvieron la oportunidad de darle una mirada a la crisis que enfrenta el mercado del trabajo, ocasionada, en parte, por la rápida expansión de la precarización de los derechos laborales. El sistema agrede y vulnera al individuo, haciéndolo asumir todos los riesgos de su labor. Este es el caso de muchas personas, y en particular migrantes, que acceden a trabajar en condiciones precarias con el fin de legalizar su estatus en la sociedad. Si bien las mujeres son las principales amortiguadoras de los impactos, ya que llevan a cuestas la responsabilidad del cuidado, los hombres no se escapan de esta realidad. Los falsos autónomos, los mini-jobs, los contratos bajo demanda, entre otros, son distintas caras del mismo problema que acentúan el carácter explotador del sistema. El retroceso no solo se encuentra en la precariedad laboral y en las alternativas para subsistir, sino que también se suman otros procesos que llevan más tiempo: reformas regresivas en lo social, desmantelamiento de servicios públicos y otras prestaciones que exponen medidas basadas en la austeridad.

Repensar el modelo no es tarea fácil, sin embargo, los panelistas estuvieron de acuerdo en la necesidad de reforzar lo colectivo con el fin de superar el aislamiento al que la precariedad somete a las personas. Articular los esfuerzos de los diversos grupos es imperante para demandar tanto a las empresas como al Estado las garantías laborales que el mercado ha conseguido vulnerar. Así mismo, ejercer el derecho fundamental a la huelga sigue siendo uno de los mecanismos principales y, por ende, debemos repudiar cualquier intento de criminalización. Además, se le debe exigir al Estado mayor protección de las cuidadoras y de todo aquel que necesita cuidado, pues la mercantilización de los cuidados marginaliza y debilita el sistema social. Situaciones críticas como la pandemia actual, más allá de hacer evidente la insostenibilidad de estas formas de vida, nos obliga a repensar el modelo futuro al que aspiramos y que sabemos que es posible plantear.

A quienes no pudieron asistir al debate, te dejamos el video aquí

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