Cuatro formas de imaginar la energía: así son las comunidades energéticas diseñadas por el alumnado



En el curso 2025-2026 un grupo de estudiantes de Formación Profesional vivió una experiencia poco común: levantar, desde cero, su propia comunidad energética. El proyecto se desarrolló en el CIFP Txurdinaga LHII, un Centro Integrado de Formación Profesional ubicado en el barrio bilbaíno de Txurdinaga. 
La propuesta, fue impulsada por Goiener y Economistas sin Fronteras que buscaban jóvenes de distintos ciclos que colaboren en dar forma a un proyecto conjunto.

Tras meses de trabajo, debates, cálculos y decisiones colectivas, llegó el momento clave: la presentación final. Cuatro grupos de estudiantes tomaron la palabra para defender sus propuestas de comunidades energéticas. Pero no eran simples ejercicios académicos. Eran proyectos completos, con estructura, valores, organización y visión de futuro.

Cada grupo —ECOSOL, ECOUNIDOS, EDUCA ENERGÍA y HORIZONTE— mostró una forma distinta de entender qué puede ser una comunidad energética. Cuatro miradas que, en conjunto, dibujan un mapa muy rico de posibilidades para la transición energética


ECOSOL: energía solar desde lo local y lo colectivo

El grupo ECOSOL apostó por una propuesta muy clara: una cooperativa centrada en el autoconsumo solar. Su proyecto parte de una idea sencilla pero potente: producir energía de forma local para reducir costes, emisiones y dependencia de fuentes externas.

Tras analizar la eficiencia energética del entorno, el equipo decidió impulsar una cooperativa de consumidores y usuarios basada en la energía fotovoltaica. Su objetivo no es solo generar electricidad, sino hacerlo de forma colectiva, democrática y con impacto social.

Uno de los aspectos más trabajados del proyecto es su estructura. ECOSOL se organiza como una cooperativa clásica, con asamblea general, consejo rector y distintas comisiones que permiten la participación activa de las personas socias.

Además, el grupo ha definido con detalle quién puede formar parte de la comunidad, qué derechos tiene y qué obligaciones asume. La participación, la aportación económica y el compromiso con la sostenibilidad son pilares fundamentales.

Más allá de lo técnico, ECOSOL destaca por su enfoque social: reinvertir los beneficios en la comunidad, generar empleo local y fomentar la implicación ciudadana. Es una propuesta que combina tecnología, economía social y compromiso ambiental.


ECOUNIDOS: educar para transformar el consumo energético

Mientras ECOSOL pone el foco en la producción de energía, el grupo ECOUNIDOS da un paso diferente: su propuesta se centra en la educación y la sensibilización. ECOUNIDOS plantea una comunidad energética cuya actividad principal no es instalar paneles, sino formar a la ciudadanía. Su objetivo es claro: cambiar hábitos de consumo energético a través del conocimiento.

El proyecto se basa en la organización de talleres, charlas y actividades formativas dirigidas a estudiantes, empresas y hogares. La idea es que entender el problema —el cambio climático, la eficiencia energética— es el primer paso para actuar. La estructura de la cooperativa es pequeña pero bien definida: cuatro personas socias, cada una responsable de un área (comunicación, administración, recursos humanos y educación). Esto permite una gestión cercana y flexible.

Uno de los elementos más interesantes del proyecto es su enfoque profesional. ECOUNIDOS no solo plantea actividades educativas, sino también procesos de selección, evaluación del desempeño y promoción interna, como en una empresa real. En definitiva, este grupo pone sobre la mesa una idea clave: la transición energética no depende solo de infraestructuras, sino también de personas informadas y conscientes.


EDUCA ENERGÍA: acceso justo a la energía

El grupo EDUCA ENERGÍA comparte con ECOUNIDOS el interés por la formación, pero introduce un matiz importante: el acceso equitativo a la energía. Su propuesta nace de una preocupación concreta: muchas personas no pueden producir o consumir energía renovable por falta de recursos o conocimiento. Frente a ello, plantean una cooperativa de iniciativa social sin ánimo de lucro que combine formación, asesoramiento técnico y acompañamiento. El objetivo es claro: garantizar que la transición energética sea justa. Esto implica trabajar con colectivos vulnerables, abordar la pobreza energética y facilitar la participación de toda la ciudadanía.

El equipo organiza su trabajo en tres áreas principales: sensibilización, formación y acompañamiento técnico. Cada una cumple una función complementaria, desde explicar conceptos hasta ayudar a implementar soluciones reales. Además, el proyecto incorpora valores muy definidos: equidad, transparencia, democracia y compromiso social. La energía no se entiende solo como un recurso, sino como un derecho.

EDUCA ENERGÍA destaca también por su visión a largo plazo. No se limita a actuar en el presente, sino que plantea metas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), conectando su propuesta con los grandes retos globales.


HORIZONTE COOP: una propuesta integral para la comunidad


El grupo HORIZONTE presenta una de las propuestas más completas y equilibradas. Su comunidad energética combina asesoramiento técnico, formación, apoyo económico y acción social. Su punto de partida es claro: las comunidades energéticas pueden reducir costes, mejorar la independencia energética y empoderar a la ciudadanía. A partir de ahí, diseñan una cooperativa de trabajo asociado que ofrece servicios muy variados: desde auditorías energéticas y rehabilitación de viviendas hasta educación ambiental y gestión de subvenciones.

Uno de los puntos fuertes del proyecto es su enfoque práctico. No se queda en la teoría, sino que plantea soluciones concretas para problemas reales, como la pobreza energética o el acceso a ayudas públicas. El equipo también define con detalle los perfiles profesionales necesarios: especialistas en economía energética, técnicos en eficiencia y educadores ambientales. Esto muestra una visión multidisciplinar, muy alineada con la realidad del sector.

Además, HORIZONTE incorpora elementos clave de organización interna, como procesos de selección, formación inicial y evaluación continua, lo que refuerza la viabilidad del proyecto.


Cuatro caminos, un mismo objetivo

Aunque cada grupo ha seguido un enfoque diferente, todos comparten una misma idea de fondo: la energía puede y debe gestionarse de forma colectiva, sostenible y democrática.

ECOSOL pone el foco en la producción local de energía solar.
ECOUNIDOS apuesta por la educación como motor del cambio.
EDUCA ENERGÍA introduce la justicia social como eje central.
HORIZONTE combina todos estos elementos en una propuesta integral.

En conjunto, los proyectos muestran que no hay una única forma de construir una comunidad energética. Lo importante es adaptar el modelo a las necesidades del entorno y a las capacidades de las personas que lo impulsan.

Pero quizá lo más interesante no es solo el resultado final, sino el proceso. Estos proyectos demuestran que el alumnado no solo ha aprendido conceptos, sino que ha sido capaz de aplicarlos, debatirlos y transformarlos en propuestas reales.  En un momento en el que la transición energética es uno de los grandes retos de nuestra sociedad, iniciativas como esta dejan una idea clara: el cambio también se construye desde las aulas.

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