Relatoría del encuentro «Empoderamiento de la mujer migrante a través del emprendimiento»

Autora: Nagore Lopategui Escallada es economista feminista y comunicadora social. En los últimos 10 años ha trabajado en diversas organizaciones en España, Colombia y Perú impulsando proyectos para fortalecer procesos organizativos de emprendimiento, empoderamiento y ayuda mutua con mujeres diversas y en comunidad.

 

El emprendimiento es un instrumento fundamental para el empoderamiento y la inclusión de las personas migrantes en la sociedad vasca, configurando una ciudadanía cada vez más intercultural y diversa. Además, para muchas mujeres migradas el emprendimiento constituye la oportunidad de obtener unas condiciones de trabajo dignas y crear un proyecto de vida, desmontando con ello los estereotipos que las vinculan con el trabajo de limpieza y de los cuidados. A partir de sus talentos, experiencias de negocio en los países de origen o guiadas por un espíritu emprendedor, son numerosas las mujeres que apuestan por el emprendimiento como vía de autoempleo, a través de iniciativas que les permiten contribuir significativamente a su bienestar y generar un impacto social positivo.

Por ello, orientado a visibilizar las experiencias de mujeres emprendedoras migrantes en Euskadi y fomentar la colaboración entre diferentes colectivos y agentes, el pasado 24 de septiembre tuvo lugar el encuentro “Empoderamiento de la mujer migrante a través del emprendimiento”, un evento organizado por Economistas sin Fronteras Euskadi y en colaboración con la siempre cálida y acogedora Casa de las Mujeres de Donostia. Ubicada en el centro de la ciudad, la Casa de las Mujeres es un enclave estratégico en el movimiento feminista, ya que desde el 2010 constituye un espacio de encuentro y articulación de personas, colectivos y asociaciones que luchan por erradicar la desigualdad entre hombres y mujeres.

Minutos antes de las 5pm comenzaron a llegar las primeras participantes. Al poco tiempo, y respetando las medidas sanitarias del momento, el auditorio estaba completo. Aproximadamente 20 mujeres de diferentes procedencias se reunían para compartir sus experiencias, retos y aprendizajes vinculados al empoderamiento desde los ámbitos del emprendimiento y la migración. Para algunas mujeres el encuentro fue una oportunidad para reencontrarse con antiguas compañeras de trabajo y activismo, mientras que para otras era su primera vez en este tipo de espacios. Tras un breve intercambio de saludos, se dio paso a la experiencia de dos colectivos con propuestas transformadoras en el marco de la Economía Social y Solidaria: la Cooperativa de Cuidados Maitelan y la asociación Mujeres Migradas Emprendedoras.

María Elisa Peredo Quiroz y Onix Carla Cerda son fundadoras y socias de Maitelan, una cooperativa de iniciativa social ubicada en Hernani que apuesta por asumir colectivamente la responsabilidad social de los cuidados. “Tenemos tres tipos de socios: las personas usuarias, las colaboradoras y las trabajadoras.” Nos cuentan que la idea de constituir la cooperativa surgió en el 2012 entre un grupo de mujeres de la Asociación Multicultural de Hernani (AMHER SOS Racismo) que decidieron organizarse para mejorar sus condiciones laborales en el sector de los cuidados. En febrero de 2020 se constituyó formalmente Maitelan. Ambas participantes reconocen que ha sido un proceso largo y con muchos retos. “De las 20 mujeres que iniciamos el proceso, a día de hoy estamos activas 6. Es complicado seguir adelante. Hay compañeras que están en régimen de internas, trabajando largas jornadas laborales, lo que nos deja poco tiempo libre para reunimos, formarnos. Eso dificulta mucho la autogestión de la propia cooperativa.

El servicio de los cuidados es uno de los principales sectores de ocupación para las mujeres migradas y también el que cuenta con mayores niveles de precariedad. Frente a ello, Maitelan pretende ser algo más que una empresa, la cooperativa busca ser un punto de encuentro para dignificar el sector, ofreciendo condiciones dignas para revertir la precaria situación en la que trabajan las mujeres migrantes en el ámbito doméstico y de los cuidados. “Vemos que la gente no quiere pagar el precio que cobramos (16,5 euros/hora). No se valora el trabajo que realizamos, la gente no quiere pagar el servicio de los cuidados. Pero con ese monto damos de alta a la trabajadora en el régimen laboral, con derecho a paro, que el régimen especial del servicio doméstico no recoge.”

Alineada a los principios de la Economía Social y Solidaria, Maitelan propone un modelo pionero que coloca en el centro a las personas, garantizando sus derechos y necesidades. “Trabajar conjuntamente y de manera articulada nos permite detectar claramente las necesidades del día a día y mejorar nuestras condiciones y la calidad de los servicios que brindamos.” Una década después de su creación, las mujeres de Maitelan siguen concienciando a la ciudadanía de la importancia de colectivizar y dignificar esta actividad: “Luchamos conjuntamente por una vida digna, por las personas que cuidamos y por nosotras mismas.”

La segunda expositora es Maylin Vergara, fundadora de Mujeres Migradas Emprendedoras, una red que nace en 2018 con el objetivo de visibilizar, articular e impulsar la lucha emprendedora de las mujeres migradas. Maylin es de origen cubano y tiene una amplia trayectoria de emprendimiento en las áreas de la comunicación y la publicidad. Como ella, cerca de 40 mujeres de más de 10 nacionalidades conforman esta comunidad de emprendimiento cuyas experiencias, testimonios y aprendizajes constituyen una estimulante fuente de asesoría, inspiración y de apoyo mutuo. “Somos un punto de referencia para muchas mujeres que llegan y quieren emprender, pero nos saben cómo hacerlo. Cuando llegas a un país nuevo tienes muchos sueños, pero a veces se quedan en el camino. Frente a ello, vimos la necesidad de crear un espacio más caluroso y de mentoría para otras mujeres migradas, con talleres de acompañamiento para que puedan recuperar y hacer realidad sus sueños.

Desde Mujeres Migradas Emprendedoras resaltan la importancia de visibilizar la amplia y relevante trayectoria emprendedora por parte de muchas mujeres en sus países de origen, con talentos, experiencias y conocimientos de gran valor para la puesta en marcha de nuevos negocios en las sociedades de acogida. “Somos mujeres con emprendimientos en áreas tan diversas como la ciberseguridad, coaching, publicidad, fotografía, repostería, diseño, asesoría fiscal o contabilidad. Tenemos mucho que dar, mucho que compartir. Como mujeres migrantes aportamos mucha diversidad y como mujeres emprendedoras aportamos mucha riqueza.”

Maylin subraya que el accionar comunitario tiene una relevancia clave a través de la consolidación de redes, la visibilización de referentes y los procesos de asesoría y acompañamiento emprendedor que ofrecen organizaciones como Mujeres Migradas Emprendedoras. “Hay un mercado muy amplio al cual podemos acceder, tenemos que promover la creatividad, la articulación y el apoyo entre nosotras. Cuando nos juntamos nos hacemos más fuertes y siempre surgen ideas maravillosas.”

Tras las presentaciones de ambas asociaciones, se dio paso a la proyección de Geu-Nosotras, un documental que invita a la reflexión sobre la contribución de las mujeres migrantes al desarrollo de las sociedades de acogida desde el ámbito comunitario, económico, social y político. En el video se recogen una pluralidad de testimonios de las participantes en la I. Edición del Reconocimiento a mujeres migrantes bilbaínas 2019, quienes relatan en primera persona sus experiencias de emprendimiento desde el enfoque de género y de migración.

A continuación, las asistentes participaron activamente en una dinámica de colaboración para conocerse unas a otras y establecer líneas de acción en diferentes ámbitos de la sociedad vasca con el fin de crear propuestas para avanzar en la inclusión y el empoderamiento de las mujeres migrantes.  Además, se generó un pequeño coloquio sobre las barreras que experimentan por ser mujeres, emprendedoras y migradas, así como las estrategias que vienen implementando para hacerles frente.

  • Barrera administrativa: “La barrera legal y administrativa es una de las barreras más duras a la que nos enfrentamos las mujeres migradas.”

¿Qué hacer? “No podemos hacer mucho más que mostrar nuestro rechazo a la actual Ley de Extranjería, organizarnos y hacer incidencia.”

  • Falta de tiempo: “Estamos expuestas a la precarización con contratos temporales y de sustitución. Te piden realizar muchas tareas, pero te dan poco tiempo.” “Muchas mujeres están en régimen de internas, no hay tiempo para encontrarnos, participar en estos espacios, formarnos.”

¿Qué hacer? “Las nuevas tecnologías son una oportunidad para formarnos e informarnos, de conectarnos y estar en contacto, trabajar en red. Aunque es doble filo porque la tecnología también genera muchas brechas, no todas las mujeres pueden acceder.”

  • Estereotipos y techos de cristal: “Existen muchos prejuicios y encasillamiento hacia las mujeres migradas, parece que nuestra única salida es trabajar en servicio doméstico.

¿Qué hacer? “Es importante dignificar el trabajo de los cuidados y limpieza, pero también tenemos que demostrar a la sociedad que existen muchos otros trabajos que sabemos y podemos realizar.

  • Homologación de títulos: “Es un proceso difícil y bastante lento, implica mucho desgaste, desincentiva e invisibiliza nuestra trayectoria anterior. Al final obstaculiza poder acceder a mejores oportunidades.”

¿Qué hacer? “Tenemos que informarnos y buscar asociaciones que ofrezcan servicios de asesoría y acompañamiento. Conocer la experiencia de otras compañeras que han pasado por lo mismo”

  • Euskera: “Piden euskera para acceder a trabajar con los ayuntamientos. Pero ¿cuándo sacamos tiempo para poder estudiar? Tiempo para formarnos y compatibilizarlo con el resto de tareas a nivel personal y laboral.”

¿Qué hacer? “Es un idioma complejo, pero intentamos practicar, aprenderlo poco a poco.”

  • Barrera económica: “Se ponen la medalla de mujer, migrada, emprendedora, pero ¿qué pasa cuando se termina la subvención?” “Ofrecen el 100% de subvención a la creación de cooperativa. Pero luego tenemos poco apoyo, no tenemos acceso a un préstamo hipotecario en buenas condiciones, tenemos que tirar de familia y amistades. Nos desangramos pagando deudas.”

¿Qué hacer? “La única estrategia es la de unirse, colaborar y crear redes, apoyarnos entre nosotras.”Tenemos que hacer músculo económico y técnico.” “Sola no puedo, tengo que identificar con quién me puedo unir para conseguir mejores oportunidades. En momentos de fragilidad y de crisis, nos tenemos que unir.”

  • Compra pública responsable:Las administraciones públicas promueven la creación de cooperativas sociales, pero luego no nos contratan.” “Cuando hay una convocatoria, solo ven el precio y no el valor que generamos, por eso no somos competitivas para la administración pública.”

¿Qué hacer? “Una alternativa es la contratación de proyectos como Maitelan como proveedora de servicios, que los ayuntamientos tengan en cuenta otros criterios a la hora de la contratación.” “Estamos luchando para que los ayuntamientos contraten los servicios de la cooperativa.” “Hasta que el Gobierno Vasco no cambie los criterios de compra, será muy difícil para nosotras.”

A modo de cierre, las participantes realizaron una breve ronda de intervenciones finales, compartiendo sus reflexiones y sentires en torno al empoderamiento de las mujeres migrantes a través del emprendimiento.

“Estoy muy agradecida, me alegra saber que no solo somos nosotras las que estamos intentando cambiar la situación como migrante, sino que somos muchas más. Me inspira mucho conocer otras mujeres emprendedoras y otros proyectos de negocio.”

Es muy importante generar este tipo de espacios y crear esos lazos de cooperación entre todas.”

Estoy fascinada de saber que estamos haciendo algo por nosotras mismas.”

Tenemos que ser como las abejas, activar la polinización. Nuestro objetivo ahora es que estas ideas lleguen a más personas, que más mujeres emprendedoras participen en estos talleres.”

“Tenemos que sumar a otras mujeres con iniciativas muy buenas de emprendimiento.”

“¡Hoy no me siento sola!

Es importante ampliar los territorios. Yo veía que hacían talleres en Bilbao, en Vitoria y tenía ganas que se hiciera algo también en Guipúzcoa.”

“Cuando empiezas no te das cuenta que hay otros proyectos, hay otras compañeras con otras ideas y entonces surge la posibilidad de juntarnos y colaborar.”

Desde Economistas sin Fronteras Euskadi queremos agradecer a todas las mujeres que participaron en el encuentro. Sus voces, experiencias y aprendizajes son el mejor estímulo para seguir apostando por procesos descentralizados de colaboración y articulación entre diferentes colectivos y agentes del ámbito del emprendimiento con el fin de avanzar hacia una mejoría en las condiciones de las mujeres migrantes en y una mayor igualdad en el ámbito del emprendimiento vasco. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.