KATE YOUNG

Antropóloga social británica. Directora ejecutiva de la agencia de desarrollo Womankind Worldwide, que fundó en 1989. Ha trabajado por más de veinte años sobre la teoría y la práctica del desarrollo económico y social. Inició el programa del Instituto de Estudios del Desarrollo de la Universidad de Sussex para trabajar en el área de género y diseñó y adelantó un curso sobre mujeres, hombres y desarrollo que sirvió para establecer la primera maestría sobre género y desarrollo en la Gran Bretaña. Autora del libro Planning from a Gender Perspective: Making a World of Difference (1993) y de numerosos artículos sobre mujer, género y desarrollo. (León de Leal y Batli 1997, xii)

Como se puede ver por el título de su tesis doctoral “social setting of migration” de 1976, (inédita) y del artículo “Modos de apropiación y trabajo femenino: Oaxaca, México” esta autora se preocupa por los movimientos demográficos, incremento/decrecimiento de la población, de la fertilidad femenina y de los movimientos migratorios, en relación al desarrollo y desde una perspectiva de género, aunque “…el análisis del cambio de posición de las mujeres en la sociedad sólo puede ser fructífero si se inserta dentro del análisis de los procesos generales de la sociedad investigada” (Young 1979, 269).

MODOS DE APROPIACIÓN Y TRABAJO FEMENINO: OAXACA, MÉXICO

Como la propia autora plantea, “Este artículo es un ensayo preliminar para la investigación de las maneras particulares en que la intervención de estos dos tipos diferentes de capital [mercantil e industrial] afectan diversamente la asignación del trabajo femenino a la producción y a la reproducción biológica” (Young 1979, 268).

La autora también rebate la idea asumida de que en los países no desarrollados el factor principal para el cambio demográfico es la superación de las barreras malthusianas. Esta idea es errónea para Young, ya que no tiene en cuenta que a nivel local existe un conocimiento de medios de control de la población. Así, sugiere que dadas ciertas condiciones sociales y económicas, la población aumentará como resultado del menor uso de estas prácticas. La cuestión está en estudiar cuáles pueden ser estas condiciones sociales y económicas.

Además, Kate Young hace un estudio histórico en una pequeña comunidad de México, en Oaxaca. En él analiza la influencia del capital mercantil y luego el industrial en la organización del trabajo, tanto productivo como reproductivo, como ya se ha comentado. Analiza la situación de los indios autóctonos bajo el dominio de los colonos españoles y el tipo de trabajo productivo que realizaban. Históricamente, la cochinilla fue el producto de explotación más preciado por la corona y los alcaldes de la zona, y posteriormente lo fue el café. Pero, los cambios en la manera de producción, así como de la organización de las familias y de las maneras de relación entre los grupos, ayudan a explicar la situación de dichos indios y especialmente de las mujeres. Así la autora sugiere que, en la primera etapa, en el s. XVIII, hay una estrecha relación entre la intervención del capital mercantil y los cambios en el crecimiento demográfico. Ya que la expansión de la producción exigida por el capital mercantil no requiere necesariamente técnicas de producción más avanzadas para el aumento de la productividad del trabajo, ni trabajo más cualificado, el coste de reproducción no aumenta ni para las familias individuales ni para los varones cabezas de familia. Sin embargo, con el capital industrial la situación respecto a la familia es contradictoria y, al menos en la sierra y en 1.979, tanto las mujeres como los hombres demuestran actitudes contrapuestas en cuanto a la familia numerosa.

Mientras el Estado se empeña en ayudar a las mujeres para que logren la igualdad con los hombres, las fuerzas económicas trabajan para evitarla. Sin la activa intervención de las mujeres para forzar una resolución de las contradicciones, su situación seguirá estando a merced de la fuerzas económicas incontroladas del desarrollo capitalista.

KATE YOUNG
KATE YOUNG

En este artículo he podido apreciar la importancia del análisis histórico, de la cultura y de la situación y organización política concreta de un lugar para estudiar un hecho social o cómo afecta en las sociedades un cambio, en este caso las variaciones demográficas. Considero que la autora hace un análisis en profundidad y sus conclusiones están sólidamente argumentadas y que inspira y deja lugar a nuevas investigaciones.

Mientras el Estado se empeña en ayudar a las mujeres para que logren la igualdad con los hombres, las fuerzas económicas trabajan para evitarla. Sin la activa intervención de las mujeres para forzar una resolución de las contradicciones, su situación seguirá estando a merced de la fuerzas económicas incontroladas del desarrollo capitalista.

P A T R I C I A  M I L L Á  N O R T E G A – E C O N O M I S T A S  S I N  F R O N T E R A S